¿Qué leche le pedirá el mercado a las ganaderías?

Un seminario organizado por Agaca, con participación de productores europeos, analiza las tendencias en el sector lácteo. Producir sólidos, cuidar el bienestar animal y procurar una alimentación animal con forrajes propios, líneas de trabajo que se asientan a nivel de la UE

¿Qué leche le pedirá el mercado a las ganaderías?

Presentación de César Resch en el seminario organizado por Agaca.

El mercado lácteo le ofrecerá oportunidades a las cooperativas, industrias o regiones que apuesten por diferenciar sus producciones, aportándoles valor añadido y posicionándolas en el mercado. Es una de las conclusiones claras de un seminario organizado hoy por la Asociación Galega de Cooperativas (Agaca), con participación de técnicos y ganaderos europeos integrantes del grupo EuroDairy.

La jornada, que se desarrolló en Santiago, comenzó con la exposición del caso gallego por parte de César Resch, del Centro de Investigaciones Agrarias de Mabegondo (CIAM). “En el noroeste de la península, incluyendo Galicia, Asturias, León y norte de Portugal, producimos 4,5 millones de toneladas de leche. Es una producción que da para abastecer a 25 millones de personas, pero tenemos un problema, que es que la población de España está mayoritariamente en el Levante y en el centro”, incidió el investigador.

“El 80% de la leche gallega se exporta y producir sólidos será crucial para esa exportación” (César Resch, CIAM)

Producción de sólidos
Teniendo en cuenta que el 80% de la producción láctea gallega se exporta, César Resch pronostica que el futuro sistema de primas y penalizaciones de la leche en Galicia aplicado por las industrias avanzará en la línea de bonificar la producción de sólidos (grasa y proteína), cruciales para la exportación.

Resch dibujó un escenario actual en el que la leche líquida va perdiendo peso, lo que obligará a cambios en el sistema lácteo gallego. “Los quesos y productos lácteos industriales serán a cada paso más relevantes y habrá oportunidades para productos con denominación de origen”, valora.

El seminario contó también con intervenciones de un ganadero británico, Robert Hildreth, que expuso cómo está trabajando para mejorar la producción de sólidos (grasa y proteína), y de un investigador italiano, Alberto Menghi, que presentó el caso de una cooperativa que produce queso parmesano exclusivamente con una raza autóctona, la vaca roja, con la que logra un mayor valor para su leche.

La cooperativa holandesa Campina lanzará en 2019 una gama de productos ‘Top dairy’, respetuosa con el clima y el bienestar animal

A seguir, el debate entre los ganaderos asistentes puso de manifiesto grandes líneas de trabajo que se están dando en Europa. Había presentes productores de las dos grandes cooperativas del continente, la holandesa Friesland Campina y la multinacional danesa Arla, que están trabajando desde hace años en líneas de leche sostenible, orientadas a posicionarse en nichos de mercado demandados por los consumidores.

Línea respetuosa con el clima y el bienestar animal
La cooperativa holandesa Friesland Campina, que implantó hace años una gama de leche en pastoreo, ha dado esta primavera un paso más y anunció que para comienzos del 2019 sacará al mercado la ‘Top line milk’ (Leche de línea superior). Será una gama de leche certificada que garantizará una especial atención a los animales, a la naturaleza y al clima. Los productos lácteos ‘Top dairy’ tendrán una acumulación de CO2 producido inferior a los convencionales, así como puntuación alta en bienestar animal y biodiversidad.

Asistentes al seminario de Agaca.

Asistentes al seminario de Agaca.

Limitaciones al aumento en volumen
La nueva línea de Campina es una evolución de su estándar de pastoreo de praderas y cuidará también el vínculo entre la producción de la explotación y el terreno disponible. A mayores, aun en los casos en que las explotaciones tengan superficie para aumentar más su producción, Campina establecerá restricciones para su crecimiento en base al aumento de la demanda esperada. Si la ganadería produce más, ese abastecimiento adicional se pagará a un precio 10 céntimos por litro inferior.

El volumen de leche que mueva la nueva línea de Campina puede rondar el 3-4% del total de la cooperativa, según estimaciones de un ganadero que participó en el debate.

Alimentación animal sin transgénicos
En Arla, otra de las principales cooperativas del continente, avanzan también en la línea de leches sostenibles. Ya en el 2016 comenzaron a implantar una gama de leche de vacas alimentadas sin transgénicos (soja, por ejemplo) y las perspectivas apuntan a que avanzarán en el camino de primar a las ganaderías que se abastecen de alimentos animales obtenidos localmente.

Arla implantó en 2016 una línea de lácteos de vacas alimentadas sin transgénicos

En líneas semejantes de trabajo operan en otras cooperativas del norte europeo, como la finlandesa Valio, que este año implantó una línea de ‘leche responsable’, en la que compromete un mayor bienestar animal de los animales, con medidas como certificar el libre acceso de los animales a pastos o a espacios exteriores.

Huella ambiental e hidrológica de la leche
Aspectos como la huella ambiental o la huella hidrológica en la producción de la leche son cuestiones que cobrarán importancia de cara al futuro, según los técnicos y ganaderos participantes en la jornada de Agaca.

En Galicia, el investigador César Resch apuntó la oportunidad que representa la escasa huella de agua de las ganaderías gallegas y su mayor producción de forraje propio, en comparación con las explotaciones de zonas como Andalucia o Cataluña, más dependientes de los regadios y de la compra de alimentación animal.

“La cuestión es producir una leche que se diferencie en el mercado y que represente un valor añadido para el ganadero. Si una industria como Danone produce ‘Actimeles’ a 6 euros el litro con leche en polvo, no tiene porque repercutir esa innovación en los productores. Las ganaderías necesitan innovar ellas para que la industrie valore más su leche”, concluye César Resch.

Leche justa
Las tendencias de producir una leche más apegada a las demandas de parte de los consumidores conviven con otra realidad de la gran distribución, la guerra de precios en los lácteos, con grandes volúmenes de leche movidos en marcas blancas o segundas marcas a bajos precios.

La marca ‘Arla Farmers Milk’ le remunera 25 peniques más por botella a los ganaderos socios de la cooperativa

Para paliar ese problema, en Europa se están dando iniciativas de ‘leche justa’, que es igual que la convencional, con la diferencia de que parte de lo que paga el consumidor repercute directamente en los ganaderos. Es el caso de la Arla Farmers Milk, una leche que en Gran Bretaña cuesta 25 peniques (28 céntimos de euro) más por botella, una cantidad que va a parar íntegramente a los ganaderos de la cooperativa.

En España, un caso similar es la leche Muuu comercializada por Carrefour, una cadena que apostó por posicionar esta marca en sus lineales como una leche sostenible, que garantiza una mejor remuneración para el ganadero.

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