A Lagoa Serabel SC, un rebaño frisón y otro jersey en unas nuevas instalaciones

La antigua ganadería Casa Adonis, de Miraz, en Xermade, cuenta con una nueva cuadra en la que está introduciendo la raza jersey para mejorar las calidades de la leche que entrega a Entrepinares. La incorporación de Sergio y Abel garantiza el futuro de la explotación

 

Sergio e Abel, diante das novas instalacións inauguradas este ano no lugar da Lagoa

Sergio e Abel, diante das novas instalacións inauguradas este ano no lugar da Lagoa

Con el objetivo de llegar a las 130 vacas en ordeño llevando en paralelo un rebaño holstein y otro jersey, José Luis Carballo, Rocío Pena y sus dos hijos, Sergio y Abel, construyeron en el lugar de A Lagoa una nueva nave que cuentan tener a pleno rendimiento en 2020. Nos explican por que se decidieron y las dificultades que se encontraron en el camino.

“En nuestro caso era meterse a hacer un nuevo establo o cerrar y dedicarse a otra cosa, no teníamos alternativa. La cuadra vieja tiene 40 años y no daba más de sí y las vacas estaban muy mal, había sitio para 25 y ordeñábamos 50”, cuenta Abel, el más joven de la familia pero que con solo 18 años es uno de los pilares de la explotación.

Trajeron 16 novillas primerizas de raza jersey de Dinamarca y ya lo notaron en la mejora de las calidades de la leche

Estudió el ciclo medio en Producción Agrícola en Fonteboa y cuenta hacer efectiva su incorporación a la granja familiar el próximo año para completar de este modo la segunda fase del proyecto. Su hermano Sergio, de 26 años, lo hizo en 2018 y con la ayuda de la incorporación construyeron la nave nueva para las 70 vacas en producción que tienen a día de hoy.

Abel na nova sala de muxido

Abel na nova sala de muxido

“Estamos ordeñando las 50 vacas frisonas que teníamos en la cuadra vieja y 11 jersey de un rebaño de 16 novillas primerizas que trajimos de Dinamarca”, explica Abel. “Dejamos Danone y entramos en Entrepinares hace ahora dos años en octubre. Buscábamos mejorar en calidades y lo cierto es que se notaron las jersey, porque ordeñando solo una docena pasamos de 3,20 de proteína y 3,70 de grasa a 3,60 de proteína y 4,20 de grasa”, cuenta. El problema, dice, es que “vinieron todas juntas y ahora van a secar todas juntas y vamos a bajar mucho de golpe”.

Reconoce que “dan algo menos de leche”, un promedio de 19 litros frente a los 33 de las holstein. “Las vacas que ya había en casa las cambiamos para aquí el 15 de marzo y solo con el cambio de instalaciones, sin hacer nada más, ya se notó mucho en la producción y subieron a la leche porque en la cuadra vieja estaban muy apretadas”, asegura.

Dos rebaños en paralelo

As vacas jersey comparten espazo neste momento coas frisonas aínda que separadas en dous lotes

As vacas jersey comparten espazo de momento coas frisonas aínda que separadas en dous lotes

De momento, las vacas jersey están en la misma cornadiza que las frisonas aunque separadas en otro lote, pero tanto las dimensiones de las camas como del comedero son las mismas. “Les queda algo grande todo, porque las jersey son más pequeñas”, cuenta Abel.

La ampliación que van a acometer el próximo año está pensada para las jersey, con cubículos más pequeños

La intención que tienen cuando completen el proyecto es contar con dos rebaños diferenciados, de 65 vacas en ordeño cada uno, uno de raza holstein y otro jersey. Cada uno de ellos ocupará un ala de la nave, con el pasillo de alimentación por el medio. De momento, en esta primera fase construyeron la nave para las frisonas y las instalaciones comunes (fosa de purín, sala de ordeño, etc). La inversión fue de 550.000 euros. El próximo año, con la ayuda a la incorporación de Sergio completarán la segunda fase, el ala de la nave dedicada a las jersey, con una inversión prevista de 100.000 euros. “Ya quedó todo preparado para doblar la nave, solo necesitamos otra fila de cornadizas, las camas y el techo sandwich, la fosa de purín y la sala de ordeño ya sirve porque fue todo hecho con la intención de crecer”, comenta Abel.

Os separadores dos cubículos son de plástico e son flexibles

Os separadores dos cubículos son de plástico, flexibles, e na cama están a empregar serrín

Esa nueva ampliación estará diseñada para acoger al rebaño jersey, por lo que las dimensiones van a ser distintas, adaptadas a su menor tamaño. “Los cubículos serán de un metro de ancho frente al metro veinte que tienen los de las frisonas, es decir, cada 5 frisonas coge una jersey más”, explica.

Los separadores de los cubículos en vez de ser barras de hierro son de plástico. “Son flexibles, aunque tropiecen en ellos no les pasa nada ni a las vacas ni a los cubículos. Es una novedad que vimos por internet y después en la SAT Os Penedos de A Pastoriza, que ya los tenían puestos desde hace un tiempo”, cuenta.

La cama es de serrín y secante, que echan un día sí y otro no. “De momento nos va muy bien así, las vacas están cómodas. Los rellenamos todas las semanas, en el purín no tiene ningún problema, no es como la arena, y además es algo más barato que el carbonato. Si las tienes bien cuidadas no tienes ningún problema de mamitis, nosotros llevamos ya seis meses y no tuvimos ningún problema”, aclara Abel.

Centrados en atender el ganado

El hermano mayor, Sergio, estudió Mecánica y trabaja en una empresa de servicios que es la que les hace todos los trabajos en la explotación. “Pienso que compensa, así puedes atender más a las vacas que es lo que da el dinero”, opina Abel.

Ensilan na explotación e todos os días ven o carro de Clun a facerlles a ración

Ensilan na explotación e todos os días ven o carro de Clun a facerlles a ración

Manejan una superficie de 85 hectáreas en total. “En Miraz de leche solo quedamos nosotros, problema de terreno no tenemos porque en esta zona hay fincas disponibles, pero estamos bastante arriba y el terreno no es tan bueno y produce menos, así que tenemos que abonar más”, comenta Sergio. Cerca de 70 hectáreas las dedican a la producción de hierba y solo para la recría y las vacas secas destinan 20 de estas hectáreas. “Las de producción no las echamos, ni siquiera las jersey”, aclara Abel.

Llevan años sufriendo las consecuencias de los daños provocados por el jabalí en las cosechas, lo que les obligó a tener que invertir en cercados. “Paramos de echar maíz varios años por culpa del jabalí, así que teníamos que comprarlo. Ahora decidimos cerrar una finca de 16 hectáreas para poder echarlo, comenzamos el año pasado”, indica Sergio.

Dejaron de sembrar maíz durante años por culpa del jabalí y ahora cerraron una finca de 16 hectáreas

Para hacer la ración les viene el carro mezclador de Clun. “De momento hacemos la misma ración para las jersey y para las frisonas pero vamos a cambiar, porque en las frisonas queremos dar bagazo y en las jersey no, porque les aumenta la producción pero también les baja a la calidad”, razona Abel.

Rocío é afeccionada á pintura e decorou a explotación con debuxos de vacas

Rocío é afeccionada á pintura e decorou a explotación con debuxos de vacas

Esa es la razón también por la que siguen ordeñando dos veces al día, a las 6 y cuarto tanto por la mañana como por la noche. “No es por una cuestión de tiempo, porque en hora y cuarto finalizamos, pero pienso que con tres ordeños subes a la leche pero bajas a las calidades y a nosotros nos interesan calidades”, argumenta.

El trabajo en la explotación lo hacen entre los cuatro: Sergio, Abel y sus padres. “Daba mucho más trabajo antes en la otra cuadra, ordeñábamos con 4 puntos y nos llevaba 4 horas, si entonces hiciésemos 3 ordeños serían ya 12 horas solo ordeñando”, compara Abel, que dice que en las nuevas instalaciones “nos sobra el tiempo a los 4 y eso nos permite trabajar para fuera a mi hermano y a mí”.

Apasionado de la genética

Coidan a xenética e a recría, coa que Abel acode a concursos

Coidan a xenética e a recría, coa que Abel acode a concursos

A pesar de tener solo 18 años, Abel habla como un ganadero experimentado. La formación en Fonteboa le valió, dice, “porque es todo relacionado con esto y aprendes muchas cosas que después puedes aplicar en tu propia explotación. Yo las prácticas las hago aquí en casa”, bromea.

Es él el que se encarga de la selección genética de la granja. “La genética me gusta mucho, ando en concursos, ya desde que era más pequeño y fui subcampeón joven manejador”, cuenta. En las primerizas está poniendo semen sexado hasta las dos primeras inseminaciones para de este modo lograr crecer más rápido en el número de cabezas.

Las novillas preñadas y las vacas secas están fuera y ocupan 20 hectáreas de praderas

Todo el semen que emplea es americano o canadiense. “Ellos buscan más vacas de tipo, que son las que me gustan para los concursos, aunque sin descuidar la leche, que es al final lo que te da el dinero”, indica.

La recría la hacen ahora en la cuadra vieja. Las terneras están hasta los 3 meses de vida tomando leche en polvo, de los 3 a los 9 meses están en cama caliente de paja y hasta los 14-16 meses en cornadizas y serrín. “Cuando están preñadas se echan fuera con las secas y tienen la puerta abierta para venir a comer el pienso y el silo por la mañana”, explica Sergio.

Están cebando bois frisóns e cruzados con angus

Están cebando bois frisóns e angus

A mayores de las novillas y de las vacas secas, en las praderas están criando bueyes. “Como disponemos de terreno de sobra decidimos probar. Tenemos 5 bueyes capados, 2 son cruce con angus y 3 frisones. Dos ya cumplieron los 2 años pero hasta dentro de 3 no vamos a saber el resultado, porque la idea es cebarlos para hacer bueyes de 5 o 6 años. Pienso que teniendo terreno es compatible con la producción de leche, porque hasta el cuarto año no hay que meterlos dentro y no dan trabajo ninguno teniendo pasto para ellos, nosotros además de pacer solo les damos harina de maíz y hierba seca”, cuenta. De momento es un experimento pero ya pueden tirar alguna conclusión: “los angus son más pequeños que los frisones pero con menos comida logran sacar los mismos kilos”, dicen.

Además del del jabalí, tuvieron que enfrentarse a otros problemas para poner a andar la nueva explotación. Por ejemplo, tuvieron que pagar ellos el cableado eléctrico desde la casa hasta las nuevas instalaciones, unos 300 metros de distancia, y ahora la compañía eléctrica quiere cobrarles también por aumentar la potencia, que es escasa y no les llega. Pero Sergio y Abel muestran entusiasmo y tenacidad en lo que hacen y están dispuestos a superar las dificultades que, dicen, son muchas, para seguir dedicándose a la ganadería.

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