Ganaderia Herdeiro SC: 42 litros por vaca con el sistema Kempen

Esta explotación familiar situada en la parroquia de Goimil, en Sarria, busca obtener la máxima producción de sus 40 vacas mediante la comodidad de los animales y un sistema de alimentación basado en el concentrado.

Ganaderia Herdeiro SC: 42 litros por vaca con el sistema Kempen

José Manuel López, propietario junto con Susa Díaz de Gandería Herdeiro SC

Al entrar en el establo de José Manuel López y Susa Díaz, en el lugar de Seteventos, se respira paz y tranquilidad. No hay vacas de pie ni peleas por un espacio para comer en las cornadizas. Los 40 animales en producción que hay en la explotación tienen sitio de sobra. Aún cabían otros 20, pero este matrimonio no piensa en aumentar el número de cabezas, sino en sacar el máximo rendimiento a las que tienen.

“Al ser una explotación pequeña tenemos que buscar la producción máxima”

Y a la vista de los resultados parece que lo logran. Herdeiro SC está en los últimos años entre las ganaderías con mayor promedio de producción de la provincia de Lugo. El pasado año cada uno de sus animales produjo un promedio de 13.742 litros, con un porcentaje de grasa del 3,68% y de proteína del 3,01%. El año anterior, en el 2016, habían sido 14.202 litros de promedio, 3,79% de grasa y 3,04% de proteína.

Detrás de estos números hay un sistema de alimentación intensivo y una filosofía zen para el ganado. “Yo son muy fanático del espacio, tengo cubículos para 60 vacas pero tengo sólo 40. En la mayoría de las granjas pasa al revés, si tienen 60 cubículos hay 70 vacas. Pero la diferencia es que aquí siempre hay cubículos libres, así que una vaca que sale de comer tiene un lugar disponible para descansar a menos de 10 metros. Aquí no ves a dos vacas pelearse por el sitio ni recorriendo toda la cuadra en busca de un cubículo libre, aquí las vacas están tranquilas”, resume José Manuel.

“Muchas granjas están por encima de su capacidad, si tienen 60 cubículos hay 70 vacas. Aquí no, yo prefiero que haya cubículos libres”.

En esta explotación lo tienen claro y buscan la máxima comodidad para las vacas, a las que facilitan un espacio para salir al exterior y también un lugar confortable dentro porque “esas cosas son las que dan la leche, no las grandes obras ni el cemento”, dice.

José Manuel llegó la esta conclusión por convencimiento tras su propia experiencia desde que en el año 2000 se incorporó a la explotación que tenía su padre, Manuel, cuando este se acogió a la jubilación con una ayuda por cese anticipado. Fue entonces cuando construyó la nave actual y reformó la sala de ordeño que tenía su padre para introducirle más puntos y en el 2003 constituyó una sociedad con otro ganadero de Sarria que duró 7 años.

“Cuando deshicimos la sociedad teníamos 60 vacas en ordeño, la capacidad total de la cuadra. Me quedé con la mitad de las vacas y pasé de 26 litros de promedio diario a 32 en cuestión de un par de semanas. Desde entonces no volví a tener las vacas amontonadas”, relata.

Buscan la máxima comodidad para las vacas. “Esas cosas son las que dan la leche, no las grandes obras y el cemento”, dice José Manuel.

Desde entonces, poco a poco, José Manuel y su mujer han ido introduciendo cambios tanto en la alimentación como en el manejo que acabaron dando resultados positivos tanto en la producción como en la salud de los animales.

Un factor que tiene incidencia sobre estos dos aspectos es desde luego la comodidad de las zonas de descanso. Las camas de las vacas en producción en esta explotación son de arena, aunque sólo tienen 6 centímetros de alto. “Los cubículos no fueron hechos para este material, sino para carbonato y cascarilla con red, así que gastamos mucha más arena porque se pierde mucha más pero pensamos que merece la pena”, consideran.

Los ventiladores no están en el pasillo, sino encima de los cubículos   

Vacas en produción descansando en los cubículos de la ganadería Herdeiro con los ventiladores encima

Vacas en produción descansando en los cubículos de la ganadería Herdeiro con los ventiladores encima

En el interior de la provincia de Lugo las temperaturas son altas en verano e incluso el canícula se está alargando cada vez más hacia los meses del otoño, por lo que otro de los factores relevantes es la ventilación del establo. Herdeiro SC cuenta con una nave abierta y dispone de ventiladores. “Al principio los pusimos en los pasillos y las vacas durante el verano, que castiga mucho en esta zona, no se acostaban en los cubículos, sino que estaban de pie debajo de los ventiladores. Así que optamos por trasladar los ventiladores a la zona de cubículos para fomentar que se vayan a esta zona a descansar”, cuenta.

José Manuel destaca también la mejora para el bienestar animal que supone el hecho de que las vacas en producción cuenten con un lugar exterior al que salir. En esta explotación no hacen pastoreo pero tienen un patio de recreo de unos 3.000 metros cuadrados. “El patio es muy importante para las patas, pero si es muy pequeño tampoco sirve”, considera José Manuel.

Medidas para la salud de las patas

En ganadería Herdeiro limpian el suelo 8 veces al día y redujeron también la periodicidad de la podología. “Hacíamos las revisiones cada 6 meses y ahora reducimos a 5 meses y nos salen más barato que antes, porque aparecen muchos menos problemas”, dice. Hacen el baño de patas cada 15 días y desde hace un año emplean microorganismos para ayudar a descomponer el purín que también tienen efectos beneficiosos en la salud de los animales. “Va muy bien para las dermatitis de las vacas, aquí se redujeron a la mitad”, explica José Manuel.

Se trata de una solución biológica de la empresa gallega Bioprana pensada para acelerar la descomposición de la materia orgánica. Se aplica mediante pulverizadores situados en los pasillos y son las propias vacas las que se encargan de distribuir los microorganismos por toda la explotación llevándolos en sus patas. “Se nota desde el primer momento en el olor y en el color del purín, que fermenta mucho antes, y se evitan muchos problemas de atascos de arena o hierba en los canales de vaciado”, cuenta José Manuel.

Sistema de alimentación Kempen

Tolva de dispensación de pienso a demanda en el sistema Kempen que utiliza ganadería Herdeiro SC

Tolva de dispensación de pienso a demanda en el sistema Kempen que utiliza ganadería Herdeiro SC

Los últimos 5 años supusieron un punto de inflexión para Herdeiro SC, con una serie de cambios radicales en materia de alimentación y manejo que se acabaron notando en el aumento más que notable en su producción. “Al ser una explotación pequeña tenemos que buscar la producción máxima”, argumenta.

La primera de las medidas fue pasar, en el año 2013, de dos a tres ordeños diarios. Ordeñan a las 4 de la mañana, a las 12 del mediodía y a las 8 de la tarde. José Manuel, que trabaja para fuera con maquinaria en las campañas y hace los relevos del carro mezclador en una CUMA de Sarria de 14 ganaderos, hace siempre el turno de las 4 de la mañana (le lleva una hora) y contrataron un empleado para los otros dos turnos. Prefiere esto antes que un robot. “Los robots, igual que las salas de ordeño, sólo sacan la leche, pero no la producen, producirla hay que producirla donde las vacas comen y pasan todo el día”, afirma.

“Los robots sólo sacan la leche pero no la producen, hay que producirla donde las vacas comen y pasan todo el día”

Por eso el siguiente cambio tuvo lugar en la zona de descanso de los animales, pasando en el año 2014 a las camas de arena. “Fue otro factor a favor de la producción”, asegura.

Pero, sin duda, la mayor transformación fue la llevada a cabo en la alimentación del ganado. “Desde el año 2000 estábamos en el sistema de mezcla húmeda que ofrece la cooperativa Cogasar -ahora AIRA-, porque la superficie que tenemos es pequeña, tan sólo 24 hectáreas, que no es suficiente para cubrir las necesidades de alimentación de la explotación. En el año 2014 decidimos pasarnos a la alimentación a base de pienso, basada en el método Kempen, que ofrece Nanta”, cuenta.

Consiste en alimentar las vacas con concentrado, silo de hierba y paja mezclada con alfalfa. Todos los elementos de la ración son a discreción, según la demanda del animal, el pienso mediante dispensacion en una tolva y tanto el silo como la mezcla de paja y alfalfa en el pesebre. En el cómputo total las vacas de la ganadería Herdeiro SC ingieren de promedio entre 20 y 21 kilos de pienso, 10 kilos de silo de hierba y entre 5 y 6 kilos de mezcla de paja y alfalfa. “En este sistema la calidad del forraje es importantísimo, sino da igual que des pienso a discreción”, afirma José Manuel, que destina sus 24 hectáreas de terreno a hierba, que ensila en la propia explotación.

En la zona de Sarria hay otra explotación que alimenta su ganado con este método. “Hace 15 años se comenzó a implantar mucho, pero sólo con pienso y hierba seca y así no funciona, porque aquí es difícil lograr hierba seca de calidad”, afirma José Manuel.

En cuanto a los costes, a este ganadero el pienso le sale a 24 céntimos y la mezcla de paja y alfalfa a 19 céntimos. “En total el coste diario es de 6,05 euros por vaca, incluyendo el silo, la paja, la alfalfa y el pienso. Me sale más barato de lo que me salía la mezcla húmeda”, compara. “Yo no tengo otra alternativa que comprar la ración, porque la superficie que tengo no me permite ser autosuficiente y no depender de insumos externos, así que o esto o la mezcla húmeda, no tengo otra solución”, justifica.

Más litros pero menos grasa

En relación al sistema de mezcla húmeda que empleaba antes de 2014, José Manuel notó un descenso en los niveles de grasa. “Tienes más litros, pero menos calidades, se nota más en la grasa que en la proteína”, dice. Entrega a Larsa y es consciente de que “mi leche no valdría para entregar a Entrepinares”.

Con todo considera que “aun es más rentable ir a litros que a calidades” y por eso piensa que fueron acertadas las decisiones tomadas nos últimos 5 años. “Notamos un incremento de producción de unos 7 litros por vaca, al pasar de un promedio de 35 litros a 42 gracias al cambio de alimentación y al tercer ordeño”, explica.

Considera que “aun es más rentable ir a litros que a calidades”

Las novillas en recría y las vacas secas están con silo de hierba, hierba seca y dos kilos de pienso en una zona pegada a la nave de producción donde se emplea cama caliente de paja. La base genética de la granja fue la que José Manuel heredó de su padre pero ganadería Herdeiro lleva dos años usando semen sexado de Xenética Fontao y está en el programa de apareamentos de Africor para mejorar también este aspecto.

José Manuel tenía intención de incrementar también el número de cabezas, una decisión que ahora mantiene parada. “En el año 2014 construí un pozo de purín de 26 metros cúbicos pensando en aumentar porque con tres ordeños tienes que tener un empleado de igual forma con 30 vacas o con 70, así que los gastos serían prácticamente los mismos. Solicité para doblar el número de vacas y gasté el dinero del proyecto y la licencia pero, con los criterios actuales de la Xunta, no tengo opción alguna de obtener subvención y no da hoy el precio de la leche para ponerte a ampliar sin subvención”, dice.

“No hay dos modelos, hay tantos cómo ganaderos y cada uno tiene que buscar el sistema que mejor se le adapte, aquel que le permita obtener mayor beneficio de su granja”

Así que José Manuel se conforma con seguir sacando el máximo rendimiento posible a las vacas que tiene hoy. Su caso demuestra que una explotación pequeña también puede trabajar bien con su ganado y obtener buenos resultados de producción. Y como conclusión afirma que “no existen sólo dos modelos, hay tantos como ganaderos, y cada uno tiene que buscar el sistema que mejor se le adapte a sus condiciones particulares, aquel que le permita obtener la mayor rentabilidad de su granja”.

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