“Es clave que los ganaderos logren forrajes muy digestibles y con baja lignina”

Entrevista a Jud Heinrichs, profesor en la Universidad de Pensilvania y co-inventor de Penn State Forage y TMR Particle Size Separator. Recientemente participó en el congreso de ANEMBE en Vigo y en una jornada organizada por Alltech en el CIAM

“Es clave que los ganaderos logren forrajes muy digestibles y con baja lignina”

Jud Heinrichs, profesor en la Universidad de Pensilvania y co-inventor de Penn State Forage y TMR Particle Size Separator.

Jud Heinrichs es uno de los investigadores más prestigiosos a nivel internacional en estudio de la alimentación de ganado vacuno de leche. Profesor en la Universidad de Pensilvania, es el co-inventor de Penn State Forage y del TMR Particle Size Separator, dos instrumentos utilizados por muchos nutrólogos y ganaderos en todo el mundo para conocer el valor estructural de los forrajes de una manera sencilla y barata.

Recientemente participó en el congreso de ANEMBE en Vigo y en una jornada organizada por Alltech en el Centro de Investigaciones Agrarias de Mabegondo (CIAM).

En su ponencia habló de la importancia del tamaño de partícula en el corte del maíz y de la hierba durante el ensilado para que la vaca pueda aprovechar al máximo el valor estructural de la fibra del forraje para garantizar salud ruminal e incrementar la producción de sólidos en la leche, especialmente grasa. ¿Cuales serían los tamaños recomendados?
Para el silo el tamaño ideal sería entre un mínimo de 4 y un máximo de 19 mm pues de esa forma se mejora también mucho la mezcla de la ración, ahorrando también tiempo en la ejecución de la mezcla. Además, la fibra es mucho más efectiva.

¿Cuales serían las claves en el manejo de los forrajes para aumentar la producción de grasa en la leche?
La clave es lograr que la fibra sea digestible: baja lignina y alta digestibilidad. Debemos centrarnos en la digestibilidad de la fibra de los forrajes.

Hablas de una proporción de alimentos en la ración de un 50% de forraje y de un 50% de concentrado. ¿Cual sería la proporción ideal, hablando de salud ruminal?
Mi recomendación sería llegar a un 60% de la materia seca de la ración a partir de forraje y lo ideal al 65%, y el resto de concentrado. Debería ser el objetivo de la ración. Pero para llegar a esa proporción deberíamos lograr forrajes de muy buena calidad.

¿En qué calidades os movéis en Estados Unidos en cuanto a silo de maíz y silo de hierba?
Es muy parecido a aquí: en silo de maíz un 30% de materia seca, un 45% de fibra neutro detergente y una proteína de entre el 7 y el 8%.

Tenemos la percepción de que en Estados Unidos la mayoría de las granjas cuentan con miles de vacas. ¿Qué hay de cierto?
La mayoría de las ganaderías de vacuno de leche en Estados Unidos son de tipo familiar y no son ese tipo de granjas de miles de vacas. Si es cierto que en la costa Oeste pueden ser más grandes, pero la mayoría de las granjas de Estados Unidos se localizan en las regiones del centro y en la costa Este y son de tipo familiar, de tamaño pequeño.

Es cierto que en California o Arizona hay granjas de miles de vacas, pero la mayoría en Estados Unidos son granjas familiares, pero son explotaciones igualmente competitivas.

¿Cuál es la media de producción de sólidos en la leche en Estados Unidos? ¿Está cambiando también el tipo de leche que pide la industria?
Cada vez se produce más leche en el mundo y el comercio cada vez es mayor. Lo que pide la industria es leche con cada vez más grasa y proteína porque es lo que realmente tiene valor y es lo que tiene cada vez mayor demanda, no mover agua caliente de un lugar a otro del planeta, eso sobra.

¿Qué fortalezas y debilidades ves en las ganaderías de vacuno de leche de Galicia?
Las fortalezas es tener buenos forrajes, explotaciones familiares. Las vacas y el maíz forrajero y el pienso son los mismos que en Estados Unidos. La clave es que los ganaderos participen en la cadena de valor, industrializando su leche, porque eso da estabilidad y mayores precios de la leche. De lo contrario, son las industrias las que fijan las condiciones de cuanta leche compran, a quien se lo compran y a qué precio. Esa es la principal limitación para muchos ganaderos en todo el mundo.

Es una paradoja que mientras que los ganaderos cada vez tienen márgenes cada vez reducidos las industrias lácteas logran récords de beneficios.

Así funciona el TMR Particle Size Separator, un sistema sencillo para conocer el valor estructural de la fibra de los forrajes o de la ración completa

Jud Heinrichs impartió en el Centro de Investigaciones Agrarias de Mabegondo (CIAM) una jornada sobre mejora de la calidad de la leche a través de la alimentación, que finalizó con una demostración práctica del TMR Particle Size Separator, el separador de partículas del que es coinventor y que permite medir de forma sencilla y barata la calidad estructural del forraje.

El separador consiste en un cajón rectangular con 4 rejillas en su interior de distinto calibre, de entre 4 y 19 milímetros, que criban el forraje o la ración completa separando los componentes por tamaño de partícula.

De esta forma se estima la fibra efectiva de cualquier ingrediente o ración completa. El resultado final son 4 montones con distintos tamaños de partícula, de mayor a menor tamaño.

“El objetivo es que la mayor parte del forraje esté en los montones 2 y 3, para lograr niveles adecuados de fibra efectiva. Si la mayor parte del forraje esté en el montón 1, el de mayor tamaño, la vaca tendrá que pasar mucho tiempo rumiando y bajará la ingesta de materia seca”, explicó Jud Heinrichs.

Los objetivos aproximados para cada uno de los cribos, para el caso de una ración total, son:

-Primer montón (> 19 mm): aquí quedarían las partículas más groseras, aquellas que limitan la ingesta. Sobre la ración total, no debería representar más del 8% del peso del total de la muestra expresado en materia tal cual.

-El segundo y el tercer montón, (entre 4-8 mm) deberían representar entre el 40 y el 70% del peso de la muestra.

-En el cuarto montón (<4 mm) que se corresponde con el alimento más fino, no debe representar más del 40% del total. Es el almidón del forraje, que es mejor que esté repartido en los montones 2 y 3.

Según Henrique Prado, representante de Alltech en el noroeste peninsular, “el objetivo es aportar los niveles adecuados de fibra efectiva para asegurar salud ruminal, sin comprometer los niveles de ingesta y, por tanto, de producción”.

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