“En pocos años sólo operarán en Galicia dos grandes grupos, Lactalis y Lactogal, que absorberá a Clun y a Capsa”

Jesús Lence Ferreiro (Castroverde, 1940) se define ante todo como empresario. Entró en la industria lechera casi por casualidad hace casi medio siglo y mantiene hoy el mayor grupo lácteo de capital gallego, Leche Río, con cuatro factorías que podrían envasar la mitad de la leche producida en Galicia pero que está funcionando al 30% de su capacidad

“En pocos años sólo operarán en Galicia dos grandes grupos, Lactalis y Lactogal, que absorberá a Clun y a Capsa”

Jesús Lence, ante la imagen de la planta de Leyma.

Más partidario de mirar hacia el futuro que hacia el pasado, a sus 77 años Jesús Lence sigue siendo imprescindible en Leche Río. La empresa, que cuenta con dos plantas en el Ceao, una en Láncara y otra en Arteixo, redujo en los últimos cuatro años casi a la mitad el volumen de leche que recoge y dejó de envasar casi por completo leche de marca blanca porque la llevaba “a la ruina”.

Sin pelos en la lengua y acostumbrado a decir lo que piensa, hablar con él es hablar de casi medio siglo de evolución del sector lechero en Galicia, tanto desde el punto de vista del productor como de los cambios producidos en la industria de envasado y transformación, que el empresario lucense augura que seguirá el camino de la concentración empresarial iniciado hace años.

“El primer tanque de frío que hubo en Galicia lo compré yo y se puso en Arzúa en 1965. Fue una revolución y esa revolución la montó Lence”

¿Qué recuerda de sus inicios?
Que aquí estaba todo sin hacer. Las primeras vacas lecheras las trajimos nosotros. Vino en dos ocasiones un tren entero de vacas, el primero de Aranda de Duero, de ganaderías de Pascual, y después de Dinamarca. Alguna parió por el camino. Y el primer tanque de frío que hubo en Galicia lo compré yo y se puso en Arzúa en el año 1965. Aquello había sido una revolución y aquella revolución la montó Jesús Lence. Pero agua pasado no mueve molino, toda esa experiencia no cuenta para nada, hay que adaptarse a los tiempos y estamos en un mundo distinto y en una economía distinta y hay que ajustarse y el que no se ajuste que se atenga a las consecuencias.

¿Qué cambios destacaría en el sector lácteo en Galicia en todos estos años?
Es sencillo hacer una valoración y no hay mucho que mirar para atrás, no hace falta remontarse 40 años, porque solo en los últimos 10 años el sector pegó un cambio enorme. Los productores se profesionalizaron, bajó el número de explotaciones pero aumentó el número de vacas y el número de litros de leche, y el sector sigue en esa dinámica. El camino que cogió el sector productor de leche, que es necesariamente el que tenía que coger, fue el de profesionalizarse y especializarse y yo creo que fue un acierto. Antes estaba todo por hacer, pero ahora está todo hecho.

¿Y a nivel de industria?
Y a nivel industria en Galicia estamos sobredimensionados, tenemos un 50% más de capacidad de la que estamos industrializando. La industria en Galicia apostó muy fuerte, no solo nuestro grupo, que en sus cuatro factorías tiene capacidad para transformar él solo la mitad de la leche que se produce en Galicia, pero el resto de empresas no se quedaron atrás, sea Lactogal, Feiraco, Capsa y ya no digamos Lactalis. Todas apostamos por más capacidad y podríamos industrializar el doble de la leche que se produce en Galicia, lo único que hay es que comercializarla.

“En Galicia estamos sobredimensionados; tenemos capacidad para transformar el doble de la leche pero el problema es comercializarlo”

¿Qué volumen está transformando y comercializando hoy por hoy Leite Río?
Estamos trabajando al 30% de la capacidad total que tenemos. Hay 2 o 3 años podíamos estar industrializando 1,1 millones de litros de leche diarios, casi el doble que hoy por hoy, que no llegamos a los 700.000, de los que algo menos de un tercio van para la planta de Leyma en Arteixo y el resto para las tres factorías de la provincia de Lugo. Dejamos de recoger leche en León porque no éramos capaces de vender tanta leche.

¿Qué supuso para Leite Río la compra de Leyma en el año 2005? ¿Fue una apuesta arriesgada?
Fue más corazón que cabeza. En ese momento hice una operación con Antonio Hernández Callejas, que era el presidente de Puleva. Aquella operación era teóricamente muy bonita de acuerdo con la documentación presentada, pero cuando entramos en Leyma vimos que de la realidad a lo que había en los papeles había dos mundos distintos, había muchísima ingeniería financiera, como había en todo el grupo Puleva y en todo el mundo cooperativo, por eso costó y sigue costando sacarla adelante, porque todos los días estamos tapando agujeros.

“La compra de Leyma fue más corazón que cabeza. La realidad de la empresa no era la que decían los papeles y aún estamos tapando agujeros”

Ahora que habla del mundo cooperativo, en Galicia se están creando hoy por hoy dos grandes cooperativas. ¿Cómo ve los proyectos de Clun y de Aira?
Hoy por hoy aquí en Galicia están operando dos grupos muy fuertes, dos nada más: uno es Lactalis y otro es Lactogal. Lactogal, a través de Lactogal España tiene todo el grupo Celta y comercializa a través de una empresa de la que es accionista mayoritario todas las primeras marcas y toda la marca blanca de Feiraco y de Corporación Peñasanta. Bajo mi punto de vista, en pocos años, solo habrá dos grupos industriales y empresariales en Galicia, Portugal y Asturias, que serán por un lado Lactogal, que ya tiene medio absorbido comercialmente a Feiraco y a Peñasanta y acabará de absorberlos totalmente, formando un gran grupo cooperativo; y habrá otro gran grupo industrial personal que es Lactalis.

Lactalis es una empresa familiar, de los tres hermanos Besnier, que está peleando contra el mundo cooperativo en toda Europa y que también luchará en la península ibérica, porque dentro de poco Celta, Clun, Aira y Central Lechera Asturiana serán todos lo mismo, es el futuro que tienen, tardarán un año o dos pero va a ser así si quieren tener fuerza para poder competir con Lactalis. ¿Quién va a ganar la batalla? Ninguno, seguirán conviviendo todos.

Almacén informatizado. Camilo Friol.

Almacén informatizado. Camilo Friol.

¿Y Leche Río?
Nada, un enano. Seguirá como siempre compitiendo a su manera contra dos grandes monstruos que habrá en Galicia, ya los hay ahora. Entre ellos, entre Lactogal y Lactalis, ya está habiendo y va a seguir habiendo una guerra total para sacarse clientes uno al otro. Y Leche Río será un enano que estará por su lado con sus 20 millones de litros al mes con marcas diferentes, con envases diferentes y con sistemas de venta diferentes. Ellos están apostando por marca blanca y Leche Río no.

Pero, ¿eso en alguno momento no fue así?
Sí, pero hoy por hoy prácticamente no comercializamos nada de marca blanca. Tenemos distintas marcas, Río, Leyma, Cremosita o Solar pero todas son marcas propias. Nuestro volumen de marca blanca, marca de distribución, puede ser hoy por hoy un 5% cuando llegó a ser el 70% hace solo 3 o 4 años. Fue una política nefasta, fue un error y si hubiésemos seguido en esa línea nos habríamos arruinado. Entonces fue cuando decidimos centrarnos en producir con rentabilidad, poco volumen pero con rentabilidad, no ruido, no volumen, sino rentabilidad. Y llevamos dos o tres años que nos va muy bien, pasamos de perder a ganar dinero.

“Sólo envasamos un 5% de marca blanca, cuando hace unos años era el 70%. Fue una política nefasta, si hubiéramos seguido, estaríamos arruinados”

¿Esos problemas de mercado de los que hablaba a la hora de dar salida a la leche que se produce aquí son los que motivan que a veces se deje de recoger leche?
Hoy por hoy en el año 2018 en Galicia no hay ningún tipo de problema. Hay una recogida que se puede industrializar de sobra, no es necesario sacar leche barata para fuera si la industria instalada es capaz de comercializar a precio interesante. Galicia produce el 40% de la leche de España, que es deficitaria en tener producción-consumo, pero Francia y Portugal están metiendo leche industrializada. Si no entrara esa leche la industria Gallega estaría al 70 o 80% de su capacidad.

A día de hoy esto hay que analizarlo desde dos puntos de vista, porque tiene consecuencias a dos niveles. Con respeto a la industria, el problema es la competencia de la leche envasada que está entrando desde estos dos países, exclusivamente. Y con respeto al productor, el problema para el ganadero es la competencia de la leche que entra también de Francia y de Portugal pero en cisternas, que va sobre todo para queserías pero también para UHT y que entra a un precio más barato que el precio de venta que tiene el ganadero.

¿En algún momento usted también trajo leche de Francia en cisternas?
Son temas pasados, lo que no podemos ahora es mirar para atrás. Eso se acabó, eso fueron tiempos pero hoy no se da. Ahora es un tiempo nuevo donde efectivamente aumentó la producción en Europa pero no aumentó el consumo. España de momento consume más que produce, pero vienen excedentes de fuera, pero no los trae Leche Río.

“Hay que especializarse y nosotros nos centramos en envasar leche. Por eso tenemos la quesería parada y el queso lo compramos a terceros”

¿Por qué Leche Río nunca dio el salto a producir derivados? ¿Por qué se conformó siempre con envasar leche?

Yo ya estuve en el mundo de los derivados, con yogur Rueda aquí en Lugo y en Riotorto con Quesería Río. Ese mundo ya lo viví, pero creo que las industrias tienen que especializarse. ¿Porque Danone vende mucho le vamos a hacer competencia a Danone? Ese es un gran error. Nosotros no vamos a competir ni copiar a los demás, nos vamos a especializar. Vamos a hacer un producto que nos interese, que nos guste y que nos sea rentable. Y el resto que lo hagan otros.

Nosotros nos centramos en envasar leche. Producíamos queso y ahora en vez de producirlo lo comercializamos, comercializamos queso en barra y queso gallego, pero no lo producimos nosotros, lo producen terceros para nosotros. Comercializamos un volumen de unas 30 toneladas al mes, pero tenemos la quesería parada porque hay que especializarse y las plantas tienen que ser monoproduto. De esta planta del Ceao, por ejemplo, están saliendo 24.000 litros a la hora con solo tres personas trabajando. O es así o no tienes futuro, no subsistes, porque es lo que hay por el mundo adelante.

Línea de envasado. Camilo Friol.

Línea de envasado. Camilo Friol.

En más de una ocasión amenazó usted con desmontar la otra planta del Ceao y llevarla fuera de Galicia para acercarla a los centros de consumo. ¿Sigue con esa idea?
Eso está totalmente descartado ahora mismo. Esa planta a la que te refieres tiene desde que se puso en marcha hace 13 o 14 años un problema urbanístico que es básicamente un problema de los técnicos del Ayuntamiento de Lugo. Esa planta está al 20% de su producción por el temor que existía, pero que ahora ya no existe, porque la Xunta de Galicia dijo que no se puede tirar, y lo que tiene que hacer el Ayuntamiento de Lugo es modificar el Plan de Urbanismo, que está sin aprobar aún.

Así que hoy por hoy no está en riesgo pero tampoco está con todas las bendiciones hasta que el Ayuntamiento modifique el Plan General y en el momento en que el Ayuntamiento modifique el PGOM y la planta se legalice eso va a ser un mundo totalmente distinto porque hemos previsto una inversión de 20 millones de euros para hacer productos de mayor valor añadido, como es nata, batidos y también una nave de industrias auxiliares.

¿Sigue apostando luego por la nata?
Hoy por hoy estamos sacando mensualmente de Galicia 500.000 litros de nata en cisternas, que básicamente van a Francia, Italia y Bélgica, pero estamos envasando también al mes en botella case 200.000 litros en la planta de Leyma.

En las últimas protestas los tratores cerraron los accesos a esta planta y muchas veces le echan a usted la culpa de todos los males del sector. ¿Ya está acostumbrado a que lo critiquen?
Eso son los sindicatos para tener algún motivo para que hablen de ellos, para estar vivos. Si los sindicatos no le hubiesen echado la culpa a la industria estarían ya todos muertos.

Entonces ¿no es cierto que las industrias pacten los precios a la baja para comprar la leche más barata a los ganaderos? ¿Usted no pacta los precios con nadie?
Nadie pactó ni pacta los precios con nadie, al contrario, hay una competencia enorme entre unos y otros, entre los primeros compradores y la industria. Nadie pacta los precios y bajo mi punto de vista nunca se pactaron.

Y ¿tampoco hay acuerdos entre empresas para venderse leche? ¿No mantiene usted el acuerdo que tenía con Danone para suministrarle leche?
Nosotros tuvimos buena relación con Pascual, con Nestlé o con Danone pero nunca tuve un acuerdo para suministrarles leche. Pero estamos en un mercado libre y yo tengo buena relación con todo el mundo, yo soy un empresario totalmente abierto y que no me llevo mal con nadie e igual que puedo venderle leche a otra empresa, otra empresa puede vendérmela a mí cuando lo necesito. Por ejemplo, en Navidad hubo empresas a las que les sobró leche y se la compré porque me hacía falta, o al revés, sin ningún tipo de problema.

“Leche Río está firmando hasta 2019 a 29-30 céntimos más calidades y cantidad. No entiendo contratos sin precio para el 30% de la leche”

¿Cómo ve los contratos? ¿Están funcionando?
Yo los contratos los veo como una relación comercial positiva. Los contratos son un contrato mercantil de viabilidad tanto para el ganadero cómo para la industria. Lo que no entiendo es cómo se hace un contrato donde se ponen el 70% de la leche a un precio y el 30% a otro, a lo que salga. Ni entiendo a quien los hace ni entiendo a quien los firma, tanto por parte de la industria como por parte del ganadero ni tampoco por parte de la Administración. Leche Río está firmando contratos hasta el 30 de marzo de 2019 a 29-30 céntimos más calidades y cantidades, es decir, más volumen.

Y ¿cómo prevé la evolución de los precios en los próximos meses?
El mercado lo dirá, porque estamos en el mercado. Pero lo que sí que tiene un incidente muy negativo sobre el ganadero es ese 30% sin precio. Mi empresa tiene un precio estable hasta dentro de un año. Y hay otras empresas que también hacen así, como Lactogal o Entrepinares. Sin embargo hay otras que dejan un tercio sin fijar precio y eso puede variar mucho el promedio que finalmente cobra el ganadero.

¿Considera entonces que con un precio estable el sector lechero tiene viabilidad y futuro en Galicia?
No hay que mirar más que las estadísticas, hay menos ganaderías pero las explotaciones siguen creciendo y aumentando las vacas y los litros. El sector se está profesionalizando y va a seguir en esa línea, igual que todos los sectores. No hay peligro de que el sector lácteo en Galicia desaparezca, al contrario. Es cierto que hay ganaderos que van a pasar dificultades de rentabilidad porque son proveedores de leche a industrias que no les garantizan un precio estable, pero el resto no va a tener ningún problema.

El ganadero tiene que negociar con la industria de manera individual como empresario profesional que es y adaptar su producción a las necesidades de la industria que le recoge. El ganadero no puede ir en rebaño, tiene que valorar individualmente si le interesa producir litros o calidades y producir lo más barato que pueda, con las calidades que le pida la industria y vender lo más caro que pueda. Ese productor profesional tiene futuro y está creciendo. Antes los ganaderos producían 1.000 litros diarios, ahora tenemos alguno de 15.000 litros cada dos días o que llenan un trailer de 24.000 litros día sí día no, eso es señal de que les pagamos bien y que les es rentable el negocio.

“Consumir leche fresca pasteurizada debía ser de obligado cumplimiento en la infancia y adolescencia”

La mayoría de las marcas, Leche Río también, están apostando hoy por hoy por leches de mayor calidad. ¿Por qué no acaba de asentarse, por ejemplo, el consumo de leche fresca pasteurizado que representa Leyma Natura?
Hay un montón de años, en pleno franquismo, cuando se crearon las Centrales Lecheras como Coplesa en Lugo o Leyma en la Coruña, en todas las capitales de provincia se consumía entonces leche fresca en bolsa de plástico, que aguantaba tres días. Luego vino el mundo del tetra-brick que aguanta tres meses. Pero el relevo de un modelo de consumo por el otro es exclusivamente responsabilidad del consumidor, que apostó por la comodidad contra la calidad. La leche fresca pasteurizada debía ser, como en Europa, de obligado cumplimiento para la etapa de crecimiento.

Desde 1 hasta los 15 años todos los niños y niñas debían tomar leche fresca pasteurizada. ¿Por qué no la toman? Por comodidad de los padres, que van un día al supermercado y compran leche para todo el mes. Pero ahora está habiendo un pequeño movimiento de amas de casa más cultas que están apostando por darle a sus niños leche fresca pasteurizada, que es leche de crecimiento. Es que de Francia para arriba no hay leche UHT y así son todos gigantes, y aquí todos enanos y gordos. Deben mentalizarse las familias y hay un movimiento en ese favor, que es muy lento pero que existe. Nosotros con Leyma Natura entre lo que vendemos en Galicia y lo que vendemos en Madrid estamos envasando unos 800.000 litros/mes, pero está creciendo más el mercado de Madrid que el de Galicia.

¿Cuáles son los principales mercados de Leite Río hoy por hoy?
Todo España, las islas Canarias y ahora, desde hace un par de años, también África y Sudamérica. La introducción en esos países fue poco a poco. Nosotros para Ceuta y Melilla ya hace muchos años que mandábamos y ahora vinieron otros países como Senegal o Mauritania, donde estamos empezando pero donde ya hay 4 o 5 furgones rotulados de Leche Río para distribuir en dos grandes poblaciones, pero para vender medio millón de litros al mes.

¿Es rentable enviar leche a lugares tan alejados?
Si no fuese no lo mandaríamos, eso claro está. Los márgenes son más o menos los mismos que nos quedan aquí. Lo que pasa es que efectivamente es complicada la logística y de momento son pequeños volúmenes, no llega a ser un 10% de nuestra producción lo que exportamos, y que esa cifra crezca no depende tanto de nosotros como de que en esos países se generalice el consumo de leche. Por ejemplo, ahora llega el mes del Ramadán y en África hay un consumo enorme de leche.

¿Y no piensa explorar la posibilidad del mercado asiático?
Esos dentro de poco nos venden ellos a nosotros la leche. Es un mundo distinto donde cuando ven la necesidad de un producto lo compran mientras no son capaces de producirlo. Pero eso puede ser un año o dos, después lo producen ellos. También pasará con la leche. El mercado chino es un mercado de consumo esporádico de leche mientras no lo produzcan ellos, porque su mentalidad no es la de comprar fuera, es la de vender.

No ayuda al consumo la moda que parece existir de sustituir la leche por otras bebidas de soja o arroz.
Todo se mueve en el mundo de la economía y los márgenes que hay en esas bebidas son del 300%, mientras que los que hay en la leche son del 3%, por lo que la capacidad que tienen en gastar en márketing es enorme. Y luego están los snobs. Esas modas tienen consecuencias sobre la industria láctea. Yo no tengo nada en contra de esas bebidas a base de agua, pero el alimento más completo que existe es la leche de vaca. Yo no discuto que haya personas, yo incluso, a las que le sienta mejor la leche sin lactosa, pero es el único inconvinte que puede tener la leche de vaca, porque después la proteína es imprescindible para vivir. Más que en razones científicas o médicas, la introducción de esas otras bebidas está basada en márketing puro.

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