«Las cooperativas podrían ser un mecanismo para reorganizar las tierras de sus socios»

La investigadora María José Enríquez García ha estudiado como es la movilidad de la tierra rústica en Galicia y apunta cuáles son las estructuras de gobernanza claves. También detalla otros mecanismos que cada vez tienen más peso frente a la compra-venta y los arrendamientos

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«Las cooperativas podrían ser un mecanismo para reorganizar las tierras de sus socios»

La investigadora María José Enríquez, especialista en sistemas de gobernanza y administración de la tierra.

La movilidad de la tierras rústicas en Galicia es un tema recurrente ante las carencias que acusa y que afectan al sector agrario y ganadero. Hablamos con la investigadora y doctora en gestión sostenible de la tierra y el territorio María José Enríquez García sobre las lógicas que gobiernan la movilidad de la tierra rústica en la comunidad.

¿Cómo es la movilidad de las tierras rústicas en Galicia?
Mi punto de partida fue centrarme en analizar cómo son los mecanismos a través de los que se mueven las tierras, en vez de ver cuánto se mueve el mercado de las tierras, que es en lo que se centran habitualmente los trabajos de diagnóstico. En ese sentido, las grandes fuentes de información que existen hablan de compraventa y arrendamiento pero, el Censo Agrario de 1999 y, sobre todo, los datos del 2009, nos hablan de que los porcentajes de las tierras que se mueven por la vía del arrendamiento son muy similares a los de otros mecanismos de movilidad.

¿Qué otros mecanismos de movilidad entran en juego?
Esa categoría es un gran cajón de sastre que décadas atrás fue ocupado por la aparcería [los contratos entre los dueños de las tierras y los que las trabajaban], siendo este un mecanismo de movilidad todavía recogido en el Derecho Civil de 2006. No obstante, ahora es una categoría muy indefinida. Ahí figuran, por ejemplo, las cesiones que son un mecanismo tan importante como los arrendamientos.

¿Gana peso la cesión gratuita de las tierras frente a los arrendamientos económicos?
Las cesiones son arreglos mayoritariamente no documentados y sin contraprestación económica pero eso no quiere decir que no haya una contraprestación, sino que es de otra índole. Así, dado el grado de abandono de tierras en Galicia, tener las tierras gestionadas, para muchos propietarios es ya una contraprestación suficiente para la cesión de la tierra. Deberíamos dejar de mirar las cesiones como un mecanismo en precario para comenzar a pensarlas como una forma de movilidad tan frecuente y válida como los arrendamientos. De hecho, un informe del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria, para el norte de la Península Ibérica, confirma que las cesiones son un mecanismo relevante en Galicia y Cantabria.

«Deberíamos dejar de mirar las cesiones como un mecanismo precario y verlas como una opción tan frecuente y válida como los arrendamientos»

Las compraventas cayeron notablemente y las formas de tenencia indirecta aumentaron en los últimos censos. En la actualidad, los datos de encuestas nos revelan que tanto la integración familiar de las tierras como el arrendamiento y las cesiones tienen un nivel parejo y están en todas las explotaciones.

¿Qué condiciona que la movilidad de la tierra sea así en Galicia?
Existen muchos porqués a esta situación y diversos factores que influyen. Yo intenté desgranar una estructura analítica para ver qué escenarios de estructuras de gobernanza son más probables. Tras el análisis, resultó que el escenario más probable para la movilidad son los sistemas relacionales y las lógicas de colindancia de las parcelas. Esa estructura de gobernanza es mayoritaria dado que no existen otras estructuras de orden más planificada. Así, existen muchos ejemplos de cooperativismo en el campo y las cooperativas podrían ser un mecanismo para reorganizar las tierras de sus socios pero, en general, no tienen ese objetivo sino que se centran en el suministro de forrajes o en estrategias de comercialización de su producto, por ejemplo la leche.

«El escenario más probable para la movilidad son los sistemas relacionales y las lógicas de colindancia de las parcelas»

Por otro lado, aunque existen mecanismos de orden personal enfocados a la reorganización del parcelario, como pueden ser las cooperativas de gestión comunitaria de la tierra o las Sociedades de Fomento Forestal (Sofor) en el plano forestal, tienen una muy baja presencia.

Desde las jerarquías normativas y regulaciones también existen múltiples factores que no apoyan que estas sean estructuras de gobernanza relevante. Eso se refleja, por ejemplo, en una normativa estatal de arrendamientos mucho más flexible que la normativa autonómica. El IBI también podría haber sido un instrumento para favorecer la movilidad de las tierras, pero la política general fue la de las exenciones. No en vano, Galicia es de las zonas de España con mayor número de exenciones.

«El IBI podría favorecer la movilidad de la tierra, pero la política en Galicia es la de las exenciones»

Otro gran instrumento a mencionar es el Banco de Terras, que sería un mecanismo de orden pública, y que podría ser muy significativo pero que también tiene poca representación a nivel global en la movilidad, aunque tiene mucho potencial estratégico.

También hay que ver en qué medida los Planes Generales de Ordenación Municipal pueden promover la movilidad. La conclusión que se puede sacar es que la ordenación territorial fue muy caótica, la hoja de ruta tardía y poco determinante para el suelo rústico productivo.

Nos encontramos entonces con que las iniciativas que se fueron concretando hasta ahora para movilizar la tierra rústica fracasaron…
Por ahora son muy poco significativas tanto las acciones que se llevaron a cabo desde el sector público, a las que se suele responsabilizar, como las del sector privado, que tampoco están funcionando, ya que puede ser objeto de una cooperativa reorganizar las tierras de sus socios pero no se está yendo por ese camino. Cuando se habla de que no existe suficiente esfuerzo público para movilizar la tierra hay que ver que tampoco se está haciendo mucho desde el sector privado organizado. No estoy culpando a ninguno de los dos, sólo hay que ser conscientes de que en ambos casos existen instrumentos y métodos pero no están siendo aprovechados.

«El ámbito de acceso a la tierra en Galicia sigue siendo la aldea y el 60% de los arrendamientos son orales»

¿Qué está facilitando la movilidad de la tierra que se registra?
No existen estructuras de gobernanza que planifiquen y dirigan la movilidad en determinadas direcciones pero sí que se está moviendo la tierra en Galicia y se hace a través de las redes comunitarias, una herramienta que tiene mucho potencial, dada la alta fragmentación del parcelario. Existen múltiples evidencias de que las relaciones y los arreglos comunitarios son un gran mecanismo para la movilidad donde no sólo se valora la movilidad de la tierra sino que hay otras lógicas que las impulsan, como puede ser evitar el abandono de la tierra aprovechando el capital social de los espacios rurales. Además, estas lógicas también son mucho menos competitivas, ya que frente a otros aspectos, como el parentesco o la confianza, no imperan las lógicas del mercado.

Un 60% de las explotaciones agrarias declara que los arrendamientos de tierras que hacen son orales, por lo que precisan tener una base relacional comunitaria fuerte para que se den, y lo mismo ocurre con las cesiones. Además, el ámbito de acceso a la tierra en Galicia sigue siendo la aldea. En los arrendamientos puede llegar a ser la parroquia o el municipio pero, sobre todo, la aldea.

¿Qué motiva que la aldea siga siendo clave para movilizar la tierra rústica?
Esto se debe, en parte, a que existieron notables instituciones históricas de base consuetudinaria recogidas en el Derecho Civil gallego que fueron generadas por las necesidades que existían en el campo, muchas vinculadas con la particular estructura de la propiedad, que están en el marco legislativo pero que no se desarrollaron a nivel ejecutivo. Por ejemplo, se constata que la integración familiar [la movilidad de tierras dentro de la misma familia] es un mecanismo de movilidad habitual, pero en cambio la Compañía Familiar fue una figura que no fue desarrollada en el plano ejecutivo, a pesar de existir en el legislativo.

«Las instituciones adaptadas a las particularidades del parcelario gallego no fueron desarrolladas en el plano ejecutivo»

Si ya contábamos con herramientas, ¿qué falló para que no se desarrollasen?
Las instituciones que, a decir verdad estaban adaptadas a las particularidades del parcelario gallego, no fueron desarrolladas en el plano ejecutivo y se optó por otros instrumentos mucho más técnico- administrativo que exigen que el propietario tenga regularizada toda la tierra. Por ejemplo, para acceder al Banco de Terras tienes que tener toda la tierra regularizada cuando muchas fuentes nos están diciendo que el sistema de partillas en Galicia y la propiedad, en general, tiene un gran oscurantismo catastral, en parte por los altos costes de actualización en territorios de alta fragmentación de la propiedad.

En cuanto al precio de la tierra en Galicia, durante años se definió el mercado gallego por precios elevados y un escaso volumen de transacciones, ¿sigue siendo así?
Ese es uno de los grandes preceptos que existió durante años pero no tengo tan claro que fuera así. Yo no pude acceder a ninguna fuente de información que me permitiera ver la evolución. En la actualidad, la movilidad de tierra está concentrada en las zonas de mayor potencial agroganadero y ahí es donde se constatan las mayores tasas de movilidad y los precios son parejos a los de otras regiones europeas con tasas similares. En esas zonas sí que se podría decir que una de las estructuras de gobernanza, como es el mercado, funciona:los precios se regulan en base a las lógicas de la movilidad porque son zonas en las que confluye la oferta y la demanda.

Sin embargo, existe una gran parte de Galicia donde la oferta y demanda no está equilibrada. Por ejemplo, hay un exceso de oferta en la zona más oriental y sur de la provincia de Ourense y existe otra zona que es el Eje Atlántico donde las lógicas no son del mercado de rústica sino del de urbana, con tasas bajas y precios altos.

«Los Concellos tienen un destacado potencial para encargarse de la movilidad de las tierras rústicas»

¿Qué medidas se podrían adoptar para impulsar la movilidad de la tierra?
Es importante ajustar y bajar la escala. Si el tamaño de la parcela en Galicia es muy pequeño también lo es la unidad de gobernanza. Lo mismo ocurre a nivel de información. A pequeña escala sí se conoce quién es propietario de las fincas. Este es uno de los aspectos que después falla en los sistemas de información de tierras que están vinculados a los instrumentos técnico administrativos, como pueden ser el Banco de Terras, las concentraciones parcelarias o los planes de permutas.

Está faltando movilidad desde los organismos más reglados pero se está dando en otras escalas basadas en lógicas de colindancia y reorganización relacional comunitaria. Hay ejemplos reales, sin publicar por el momento, donde los propios agricultores llevan tierras cedidas que luego vuelven a reorganizar con otros productores para tener parcelas más grandes.

Detectados los fallos, ¿cómo se ajusta la escala?
La cuestión es generar instrumentos que tengan en cuenta tanto esa información como las lógicas que están funcionando, ya que hay potencial de movilización y de información. Un instrumento a nivel autonómico es muy difícil que funcione, pero podría ser interesante llevarlas a cabo a nivel de ayuntamiento, ya que es una institución con un destacado potencial para encargarse de la movilidad, puesto que tiene acceso al parcelario para investigar la propiedad, tiene potestad de regulación de la ordenación y gestión de tierras y tiene posibilidad de promover y facilitar el potencial de esas unidades de gobernanza muy locales. Todo ello mejor de lo que lo puede hacer un organismo autonómico.

¿Alguna otra medida que contribuya a garantizar la movilidad?
También sería muy importante rescatar y actualizar esas instituciones que estaban adaptadas a las particularidades tanto territoriales como del parcelario y que no llegaron a ser desarrolladas, como es el caso de la Compañía Familiar respecto de la integración familiar y la herencia anticipada, que siguen siendo mecanismos vigentes hoy y que habría que desarrollar.

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