Calma tensa en las granjas ante la primavera

Los aumentos de producción de los últimos meses y la inestabilidad del mercado generan preocupación en el sector ganadero, si bien se espera la continuidad de los precios en el campo, con una ligera tendencia a la baja, y que no haya problemas de recogida

Calma tensa en las granjas ante la primavera

El sector espera una primavera sin problemas de precios y recogida.

Galicia encara una primavera que se espera que sea tranquila en el sector lácteo, pero hay nerviosismo por la inestabilidad del mercado y por los aumentos de producción de los últimos meses, que están obligando a las industrias a restringir nuevos aumentos de entregas.

La tendencia de los contratos de las grandes industrias sigue una línea de estabilidad de precios para la mayor parte de la producción. El principal problema radica en la parte de la leche pagada a precio B, referenciado a los productos lácteos industriales, en aquellas empresas que manejan precios A y B, como es el caso de Capsa y Reny Picot, con fórmulas que rondan el 60-80% de la leche a precio A y el 20-40% a precio B.

“La bajada del precio B afecta a la media de precios de Galicia y repercute en todo el sector en cadena” (Óscar Pose, Unións)

“En Capsa, por ejemplo, el precio B pasó de unos 37 céntimos a 31 en el último mes, lo que lleva a que su precio medio baje, y algo similar sucede en Reny Picot” -explica Óscar Pose, de Unións Agrarias-. “Al bajar el precio en estas industrias, cae el precio medio en Galicia y eso repercute en cadena en otras empresas que tienen referenciado su contrato al promedio gallego de precios, como es el caso de Lactalis. Por tanto, aunque los precios base de los contratos que se están renovando se mantienen, el precio de la leche está cayendo ligeramente, como ya se vio en el precio de enero. En cualquier caso, no se esperan grandes variaciones”, concluye Pose.

Aumentos de producción
El último informe del Fondo Español de Garantía Agraria (Fega) recoge una caída del precio medio de la leche en enero de 0,5 céntimos, tanto a nivel gallego como estatal. En Galicia, el precio medio queda en 31,7 céntimos. Otro dato que destaca del informe es el aumento de las entregas en más de un 5% en relación a enero del pasado año, tanto a nivel gallego como del conjunto de España.

Ese aumento de las entregas llevó a que las industrias estén ya advirtiendo de que no pueden asumir más leche, como es el caso público de Celega, lo que origina inquietud entre los productores. “Hay cierto nervisiosismo porque se palpa la sensación de que hay un exceso de producción, aunque esa sensación no se plasmó en ningún problema concreto”, explica el director gerente de la Asociación Galega de Cooperativas Agroalimentarias (Agaca), Higinio Mougán.

Mantequilla y leche en polvo
La situación en cuanto a los productos lácteos industriales sigue siendo positiva en la mantequilla, a pesar de las bajadas de precio de los últimos meses, pero preocupa el mercado de la leche en polvo. Su precio está en mínimos históricos, 137 euros / 100 kilos, un 30% menos que a mediados del 2017, y tiene mal pronóstico por la decisión de la Comisión Europea de seguir sacando a subasta toda la leche en polvo almacenada de las crisis de los últimos años, más de 300.000 toneladas.

“Hay una sensación de exceso de producción que no se plasma en la práctica, ya que no hay problemas concretos” (Higinio Mougán, Agaca)

Este año, a mayores, tampoco hay intervención pública de leche en polvo a precio fijo, sino que será a precio variable, por subastas de compra a la baja, lo que representa un nuevo agujero en la débil red de seguridad que mantenía el sector.

“En toda Europa hay una sensación de volatilidad de los mercados y de nervisiosismo, algo que también sucede en Galicia, pero por el momento es más una cuestión de sensaciones que de dificultades en la práctica. Entre las cooperativas, la gran mayoría han contratado toda la leche o gran parte a varios meses, así que no debería haber problemas” -analiza Higinio Mougán.- “Hay normalidad, pero también preocupación por posibles cuestiones puntuales, sobre todo en Semana Santa, cuando cierran algunas queserías”, puntualiza.

Tampoco se esperan problemas con las granjas que operan con primeros compradores intermediarios, aunque no se descarta que en primavera puedan surgir incidentes puntuales.

Más allá de la primavera, la previsión es de estabilidad. “Probablemente el aumento de las entregas que está habiendo se ralentice o se llegue a parar en unos meses” -valora Óscar Pose.- “En el 2017 se esperaba una recuperación mayor de los precios y hubo más recría o más compras de ganado en las explotaciones. Esa mejora no llegó, pero ahora no es sencillo reducir en el corto plazo las entregas de leche”, concluye Óscar Pose.

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