Gestión de la digestibilidad y del almidón en los silos de maíz

Una jornada técnica del Laboratorio de Mouriscade aborda cuestiones a tener en cuenta en la cosecha y manejo del maíz para mejorar la ración de las vacas

Gestión de la digestibilidad y del almidón en los silos de maíz

El catedrático Sergio Calsamigilia, a la izquierda, junto a otros ponentes en la jornada celebrada en Mouriscade.

El laboratorio de Mouriscade (Lalín), dependiente de la Deputación de Pontevedra, ha acogido una jornada técnica dedicada al ensilado de maíz. El evento contó con la intervención del catedrático de la Facultad de Veterinaria de Barcelona Sergio Calsamiglia; con la jefa de servicio de Mouriscade, María Hermida; y con técnicos de las firmas Claas y LG, colaboradoras de las jornadas.

La jornada se centró en analizar cuestiones que hay que tener en cuenta para obtener el silo de maíz más idóneo. El papel del almidón, fundamental en el aporte de energía a los animales, o la tecnología de picado Shredlage, que mejora la digestibilidad del maíz, fueron algunos de los aspectos abordados. Resumimos a continuación los principales aportes de la jornada.

El papel del almidón en el silo de maíz

¿Cuál es el nivel óptimo de almidón en la ración?
El catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona, Sergio Calsamigilia, señaló que la tendencia de los últimos años es la de aumentar el porcentaje de almidón hasta el 29-30% de la materia seca de la ración, si bien son cifras que no recomienda para todas las granjas.

“Hasta hace una década, las recomendaciones se situaban en el 24-28%. Decidir aumentar el porcentaje de almidón hasta un 29-30% representa un riesgo. Alguien que trabaje con mucha calidad, puede arriesgar más. Si la mezcla es buena, se tienen buenas analíticas de la alimentación y una ración uniforme y constante, se puede hacer. En cambio, una ganadería que carezca de esa calidad de trabajo, puede encontrarse con que llega a un 32% de almidón en la ración de algunas vacas, lo que representa un problema”, valora Sergio Calsamiglia.

¿Cuál es el impacto de la digestibilidad del almidón en la producción de las vacas?
Una mayor degradabilidad del almidón en el rumen tiene efectos positivos, pues favorece la digestión de la fibra y aumenta la ingesta de alimento del animal. En consecuencia, a más digestibilidad del almidón, aumenta la producción de leche y su nivel de proteína. En grasa, bajará el porcentaje, aunque la grasa total de la leche subirá.

Como aspecto negativo, a mayor digestibilidad, se aumenta el riesgo de acidosis, en tanto que el almidón bypass, que no se degrada en el rumen y es absorbido en el intestino delgado, reduce los riesgos de acidosis.

Conviene tener en cuenta tanto la digestibilidad del almidón del concentrado como la del silo de maíz. En cuanto al silo de maíz, un estudio en Estados Unidos del laboratorio DairyOne concluía que el promedio de degrabilidad de los silos se situaba en el 62%, con un arco que oscilaba entre el 52 y el 72%. “El porcentaje varía en función de diversos factores como la variedad de maíz sembrada, el procesado del maíz o la época de la cosecha”, valora Sergio Calsamiglia.

¿Qué influencia tiene el porcentaje de materia seca del maíz en el almidón?
A mayor madurez del maíz, se reduce la digestibilidad. Por encima del 30% de materia seca en el maíz, se reduce la digestibilidad del almidón, si bien también hay que tener en cuenta que aumenta la cantidad del mismo. ¿Cuál es el punto de equilibrio en el que se logra el mayor rendimiento del almidón? . El catedrático Sergio Calsamiglia sitúa ese punto en el 35% de materia seca del maíz, siempre y cuando se haga un buen procesado de la cosecha.

“Seguimos teniendo muchos silos con grano poco procesado. Hay una oportunidad de mejora grande” (Sergio Calsamiglia)

“Seguimos teniendo muchos silos con grano poco procesado y ahí hay una oportunidad grande de mejora. Si el silo se procesa correctamente, los estudios demuestran que la degradabilidad del almidón aumenta un 5,5%. La importancia del procesado es mayor en maíz maduro, con un 33-35% de materia seca, ya que nos puede permitir recuperar la digestibilidad que perdemos por el aumento de la materia seca”, subraya el catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Para controlar posibles riesgos de acidosis en dietas altas en almidón digestible, el profesor recomienda medidas preventivas, como la adición de bicarbonato en la ración, o el control de la uniformidad del carro unifeed, una cuestión que se reconoce que no es sencilla, y para la que son de utilidad tecnologías como la NIRS, que permite un control en tiempo real de las características de la ración del carro.

Ensayo de Mouriscade con una picadora de maíz “Shredlage”

La Finca de Mouriscade ha desarrollado en los últimos dos años ensayos con una cosechadora de maíz “Shredlage”, un sistema que presenta la innovación de que rasga tallos y hojas del maíz, lo que aumenta la superficie de exposición de las fibras y facilita la actuación de las bacterias. El sistema se creó en Estados Unidos en el 2010 y llegó a Europa en el 2015-2016.

Mouriscade realizó un primer ensayo con el “Shredlage” en el 2017, si bien se trató de un ensayo de sólo hectárea y media, y en el 2018 ya hizo un ensayo de mayores dimensiones, dedicando un silo de la Finca a la cosecha del “Shredlage”, picado a 16 milímetros. Ese silo se comparó tanto en el momento de la cosecha como en el mes de febrero con un silo convencional.

El sistema ‘Shredlage’ se demostró eficaz en el aumento de la digestibilidad del silo, lo que repercute en una mayor producción de leche

Los resultados en el momento de la cosecha no eran especialmente significativos, pues sólo había dos puntos de diferencia en digestibilidad de la fibra neutro detergente a favor del maíz “Shredlage” (54% frente a 52% la convencional), pero en febrero, un análisis de los silos reveló que el Shredlage había pasado del 54 al 61,9%, en tanto el convencional pasó de 52 a 55%.

“La digestibilidad es un 13% mayor con el sistema Shredlage, lo que coincide con los datos de los diversos estudios de la bibliografía científica, que sitúan la mejora de la digestibilidad en un arco del 7 al 14%”, explica la jefa de Servicio de Mouriscade, María Hermida.

Durante el mes de febrero, cuando se comenzó a suministrarle este silo a las vacas en la ración, se constató en Mouriscade un aumento de la ingesta de alimento por las vacas, así como una mejora de la producción de leche. “La eficiencia de la conversión de la ración en leche fue más alta que otros meses”, destacó María Hermida.

Los datos de la bibliografía científica apuntan que la vaca aumenta su ingesta en 1,4 – 1,5 kg. de promedio y aumenta su producción por día entre 0,5 y 1,68 Kg.

La conclusión para María Hermida es que el sistema Shredlage “llegó para quedarse” y “será recomendable usarlo si el beneficio logrado es superior al gasto suplementario que implica”.

La empresa Claas, comercializadora en exclusiva de las cosechadoras Shredlage, participó también en las jornadas para presentar las características de sus picadoras de forraje de la serie Jaguar.

Recomendaciones para la siembra y silos
La jornada sobre silos de maíz organizada por Mouriscade contó también con la participación de técnicos de la empresa LG, que explicaron sus líneas de trabajo en maíz y dejaron recomendaciones tanto para la siembra como para la cosecha. Algunas de las cuestiones que abordaron fueron la siguientes:

– Para la siembra, se debe escoger una variedad adaptada a la zona, a la epoca de siembra y al uso.

– Se recomienda la cosecha con un óptimo de materia seca del 32-35%, pues es el arco de porcentaje que permite aportar más energía en la ración.

– Para aumentar la energía de la planta, existen dos posibles vías de trabajo por mejora genética: una es mejorar en la mazorca la cantidad de granos o el porcentaje de almidón. Otra vía, por la que apuesta LG, pasa por reducir la lignina de la parte verde con el objetivo de aumentar la digestibilidad. Así, la compañía considera que se puede aumentar más la energía transformable en leche. La empresa también incide en que en campañas de estrés hídrico, las variedades que aportan mayor porcentaje de energía por la parte verde tendrán menos problemas, pues será la mazorca la que más se resentirá con la sequía.

– A la hora de hacer los silos, hay que tener en cuenta la importancia del pisado. Se deben emplear tractores pesados y evitar una excesiva velocidad de llenado del silo, pues repercutirá en un menor pisado. Se recomienda también no hacer alturas de capas mayores a 10 centímetros, ya que llevará a que el silo final tenga menos de 225 Kg / metro cúbico, que es el nivel mínimo de compactación que se considera preciso.

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