“El gran reto de Galicia es hacer ver a la sociedad que se puede vivir muy bien del campo”

Entrevista a Juan Vázquez Gancedo, director general de Bodegas Martín Códax, todo un referente en el cooperativismo gallego. Defiende que “para vender fuera de España tenemos que ir con una marca de Vinos de Galicia”

“El gran reto de Galicia es hacer ver a la sociedad que se puede vivir muy bien del campo”

Juan Vázquez Gancedo, director general de Bodegas Martín Códax

Juan Vázquez Gancedo, licenciado en Ciencias Empresariales y director general de Bodegas Martín Códax desde 1995, es también viticultor y socio de Viticultores Martín Códax. Compagina la dirección de la bodega con otros importantes puestos en el sector agroalimentario como el de presidente del Clúster Alimentario de Galicia, patrono experto del Observatorio Español del Mercado del Vino, vocal de la Junta Directiva de la Plataforma Tecnológica del Vino y vocal del Consello Regulador Rías Baixas.

Recientemente Enofusión, el Congreso Internacional del Vino, que se celebró del 28 al 30 de enero su novena edición en Madridfusión, le otorgó el Premio D. Luis Hidalgo a la Trayectoria y a la Innovación “por llevar a la cooperativa gallega a los más altos estándares de calidad, así como por su continua labor en I+D+I y su constante apoyo a proyectos de ámbito cultural”.

Hablamos con el del presente y del futuro de una cooperativa y de un sector que le apasiona desde hace 24 años.

El jurado de Enofusión, el Congreso Internacional del Vino, que se acaba de celebrar en Madrid te otorgó el Premio D. Luis Hidalgo a la Trayectoria y a la Innovación. ¿Como recibes este reconocimiento?
Muy satisfecho porque es un orgullo para todo el equipo de Martín Códax, porque, como cooperativista y viticultor que soy, tenemos un espíritu colaborativo. Por eso, cuando recogí el premio estaba emocionado porque estaba representando a todo un equipo.

Mi mérito es haber tenido la suerte de estar en el momento adecuado y en el lugar oportuno. Este es un ecosistema de ensueño que estaba aquí en 1995 cuando llegué a Cambados: había un viñedo en proceso de reconversión y transformación, recuperando la vitis vinífera de la variedad Albariño que se había conservado en el monasterio de Armenteira.

“Creo que una clave del proyecto de Martín Códax fue rodearnos de los mejores”

Martín Códax es hoy una de las grandes cooperativas vitivinícolas gallegas y su nombre es conocido a nivel internacional. ¿Pero como era esta bodega y el entorno cuando llegaste a Cambados?
La bodega Martin Códax nace en el año 1986 y el Consello Regulador de la Denominación de Origen Rías Baixas se crea en el 1988. En el año 1995 cuando llegué a Cambados para trabajar en la cooperativa certificábamos unos 500.000 quilos y en toda la D.O. Rías Baixas unos 3 millones de quilos. En la última campaña la DO certificó más de 38 millones de quilos, de los que unos 7 millones corresponden a Martín Códax y a sus bodegas.

Sin embargo, en aquel entonces estábamos en los momentos iniciales de la D.O. Rías Baixas pero ya se estaba reconociendo el albariño como uno de los mejores blancos varietales del mundo. Y es que con nuestro clima y con la influencia de las rías parece que no hay otro lugar en el mundo donde el albariño se exprese como es en las Rías Baixas.

¿Que te sorprendió más de los que te encontraste al llegar a Martín Códax y a O Salnés, cuna de la D.O. Rías Baixas?
Para mi que venía de Lugo todo esto era nuevo y maravilloso. Me encontré con el mar, el clima, con las personas de la cooperativa, que fueron pioneros en el movimiento cooperativo en O Salnés.

Tuve la suerte de apasionarme con lo que me encontré, hasta el punto de que un urbanita como yo me ilusioné con ser viticultor y plantar mi viñedo en el año 2001. Conseguí arrendar 6 hectáreas a la iglesia y planté mi viñedo, y así entendí mucho mejor a los socios viticultores, que se sienten orgullosos de que después de todo su esfuerzo su vino llegue a los mercados y a las mejores mesas del mundo.

Creo que una clave del proyecto de Martín Códax fue rodearnos de los mejores, combinando la sabiduría de Luciano Amoedo, un enólogo con 11 generaciones por detrás elaborando vino albariño en O Salnés, o de Katia Álvarez, que tenía una gran trayectoria profesional trabajando en bodegas de Chile, La Rioja..etc y supuso un aire fresco de innovación.

La investigación para Martín Códax fue también clave porque entonces no había estudios científicos. Fue así como empezamos con los primeros proyectos de innovación, como el Zenit Demeter, para comprobar la influencia del cambio climático en la viticultura y poder adaptarnos. Decidimos trabajar con la hipótesis de que si tenemos cambio climático, con mayor temperatura y menor disposición de agua, para gestionar mejor nuestros viñedos.

“Nuestra gran meta es la sostenibilidad del viñedo y adaptarnos al cambio climático”

Y para contar con datos científicos sobre como influye el sistema de poda y de conducción en la producción de las distintas variedades de vid, y en nuestro entorno, pusimos en marcha Pé Redondo, nuestro viñedo experimental de 12 hectáreas localizadas en el concello de Meis. Allí podemos encontrar todos los sistemas de conducción del mundo, materiales, suelos vegetales, marcos de plantación, portainjertos…etc. Y eso nos llevó a colaborar con los centros de investigación y a abrirnos a como están trabajando en viticultura en el resto del mundo.

Fue así como concluimos que el gran reto para nosotros, al igual que en otras partes, es la sostenibilidad del viñedo, es lo que nos tiene obsesionados. Queremos que los viñedos de nuestros socios queden para sus hijos en iguales o mejores condiciones.

En Galicia existieron muchas cooperativas en el sector del vino pero pocas alcanzaron los logros de Martín Códax ¿Cuales fueron las claves para que esta cooperativa lograra el éxito?
El lugar era propicio, el momento era adecuado y lo que teníamos alrededor era una maravilla. No habría existido proyecto Martín Códax si no hubiera unos viticultores que apostaron decididamente por esta cooperativa y no existiera una Denominación de Origen Rías Baixas.

Pero también era el momento oportuno, porque el consello rector de la cooperativa Martin Códax estaba formado por socios viticultores, pero muchos de ellos eran también empresarios, académicos, profesores de instituto y universitarios..etc. Los empresarios tenían visión empresarial e impulsaron la profesionalización y fue así como contrataron a los primeros enólogos, comerciales, gerentes…etc. Y por supuesto, fue clave contar con un plan estratégico.

De ese grupo heterogéneo vino también el nombre de la cooperativa, de un trovador gallego del siglo XII como Martín Códax, un nombre con una historia detrás y un relato que nos vinculaba a la poesía, a la música y la tradición gallega. Todo ese relato impregna nuestra estrategia de promoción, que gira en torno a la música y a la literatura.

“Queremos fomentar la creación de riqueza y empleo en el rural, en nuestro entorno”

El objetivo de la cooperativa siempre fue claro: que la bodega sea una herramienta para que nuestros socios viticultores puedan vivir de una forma digna y durante muchas generaciones, produciendo uva y elaborando vino de forma sostenible.

Además, la responsabilidad social corporativa con nuestro entorno social y comarcal y con el medio ambiente forma parte de nuestro ADN. Así, fuimos los primeros en firmar contratos homologados para darle estabilidad a nuestros vecinos y desde el 2006 compramos uva a otros viticultores de la comarca. Queremos fomentar la creación de riqueza y empleo en el rural, en nuestro entorno. No somos bodegueros que queremos enriquecernos y vender la bodega el día de mañana.

¿En que cifras se sitúa en este momento la cooperativa?
Martín Códax cuenta con 270 socios cooperativos, todos viticultores de la comarca de O Salnés. Pero hay que tener en cuenta que algunos de los socios son comunidades de bienes de varios familiares, por lo que socios directos son alrededor de unas 400 familias viticultoras, que de media han crecido en los últimos años y cultivan unas 400 hectáreas de viñedo, donde se producen unos 4 millones de quilos de uva. Tenemos viticultores con viñedos de 4 ferrados y 8 plantas. Nuestra grandeza es gestionar el minifundio y elaborar vinos diferenciados a partir de la suma de todas esas pequeñas 2.320 parcelas que tenemos.

Nos obsesiona la gestión de esa diversidad y por eso hemos investido en I+D para clasificar los distintos viñedos, de como varía la producción y el tipo de uva según la orientación, si están a altura del mar o en el monte Castrove…etc.

Es cierto que este minifundio es una debilidad en cuanto a mayores costes de producción pero podemos aportar valor para elaborar vinos más diferenciados y de mayor valor.

Otra vía de crecimiento de la cooperativa es la compra de uva a colaboradores de la comarca y nuestros viñedos propios, que nos permiten crecer, bajar costes de producción y, sobre todo, nos permiten investigar.

“Salir al mercado con un portafolio de vinos elaborados con varias uvas autóctonas gallegas nos hace más grandes”

Además, estos viñedos propios nos han llevado a crear una empresa de servicios agrarios que nos permite no sólo cultivar nuestros viñedos propios sino también los de socios que no pueden realizar trabajos en la viña.

A día de hoy, Martín Códax elabora en Rías Baixas unos 7 millones de botellas y procesamos unos 7 millones de quilos, tanto de nuestra cooperativa como de Adegas Galegas y Pazo da Almuíña, dos bodegas que hemos adquirido. También contamos con viñedos en la DO. Monterrei y compramos uva en la D.O. Bierzo.

En la DO. Rías Baixas contamos como viñedos propios con unas 100 hectáreas en O Salnés y en O Condado. En O Salnés contamos con Agro de Tremoedo, Pé Redondo y Pazo do Monte, que suman unas 30 ha en total. En Adegas Galegas suman otras 30 hectáreas en O Rosal y O Condado y Pazo da Almuíña suma otras 30 hectáreas.

Vuestros viñedos en la DO. Monterrei son innovadores en muchos sentidos. ¿Que os llevó a apostar por el godello?
Fue una apuesta por la diversificación, aprovechando que ya tenemos una red comercial establecida por todo el mundo y un equipo técnico excelente tanto en viñedo como en bodega.

De esta forma nos hicimos la pregunta de si debíamos diversificar y empezar a apostar también por el godello. Y nos dimos cuenta de que salir al mercado con un portfolio de vinos elaborados con varias uvas autóctonas gallegas nos hace más grandes.

En Monterrei tenemos una parcela de 100 hectáreas en Vilardevós, de cuyas uvas elaboramos nuestro godello Mara Martín. Este viñedo, que plantamos hace unos 8 años, es un nuevo concepto para Galicia, ya que nos permite realizar vendimia mecanizada, fertirrigación, análisis de la parcela con cámaras termográficas..etc. En este momento estamos cerca de las 80 ha plantadas en una pieza y con previsión de llegar pronto a 100 ha. Se trata de un terreno que alquilamos a través del Banco de Terras de Galicia, en unas fincas con xestas arbóreas que antes eran pasto de las llamas. Ahora son una fuente de riqueza y de empleo.

“En Monterrei esperamos llegar este año a las 100 hectáreas de viñedo plantadas”

Además de las uvas propias de esta finca, el Mara Martín también se elabora con uvas de la cooperativa Terras do Cigarrón. Donde vamos procuramos buscar socios locales y nos entendemos muy bien con esta cooperativa socia de Monterrei. Ellos tienen uvas en el valle y nosotros a 600 metros, por lo que tenemos un contraste idóneo entre el alcohol y la mayor madurez de la uva del valle y la frescura y mayor acidez de la de nuestra finca, dando como resultado un godello muy equilibrado.

En Mara Martín empezamos con 40.000 botellas y en este momento llegamos a cerca de 1 millón de botellas, y no nos llegan. El godello es una variedad muy apreciada, sobre todo en la exportación.

“Para vender fuera de España tenemos que ir con una marca de Vinos de Galicia”

¿Las bodegas gallegas deben apostar por la diversificación varietal en sus vinos?
No conozco ninguna gran zona vinícola del mundo que sea famosa por una sola uva o por una sola denominación. Por ejemplo, la Borgoña es una suma de muchas Denominaciones de Origen diferentes pero que van con el mismo paraguas. Ese es el reto de Galicia.

Es decir, cuando a un jefe de compras de vinos de una cadena del Reino Unido o de Estados Unidos le presentas un varietal lo va a poner en la sección de varios, y ahí va a competir con un batiburrillo de varietales de todo el mundo. Pero si vas con vinos de varias variedades propias de Galicia vas a conseguir una propia categoría de vinos de Galicia.

No estoy hablando de una DO Galicia, cada una que mantengan su identidad, y cada subzona dentro de las DO, porque esa diversidad nos hace ricos. Pero para ir fuera de España tenemos que ir con categorías importantes, como Vinos de Galicia, para ponérselo fácil al consumidor. Nos hace falta más altura de miras.

¿Cuales son los retos de la cooperativa Martín Códax para el futuro?
Debemos aprovechar las nuevas tecnologías para extraer lo mejor de la uva. Fuimos de los primeros en hacer producción integrada, hacemos la menor intervención en el viñedo y en la uva. Y gracias al acero inoxidable, al cuidado de la viña, a tener estaciones meteorológicas..etc, hemos reducido el número de tratamientos. Hemos incorporado también el objetivo de reducir todos los años nuestra huella de carbono, de forma medible…etc.

En Galicia antes de los años 80 todos sabemos como eran sus vinos y el cambio que supuso la tecnología, con la llegada del acero inoxidable, de los controles de temperatura, de los filtros..etc. Gracias a todo eso los vinos gallegos hoy son valorados en todo el mundo. Pongamos en valor la tecnología y el trabajo de investigación que se realiza en Galicia aplicado al vino para extraer lo mejor de nuestra tierra.

Tenemos que seguir trabajando en una viticultura más sostenible y para eso estamos asociando en diversos proyectos de investigación con bodegas de países punteros en la materia como Francia o Portugal. El objetivo número uno en nuestro plan estratégico es la sostenibilidad.

El último estudio del Foro Económico de Galicia sobre el sector vitivinícola gallego advertía de que el envejecimiento de los viticultores y el minifundio condicionan su futuro. ¿Compartís estas conclusiones?
Antes de la crisis, hace unos 15 años veíamos que había una estampida de la gente joven del rural, hacia la construcción ..etc, y muchos eran hijos de nuestros socios. De hecho, me dolía cuando más de uno me decía: “Yo trabajé para que mi hija no trabaje en la viña, quiero que trabaje en un banco y que vista traje”. Le habíamos inculcado a nuestros hijos que la felicidad estaba en ganar mucho dinero en poco tiempo y no se dignificó el trabajo en el campo, no les habíamos inculcado los valores de que lo que hacemos es digno, es hermoso y es rentable.

“El gran reto en Galicia es hacer ver que se puede vivir muy bien en el campo”

Sin embargo, la crisis nos dio una lección y esos mismos socios venían después a pedir trabajo en la bodega para su hijo. Pero yo les decía: “El trabajo para que tu hijo tenga una vida digna lo tienes en casa, tienes un tractor, viñedo, e incluso invernaderos de huerta”. Así la crisis provocó que se rejuveneciera la edad media de los socios de Martin Códax. Como ejemplo, nuestro presidente era profesor y lo abandonó todo por la viticultura y hoy lleva una vida digna y satisfactoria. Y también contamos con viticultores y viticultoras jóvenes.

El gran reto en Galicia es hacer ver que se puede vivir muy bien en el campo.

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