¿Qué riesgos y beneficios tiene aprovechar el purín como cama para el ganado?

Un estudio realizado en granjas del Reino Unido analiza las ventajas y los peligros de emplear la fracción sólida del purín como cama en las granjas de vacuno de leche. La cantidad de patógenos y los costos son dos factores claves frente a otras alternativas. Conocemos en detalle los resultados y algunas recomendaciones

¿Qué riesgos y beneficios tiene aprovechar el purín como cama para el ganado?

Ganado sobre camas elaboradas con purines reciclados, luego de separar la parte sólida de la líquida.

En Inglaterra es frecuente encontrar granjas de vacuno de leche que emplean para las camas del ganado a fracción sólida de los purines, principalmente fibra no digerida, luego de un proceso de separación de la parte líquida. El uso de este abono reciclado está permitido técnicamente en la Unión Europea pero, ¿qué riesgos y beneficios tiene este material frente a otras alternativas?

Esa misma pregunta fue la que se formularon en la Universidad de Nottingham y el motivo por el que llevaron a cabo diferentes investigaciones sobre el uso de este abono reutilizado como cama. El profesor de Sanidad Animal y Producción Láctea de esta universidad, Andrew Bradley, expuso los resultados de estos trabajos en una videoconferencia de la red europea de ganaderos de vacuno de leche, Eurodairy.

Las investigaciones buscaban evaluar el impacto que puede tener emplear estas camas para la salud de las vacas y de los humanos

La investigación partió de los trabajos ya realizados al respeto en los Países Bajos y también recabó las opiniones de ganaderos que estaban empleando este sistema. Las principales ventajas que habían observado tenían que ver con el ahorro de costes, mayor limpieza y confort de los animales y una importante reducción en el polvo durante su manejo.

Las dudas sobre el uso de las camas de abono reciclado se centran en evaluar el impacto que puede tener emplear purines reciclados para la salud de los animales y de los humanos, tanto de los ganaderos que en su día a día están en contacto con ellos, cómo para los consumidores, a través de la cadena alimentaria.

Comparativas con arena y serrín

En las investigaciones que llevaron a cabo, que incluyeron encuestas y visitas a 125 granjas, procuraron no sólo obtener datos sobre este tipo de cama sino ofrecer una comparativa con otras alternativas empleadas hoy en día en las ganaderías, como la arena y el serrín. De este modo, en 40 de estas granjas empleaban los purines reciclados, en 41 la arena y en 44 el serrín.

Detectaron importantes variaciones en los recuentos de microorganismos de los mismos materiales de unas granjas a otras

“Era importante no sólo tener los datos objetivos del riesgo en cuanto a patógenos y bacterias que podía suponer las camas de abono reciclado, sino también compararlo con otros materiales de camas, como la arena o el serrín, que normalmente no se someten a un análisis tan profundo sobre el impacto que puede tener su uso en la granja”, justifica el experto.

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Proceso de elaboración del abono reciclado, por lo que se separa la parte sólida de la líquida de los purines.

Uno de los principales aspectos que evaluaron fue la presencia de patógenos y bacterias en las camas, por el riesgo que pueden implicar inicialmente. Así, hicieron recuentos para algunos de los más habituales en estos espacios (coliformes, Streptococus spp, Staphylococcus spp) y para aquellos que pueden provocar una intoxicación alimentaria (listeria, salmonella, Bacilus cereus o Yersinia enterocolitica, entre otros).

Con los recuentos comprobaron que la presencia de microorganismos era más alta en las camas a base de purines reciclados pero también apreciaron que había grandes variaciones en los recuentos dentro de los mismos materiales. De esta manera, empleando el mismo material, una mala gestión podía provocar que los recuentos fueran muy altos.

No hay una clara relación entre el número de bacterias en la cama y los recuentos de baterias que luego hay en la leche

Además, comprobaron que pese a que los recuentos fueran más altos esto no implicó que se tradujeran en mayor presencia de microorganismo en la leche. Así, pese a que los recuentos totales de bacterias en las camas de abono reciclado eran elevados luego algunas de las muestras de leche, de granjas que las empleaban, se situaban en los recuentos más bajos. “No hay una clara relación entre el número de bacterias en la cama y el número de baterias que luego hay en la leche”, concreta Bradley. La misma conclusión extrajeron cuando revisaron recuentos de células somáticas, así como las infecciones durante la lactancia o mastitis clínicas.

Recuento total de bacterias presentes en las camas del ganado.

Recuento total de bacterias presentes en las camas del ganado.

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Recuento total de bacterias presentes en la leche.

A la hora de analizar los riesgos que supone para patologías que pueden ser transmitidas al ser humano, uno de los casos destadados es la Salmonella, ya que de producirse un brote en las granjas, al contar con este tipo de camas puede resultar más complicado atajarlo, segundo concluye el experto.

El confort para los animales fue otro de los aspectos que evaluaron, y en este caso resultó ventajosa el empleo de abono reciclado frente a otras alternativas , tendiendo a superar los rendimientos tanto de la arena como del serrín. “En términos de limpieza y confort parece haber unos claros beneficios de las camas de abono reciclado”, concreta el experto.

También estimaron los costes que supone el uso del abono reciclado como cama para las vacas. En este sentido, concluyeron que resulta una alternativa rentable cuando se trata de granjas de importantes dimensiones. “Para que se convierta en un beneficio económico debe realizarse en granjas de unos 200 animales”, explica Bradley.

Recomendaciones para emplear los purines reciclados como cama

El investigador Andrew Bradley aporta algunas claves a tener en cuenta cuando se decide emplear la fracción sólida de los purines como camas para el ganado. Recogemos 7 recomendaciones básicas para reducir al máximo los potenciales riesgos e implementar beneficios:

1 – Seguimiento de la salud de los animales. Los usuarios de este tipo de camas para el ganado de vacuno de leche deberían realizar una monitorización exhaustiva de la salud y del manejo del ganado para tener a raya cualquier potencial efecto adverso.

2 – Higiene personal. El personal de las granja debe ser consciente de los riesgos que puede suponer para su salud este tipo de camas con el objetivo de extremar las precauciones y reducir los riesgos a la hora de realizar su mantenimiento.

3 – Preparación bajo cubierta. La preparación de estas camas de abono reciclado debería hacerse en una zona cubierta para evitar un incremento del contenido de agua. También su almacenamiento hasta su aplicación debería ser en un espacio con techo por este mismo motivo.

4 – Adecuado manejo del cubículo. El experto incide en la importancia de realizar un mantenimiento óptimo de las camas con este tipo de material. Entre otras cuestiones es preciso hacer una renovación frecuente del material por lo que, al menos una vez al día conviene incorporar material nuevo a las camas.

Además, añadir el material en pequeñas cantidades también permite optimizar su poder secante. En este manejo de las camas, también es preciso diseñar y manejar adecuadamente el material para minimizar la contaminación con orina y otros restos fecales.

5 – La ventilación es la clave. Con la eliminación frecuente del material se evita el calentamiento y se favorece la ventilación de la cama, con lo que se minimiza el riesgo de humedad y los niveles de amoniaco alojado en la atmósfera.

6 – Usar sólo los purines. Es recomendable evitar que el agua o las soluciones empleadas para los baños de pies de las vacas rematen mezclándose con los purines que se empleen para hacer las camas. La presencia de metales pesados en estas aguas puede perpetuar la resistencia antimicrobiana en la ganadería.

7 – Plan de contingencia. Para el experto es fundamental contar con un plan de contingencia con el que pueda ser posible emplear otro material en las camas si fuese preciso.

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