Drones para evaluar la eficiencia energética de las bodegas de Ribeira Sacra

Drones para evaluar la eficiencia energética de las bodegas de Ribeira Sacra

Fotografía termográfica de Adegas Moure, na Ribeira Sacra

Un proyecto piloto evalúa el uso de drones en el estudio de eficiencia energética en bodegas de la Ribeira Sacra. El proyecto, en el que colaboran investigadores de la USC y la UPM (Madrid), tiene como objetivo optimizar los métodos de inspección y proponer medidas de rehabilitación bioclimática en construcciones tradicionales, para obtener bodegas de consumo energético casi nulo (nZEB).

La temperatura en el interior de las naves de crianza vinícolas tiene una gran influencia en los procesos de maduración del vino. Dado que muchas de las reacciones que se producen en el vino son fisioquímicas, éstas pueden ser aceleradas con las altas temperaturas. Por ello, en general, y sin entrar en las singularidades de cada variedad, los vinos deben ser almacenados a temperaturas ambiente bajas para evitar acelerar el proceso natural de maduración y reducir así las posibles pérdidas.
La introducción de los sistemas de climatización artificial en la industria ha permitido asegurar unas condiciones óptimas para la elaboración del vino en casi cualquier parte del mundo, logrando vinos de excelente calidad con una menor dependencia del clima. Sin embargo, estos sistemas repercuten notablemente en el consumo energético de las edificaciones. Más allá del elevado impacto ambiental, el consumo de estos equipos representa un porcentaje importante de los costes de las bodegas.

Las nuevas estrategias de lucha global contra el cambio climático tienden cada vez más hacia la consecución de edificios de consumo energético casi nulo (nZEB, nearly-zero energy buildings). Este hecho ha puesto de nuevo en valor muchas de las edificaciones tradicionales en Galicia para la elaboración del vino, que habitualmente aprovechan las ventajas de la inercia termal del suelo (edificios semi-enterrados en las pendientes laderas) o los sistemas de ventilación natural.

Dentro de este contexto, investigadores del CIGEO (Grupo Integrado de Ingeniería Civil y Geomática) de la USC junto con investigadores de la UPM, han impulsado un proyecto para la inspección termográfica de bodegas tradicionales usando drones. La termografía infrarroja permite detectar anomalías térmicas que revelen posibles patologías de la construcción o fallas en el aislamiento que comprometan la eficiencia energética. Como explica Juan Ortiz, profesor de la EPSI de Lugo y coordinador de los trabajos, gracias a este tipo de “fotografía”, podemos localizar posibles puentes térmicos, fallas en el aislamiento de las fachadas y techos, filtraciones de calor hacia el interior, grietas o cavidades en el material, o humedades dentro de las paredes, entre otras aplicaciones.

Los vuelos de prueba se han llevado a cabo en las instalaciones de Adegas Moure, S.A. en el lugar de Cuñas en O Saviñao (Lugo). El emplazamiento de la prueba piloto, en plena Ribeira Sacra responde bien a las necesidades del estudio. Se trata de una construcción tradicional de doble planta, rehabilitada hace unos años para albergar en su planta baja semi-enterrada las barricas de envejecimiento de sus vinos más selectos. Las altas temperaturas que se alcanzan en la zona en la época estival, hacen que los mecanismos naturales de la construcción resulten claves para amortiguar la oscilación térmica.

drons ribeira sacra 2

El uso de la termografía infrarroja en la auditoría energética no es en sí mismo algo nuevo, aunque la combinación con los drones dota a la técnica de mucha mayor flexibilidad. Los nuevos sensores son cada vez más ligeros y económicamente también más accesibles. Por ello, la conjunción de los sensores térmicos y los vehículos aéreos no tripulados encuentra una aplicación muy interesante en la evaluación del estado general de cubiertas y envolventes de difícil acceso en este tipo de instalaciones agroindustriales.

Como contrapartida, la evaluación cuantitativa rigurosa (medición de la temperatura superficial) requiere de una monitorización precisa de las condiciones ambientales (temperatura ambiente y humedad relativa) en el momento de tomar los datos y un estudio pormenorizado de cada material para arrojar resultados rigurosos. Por ello, aunque la tecnología es cada vez más accesible al público en general, su uso por personal especializado y bajo condiciones controladas se hace imprescindible.

Los principales resultados de esta investigación se pueden consultar en este enlace: https://doi.org/10.3390/rs11121424).

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