Seis casos de éxito en la incorporación al agro

Personas que iniciaron la actividad en diversos sectores agrarios cuentan su experiencia en una jornada de Agaca dirigida a orientar a futuros productores

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Seis casos de éxito en la incorporación al agro

De izquierda a derecha, Rafael Caamaño, Xosé García, Xoán Allegue, Higinio Mougán (moderador), Javier Cabrera, Román Torres y Alberto Amil.

Con la puesta en marcha el pasado año del nuevo Plan de Desarrollo Rural 2014-2020, cofinanciado con fondos europeos, se reactivaron las ayudas para la incorporación de personas jóvenes al campo. Fueron más de 600 las que lograron ayudas en el 2016 y para este año se espera que haya al menos otras tantas.

Con el fin de orientar a posibles emprendedores agrarios, la Asociación Galega de Cooperativas Agroalimentarias (Agaca) y la Obra Social La Caixa han celebrado una jornada en Santiago en la que se presentaron seis casos de éxito de personas que se incorporaron al campo.

Xoán Allegue. Viticultor

«Es importante trabajar en algo que a uno le gusta y ser tu propio jefe»

Xoán Allegue, viticultor y en la actualidad vicepresidente de la bodega cooperativa Martín Codax, llegó al mundo del vino de una manera inesperada. Él nació en Ferrolterra, estudió Filología Gallega y comenzó a ejercer de profesor, sin tener ninguna vinculación con el campo. Trabajando en el Salnés, donde la familia de su mujer tenía viñedos, le surgió la oportunidad. Su suegro se jubilaba y él le propuso a la familia hacerse cargo de la gestión de los viñedos.

«Si me preguntan si lo volvería a hacer, lo volvería a hacer ahora mismo»

Así fue. Iniciaron la actividad con 2 hectáreas y hoy tienen 7 hectáreas, parte en propiedad y otra parte en alquiler. El pasado año, la explotación facturó 100.000 euros brutos.

Xoán se declara satisfecho del cambio que le dio a su vida al incorporarse al campo. «Hay que tener la oportunidad y atreverse a hacerlo» – señala-. «Si alguien me preguntara si lo volvería a hacer, lo volvería a hacer ahora mismo. Una persona que trabaja en una empresa se da cuenta de lo que significa poder llevar a los hijos a la escuela, quedar en casa cuando están enfermos… y trabajar también, pero trabajar en algo que te guste».

El hecho de formar parte de la bodega cooperativa Martín Códax es otra de las cuestiones que Xoán señala como fundamental. «Nos podemos centrar en nuestra parte, en la producción de la uva, teniendo resuelta su comercialización. Si no, no podría ser», valora.

Alberto Amil. Huerta

«Cualquier sector, trabajando con ilusión y formación, es viable»

Alberto Amil comenzó a trabajar la huerta a los 25 años, después de tener experiencia en otros sectores. En su familia no veían esa idea con muy buenos ojos, pues pensaban que se trataba de un trabajo sacrificado y con poco futuro. Alberto se inició con un primer invernadero de 2.500 metros cuadrados y hoy en día, 15 años después, gestiona 15.000 metros cuadrados de invernaderos y 8.000 metros al aire libre.

Asistentes a la jornada de Agaca.

Asistentes a la jornada de Agaca.

«Cualquier sector, queriendo trabajar con ilusión, es viable, sea huerta, viña o leche. Para mí, una de las claves es la formación. En Galicia, en la huerta pocas explotaciones grandes hay, así que si queremos aprender, tenemos que ir a Almería», señala.

Otra de las cuestiones que apunta como necesaria para un emprendedor en el campo es la mentalidad empresarial. «Si se quiere vivir de esto, hay que invertir. Hay gente que monta un invernadero de 1.000 o 2.000 metros y con esa dimensión es difícil ver rentabilidad. Para hacer eso, es mejor no hacer nada», opina.

Alberto está integrado en la cooperativa Horsal, de la que es presidente, y también destaca la importancia de la cooperativa a la hora de tener garantizada la comercialización de toda la producción, así como el asesoramiento y formación que proporciona.

Javier Cabrera. Resina

«Galicia puede llegar a tener hasta 10.000 resineros»

Javier Cabrera ve en el aprovechamiento de la resina un futuro para los pinares gallegos. De origen catalán, Javier montó en Galicia una empresa, Resega Montes, para ofrecer servicios forestales y para valorar las posibilidades de la resina. Este año está haciendo pruebas con un nuevo método de extracción que consiste en la electroestimulación mediante mantas eléctricas. El objetivo del proyecto, en el que colabora Agaca, es sacar mayores rendimientos de cada árbol, sin afectar a la madera.

«Galicia podría llegar a tener hasta 10.000 resineros trabajando en el monte, encargándose cada uno de la gestión de 5-7 hectáreas, teniendo el monte limpio y contribuyendo a la prevención de incendios», destaca.

Relevo generacional en tres explotaciones lácteas

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Casa da Fonte (Pantón, Lugo)
Xosé García Freire es un ingeniero agrónomo que cogió el relevo en la granja familiar, dándole un giro a la línea de trabajo de la explotación. Dado que los animales están en extensivo todo el año, Xosé decidió incorporar una sala de ordeño móvil para evitarle desplazamientos a las vacas y ahorrar tiempo de trabajo.

La explotación, socia de la cooperativa Lemos, cuenta en la actualidad con 56 cabezas, que pastan en 60 hectáreas, y está en el proceso de conversión a ecológico. El ordeño se hace una vez al día y otra peculiaridad de la granja es que trabaja con monta natural y con agrupación de partos.

El pasado año, Casa da Fonte comenzó también a transformar una parte de su producción, que se vende como leche entera, desnatada, yogures y quesos. De cara a este año, también quiere sacar helados.

Ganadería Xirome (Rois, A Coruña)
Rafael Caamaño estudió dos ciclos superiores relacionados con la ganadería y con el sector forestal antes de incorporarse a la explotación familiar, que quiere convertir en un modelo de manejo, bienestar animal y rentabilidad.

La explotación familiar cuenta con 60 vacas que producen en la actualidad unos 30-32 litros de promedio. Rafael se marca el objetivo de llegar a los 38 litros de promedio. Del trabajo en el campo, el ganadero señala que «tiene que gustar» y destaca también que «tiene futuro», siempre que se gestione de una manera empresarial.

Ganadería Xirome es una explotación socia de Feiraco, cooperativa de la que recibe asesoramiento. Convencido de que el asociacionismo es una vía idónea de trabajo, Rafael buscó asociarse con otras explotaciones de su zona para trabajar en conjunto, si bien el proyecto no salió finalmente adelante. «Lo complicado es dar con la persona idónea, con la que compartas una idea de trabajo común», valora.

Sat Casa Román (Castroverde, Lugo)
Román Torres se incorporó en el 2003 a la explotación familiar, que fue creciendo hasta llegar a una producción prevista para este año de 1,8 millones de litros. La explotación, socia de Agris, trabaja 66 hectáreas, de las que 43 son en propiedad. El último año cultivó 25 hectáreas a maíz, 4 a girasol, hierba y trébol como superficie de interés ecológico, a efectos de la PAC. También gestiona 19 hectáreas de pastizales comunales.

De las tareas del campo se encarga una empresa especializada, en tanto el trabajo en la granja está previsto que se reparta este año entre 5 personas. La línea de trabajo de la granja se centra en practicar un manejo profesional del ganado, con personal especializado y que disfruta de los correspondientes turnos de descanso, como en cualquier otro trabajo.

Dificultades comunes en el acceso a tierras

El acceso a tierra para aumentar la base de las explotaciones es uno de los problemas comunes a los que se enfrentan los productores. Aprovechando la llegada de la conselleira del Medio Rural, Ángeles Vázquez, a la clausura del acto, Rafael Caamaño señaló la necesidad de políticas públicas para favorecer el acceso a la tierra. «El terreno está diseminado, las fincas son pequeñas y hay competencia entre las granjas para ver quien lo coge. Otro problema es que ves que están plantando eucaliptos al lado, en tanto tú tienes que estar trabajando fincas en los cotos», cuestionó.

«Ves que están plantando eucaliptos al lado, en tanto tú tienes que trabajar fincas en los cotos»

La conselleira, por su parte, aseguró que Medio Rural apuesta por la agricultura y la ganadería allí donde perduran explotaciones. «Hay sitio para el eucalipto, pero lo que asienta la población es la gente que está trabajando directamente», valoró. También hubo peticiones de mayores apoyos a las personas que se incorporan a una sociedad, sobre todo en los años siguientes a la incorporación.

El problema de la tierra en el Salnés, para las explotaciones de viña y huerta, es aun más extremo por el minifundio y la falta de superficies disponibles. «Las parcelas allí son más caras que si estuvieran en la plaza del Obradoiro», comparó Xoán Allegue. Tanto Xoán como Alberto optan en general por los alquileres de tierras, aunque tampoco es sencillo. «Hay que insistir mucho y terquear», cuentan.

De los casos presentados en las jornadas, la mayor facilidad en el acceso a tierras se da en Pantón. «Trabajamos fincas de cuatro parroquias y somos la única granja de la zona. Tenemos tierras en lista de espera» -destaca Xosé García.- «Pero todo tiene su explicación. Allí los veranos son de más de 40 grados y los inviernos bajo cero. A nivel de pastos, no es una zona muy productiva».

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