Las talas de pino se frenan tras parar Finsa, pero se mantiene el mercado de eucalipto

Como medida de prevención por el coronavirus, Finsa para su actividad hasta finales de mes, cuando comenzará a retomarla de forma progresiva. Ence, en cambio, decidió continuar a pleno rendimiento

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Las talas de pino se frenan tras parar Finsa, pero se mantiene el mercado de eucalipto

Madera de pino aserrada en Finsa. / Archivo.

El sector de la madera en Galicia está sufriendo las primeras consecuencias de la crisis del coronavirus. Finsa, la principal industria consumidora de pino en la comunidad, decidió reducir al mínimo su actividad hasta el día 25 de marzo, cuando espera retomarla de manera progresiva. Entre tanto, la empresa mantiene paralizada la compra de madera de los operadores y aserraderos con los que trabaja.

La decisión de Finsa supone una ralentización importante del mercado de pino, si bien la gran mayoría de los aserraderos y de los rematantes, que cortan los árboles en monte, están manteniendo por el momento la actividad. Ence, el otro gran ‘tractor’ de la cadena forestal gallega, continúa funcionando a pleno rendimiento, lo que lleva a las empresas a priorizar estos días las talas de eucalipto.

«El sector de la madera está trabajando con normalidad. Como es lógico hubo unos primeros días de incertidumbre, pero tanto aserraderos como rematantes continúan operando, más allá de la decisión particular de una empresa de restringir la actividad», apunta Ana Oróns, la secretaria general de la Federación de Aserraderos y Rematantes de Galicia (Fearmaga).

Actualización 24-III-2020: Tras la prórroga del estado de alarma hasta el 11 de abril, Finsa pactó con los sindicatos un Expediente de Regulación Temporal de Empleo hasta el 30 de abril. Se verán afectados 1.600 de los 2.130 trabajadores con que cuenta la empresa en Galicia. El personal que continúa en activo es de oficinas -y continúa operando por teletrabajo- o de mantenimiento.

Incertidumbre
Desde la Asociación de Empresarios de Primera Transformación de la Madera de Lugo confirman también que la mayoría de los aserraderos y maderistas sigue trabajando por el momento, salvo decisiones puntuales de parar. «Estos días hubo un desconcierto generalizado y hay preocupación e incertidumbre. Las empresas continúan operando, pero no se sabe qué va a pasar en los próximos días, pues si las grandes fábricas se paran, dejarán de recoger madera», valora Nuria Rodríguez, secretaria general de la Asociación.

Finsa mantendrá cerrado su parque de madera hasta el día 30 de marzo, salvo para subprodutos de reciclaje de los que los aserraderos se tengan que deshacer por falta de capacidad. La buena noticia para el sector es que el mercado de eucalipto continúa operando con normalidad.

Desde Fearmaga reconocen también las incertidumbres: «El Estado de Alarma se va a prorrogar más allá de los 14 días iniciales, según avanzó ayer el Gobierno, y hoy se publicó un decreto con medidas de apoyo a la economía. Las empresas analizarán la situación y tomarán sus decisiones», valora Ana Oróns.

Situación en las empresas
¿Cómo están viviendo los maderistas la crisis del coronavirus?. En el Deza, una de las empresas forestales que opera en la comarca y en el sur de la provincia de Lugo, Maderas Fernández, cambió por completo sus rutinas de trabajo a causa de las restricciones del coronavirus. «Estamos bajo mínimos después de que la principal fábrica a la que le suministrábamos haya limitado la producción», concreta Manuel Ángel Fernández, responsable, junto con su padre, de la empresa.

«Dejamos la corta de pino y nos centramos en el eucalipto y en las leñas de roble» (Manuel Ángel Fernández)

El cese de actividad por parte de Finsa hizo que hayan dejado de lado la corta en pie de la madera de pino. Por el momento, siguen con la tala de eucalipto, otra de las principales maderas que trabajan, ya que la industria del papel continúa demandándola.

También se están centrando en otras actividades que en esta época del año no suelen realizar, como es la tala de leña de roble, que acostumbran a hacer durante el invierno, cuando resulta más difícil trabajar en el monte por las malas condiciones meteorológicas. «Nos permite seguir trabajando, guardando las distancias de seguridad para tener el menor contacto posible entre los trabajadores», explica Manuel Ángel.

Cuatro operarios están centrados en este trabajo de leñas, mientras que los 7 restantes están en el monte con las talas en pie, manteniéndose aún todos los trabajadores en activo.

La paralización de la actividad llega en una de las épocas fuertes de trabajo en el monte, ya que con el buen tiempo también se apuran los trabajos de tala para poder realizar las plantaciones. «Al igual que las empresas de la madera vamos a dejar de facturar, los propietarios también van a tener dificultades para poder plantar en primavera, que es cuando se realizan las plantaciones», opina el maderero.

Eucalipto
Distinta es la situación de las empresas que operan principalmente en el eucalipto, como Maderas Freire, en la comarca del Morrazo (Pontevedra), que mantiene la actividad normal con las lógicas precauciones, como el desplazamiento individual en vehículos hasta el monte.

«En eucalipto, el mercado sigue muy activo. El coronavirus aumentó la demanda de celulosa para mascarillas, papel higiénico y material de limpieza», recuerda Manuel Freire

«En eucalipto, que es prácticamente la única especie que se trabaja en la comarca a nivel de madera, el mercado sigue muy activo. De hecho, Ence mantendrá abierta la recepción de madera incluso este jueves, que es día festivo», señala Manuel Freire.

Ence, de común acuerdo con el comité de empresa, decidió la plena actividad de las factorias de Navia y de Pontevedra, aplicando protocolos de seguridad para reducir los riesgos de contagio.

Desde el sector se vislumbran buenas perspectivas para el mercado de celulosa, pues aunque los precios son actualmente bajos, la demanda parece garantizada. «La crisis del coronavirus está fortaleciendo la demanda de celulosa de eucalipto, pues es precisa para materiales como las mascarillas, equipos de limpieza o papel higiénico», recuerda Manuel Freire.

Medidas de seguridad en monte y en los aserraderos

Fearmaga está mandándole estos días circulares diarias a sus asociados para informarlos de las novedades y de los protocolos de trabajo que recomienda. «En las cuadrillas que trabajan en monte, la principal novedad es que se aconseja desplazar una sola persona por vehículo. Le recomendamos a las empresas que pongan un punto de encuentro, ya en el acceso al monte, y desde allí que los trabajadores vayan andando hasta el aprovechamiento o, si es imprescindible, compartiendo vehículo con el mínimo número de personas juntas», explica la secretaria general de Fearmaga.

«Por lo demás, al tratarse la tala de árboles de una actividad al aire libre en la que los trabajadores ya venían manteniendo las lógicas distancias de seguridad en las operaciones, los riesgos son escasos», valora Ana Oróns, que recuerda que los trabajadores forestales cuentan con equipos de protección individual que reducen posibles riesgos de contagio.

En cuanto a los aserraderos, Fearmaga incide en las cuestiones generales a tener en cuenta, como el mantenimiento de una distancia de seguridad entre los trabajadores o evitar que se crucen turnos de entrada y salida, en aquellas instalaciones con varios turnos.

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