“En Galicia somos muy buenos produciendo leche pero muy malos sacándole valor”

Entrevistamos a Jesús Penelas, periodista, economista, hijo de ganaderos y autor de un estudio titulado “Los nombres propios de la historia de la industria lechera en Lugo”. “Somos muy buenos produciendo leche pero muy malos sacándole valor añadido a esa leche y sigue viniendo capital foráneo a aprovechar el recurso”, asegura.

“En Galicia somos muy buenos produciendo leche pero muy malos sacándole valor”

Jesús Penelas, periodista, economista, hijo de ganaderos y autor de un estudio titulado “Los nombres propios de la historia de la industria lechera en Lugo”

La provincia que produce la 40% leche gallega y la sexta parte de todo el ordeñado en España mantiene sólo en la actualidad en manos autóctonas una de las múltiples iniciativas empresariales surgidas en el último siglo para transformar esa materia prima. Hablamos con Jesús Penelas, periodista, economista, hijo de ganaderos y autor de un estudio titulado “Los nombres propios de la historia de la industria lechera en Lugo”.

¿Que te llevó a analizar la historia de la industria láctea en la provincia de Lugo?
La provincia de Lugo produce el 40% de la leche de Galicia y Galicia el 40% de la leche del Estado español, pero los camiones cisterna transportan miles de litros de leche a diario y muchos de ellos salen de la provincia e incluso de la comunidad porque aquí no hay quien lo transforme. ES la realidad de la industria láctea en Lugo, que continúa su devenir en la historia sin hacerse apenas notar. Es por eso que, más que nunca, se hace vital exponer la historia de aquellos empresarios que apostaron durante el pasado siglo por transformar la leche en Lugo cuando aquí aún se pensaba en clave de subsistencia.

¿Como surgió la industrialización de la leche en Galicia?
Vino de Asturias. No fuimos pioneros para nada. En Asturias eran una sociedad mucho más proclive a la industrialización. Favorecido por dos factores, un problema derivado de la ocupación geográfica gallega, con poblaciones muy esparcidas, lo que hace más difícil recoger la leche y también vender el producto transformado a un número importante de gente sin que eso acarree muchos costes. Es decir, aquí las industrias no podían producir mucha leche, porque aunque abundaba la materia prima, tenían que ir a recogerla a muchos lugares dispersos y mal comunicados.

Pero el problema mayor que tenían era que no había mercados amplios de gente a quien vender después esa leche, porque mucha gente tenía vacas en la casa y no compraba leche y las grandes ciudades gallegas de la época no eran grandes ciudades. En la década de 1920 el consumo de leche por habitante en España se dobla en apenas 5 años pero Galicia, al no estar bien comunicada con los grandes centros de consumo, no pudo optar a esos mercados.

 “No fue hasta la década de 1930 cuando surgen las primeras tentativas empresariales en la provincia de Lugo de la mano de empresas asturianas”

No fue hasta la década de 1930 cuando surgen las primeras tentativas empresariales en la provincia de Lugo. La industria asturiana Mantequerías Arias instala en ese tiempo una sucursal en A Fonsagrada y comienza a repartir desnatadoras mecánicas a los ganaderos lucenses, recogiendo luego la producción por las casas.

¿Y la primera iniciativa industrial propia, surgida aquí?
El gran impulsor de la industria lechera en Lugo fue José Rodríguez López y su familia. En ese tiempo, a comienzos de los años 30, crearon un establecimiento lácteo en Arxeriz (Fión, O Saviñao), en colaboración con Mantequerías Leonesas, una firma que buscaba nutrirse de materia prima por la zona oriental gallega. Tras las primeras elaboraciones de mantequilla en el Pazo de Arxeriz, los Rodríguez López se trasladan a Chantada y comienzan la elaboración de queso. Parte de la familia se fue a Vigo en el año 1947 y montó allí una planta similar a la de Chantada que llevó el nombre de Larsa, que posteriormente se instaló en Vilagarcía.

Sin embargo, José Rodríguez López siguió en la provincia de Lugo y se estableció en Robra (Outeiro de Rei) en el año 1957 con el nombre de Arjeriz, creando para abastecerse centros de recogida por toda la provincia. El imperio Arjeriz fue creciendo con una pequeña fábrica de pasteurización de leche y quesos en Guitiriz y con la famosa Vega de Oro en Meira. En el año 1978 Arjeriz llegó a tener 90 empleados y a producir 3,6 millones de litros de leche, 350 toneladas de mantequilla y 2.300 de queso, principalmente enfocado a los mercados urbanos de Madrid, Cataluña y País Vasco.

“El gran impulsor de la industria lechera en Lugo fue José Rodríguez López y su familia”

Finalmente, en el año 1983 Arjeriz fue vendido a Larsa, quedando de este modo las dos partes de la empresa familiar en las manos de sus sobrinos, que apostaron por una política de expansión que llevó a la quiebra a la empresa matriz a finales de los 80, siendo adquirida en 1990 por la francesa Union Laitière Normande y en 1997 por la cooperativa asturiana Corporación Peñasanta, actual propietaria de Larsa.

Algo semejante le pasó a otra de las industrias históricas de la provincia de Lugo, Complesa…..
Complesa nació auspiciada por el Plan de Centrales Lecheras del franquismo, una norma que, entre otras cosas, obligaba a la pasteurización y embotellado de la leche destinada la poblaciones de más de 25.000 habitantes. Ese proceso estaba sujeto a concesión de Centrales Lecheras para el suministro a cada población, constituyéndose así monopolios auspiciados por el Gobierno.

 “Complesa fue un proyecto de los ganaderos lucenses y acabó en manos de Lactalis”

Promovida por Manuel Lamela entre los años 1970 y 1971 comienza a funcionar en la parroquia de Nadela (Lugo) Complesa como Central Lechera de abastecimiento a la ciudad. Surgió con las aportaciones de 6.000 productores de leche, que desembolsaron alrededor de 63 millones de pesetas prestados por el Banco de Crédito Agrícola. La empresa pasó después a manos públicas dentro de La Lactaria Española, propietaria de Ram, y, tras fusionarse con Leyma, la Central Lechera de la ciudad de A Coruña, fue vendida en 1999 a Puleva, que posteriormente la vendió a Lactalis, multinacional que opera la planta en la actualidad. A mí me gustaría que alguien estudiara la historia de Complesa. Hay muy poco escrito sobre ella. En Lugo fue una empresa de referencia y salió de un proyecto de agrupación de ganaderos.

Dices en tu trabajo que medio siglo después del gran boom industrial lechero de la provincia de Lugo, a día de hoy sólo sobrevive en manos autóctonas una compañía.
Sí, sólo Leche Río se mantiene, y eso que su nacimiento fue casi una casualidad. Jesús Lence tenía en 1970 una estación de servicio en O Corgo y un transportista valenciano le entregó varios camiones a cambio de las deudas que tenía con él. Lence comenzó a usar esos camiones para transportar leche entre Reme (Ribadeo) e Industrias Lácteas Leonesas, pero el negocio se le truncó poco a poco meses porque Kraft compró Industrias Lácteas Leonesas y suprimió la ruta, así que Lence se aventuró a traer leche de Francia a las distintas industrias españolas.

“La entrada de Jesús Lence en el sector lácteo fue una casualidad”

Así comenzó su aventura en el sector y hoy Leche Río es el gran trasatlántico lucense del sector. A Lence hay que atribuirle además una de las grandes revoluciones de la leche en la provincia de Lugo: la introducción de los tanques de frío (hasta entonces la leche se almacenaba en cántaros) en el año 1975. Desde ese año comenzó a gestarse su gigante industrial, primero con el nombre de RefriLeche, luego con el de Lácteos Lence y más tarde con el de Leche Río. En 1981 inaugura su primera planta en Veiga de Anzois y en el 2005 hizo su movimiento más importante al comprar las instalaciones de Leyma, abiertas como Central Lechera de la ciudad de A Coruña en 1962, a la multinacional Ebro-Puleva.

Independientemente de la consideración que cada uno tenga de él, pienso que Lence merece cierto mérito por lo que lleva hecho. Incluso cuando compró Leyma a los franceses, que a priori era una operación arriesgada, y al final logró recuperar Leyma.

¿Pasó con la leche un poco como en el mar, con la industria de transformación y la salazón de los catalanes?
En parte sí, aunque con la leche no se esquilmó el recurso como en el otro caso. En los años 30, como ya hablamos, se vinieron a asentar aquí empresas asturianas y leonesas, en los 70 empresas suizas como Ursina, que se ubicó en Vilalba, o más tarde Nestlé, Lactalis, el valenciano Antonio Marchal con Lagasa (a posteriori rebautizada cómo Leche Celta), Pascual o Puleva y más recientemente Entrepinares. Se vinieron a asentar aquí porque vieron que existía materia prima disponible. La evidencia más palpable es que hoy en día sigue habiendo industrias de fuera aprovechando los recursos que aquí tenemos, porque somos muy buenos produciendo leche pero muy malos sacando valor añadido a esa leche.

El último ejemplo, la fábrica de capital francés que dicen que se va a montar en Teixeiro. Por lo tanto, sigue viniendo capital foráneo aquí a aprovechar el recurso.

La provincia de Lugo produce en torno a 1 millón de toneladas de leche al año. Asturias produce menos que Lugo, unas 800.000 toneladas, pero sin embargo industrializa mucho más. ¿A que se debe?
Asturias y el País Vasco son un caso aparte. Porque allí se puede decir que la industria tiró de los ganaderos y aquí es al revés, lo que les sobra a los ganaderos sirve para crear industrias. Al haber tanto excedente de leche en nuestro campo hace que surjan industrias en productos poco elaborados porque es un negocio fácil. Tú vas aquí a comprar leche a 25 céntimos y la encuentras. En Asturias no porque tienen la Central Lechera Asturiana que les paga muy bien la leche a sus socios. Es Central Lechera Asturiana la que tira para que se creen granjas en Asturias. Por eso en el último año aquí fue donde más explotaciones cerraron y en Asturias donde menos.

“La mayoría de las industrias lácteas que tenemos son a la vieja usanza, poco innovadoras y sin margen para pagar más por la leche”

¿Por qué en Asturias surge esa industria y aquí no? yo no le encuentro explicación racional. ¿Por que aquí no surgen esos proyectos? No sé si es falta de mentalidad empresarial. Por eso, la mayoría de las industrias lácteas que tenemos son a la vieja usanza, poco innovadoras y no contribuyen a generar ilusión en el sector ganadero. Estoy convencido de que si la gente joven viese proyectos como el de Innolat, el de Prestes o el de Xanceda, surgirían más cosas.

La mayoría de las industrias lácteas que hay en la provincia de Lugo siguen siendo simples plantas de envasado de leche líquido, que es la que menos valor añadido crea. ¿Por que no se da ese otro paso de segundas transformaciones de la leche?
Pienso que es porque aquí hay mucho volumen de leche y el mercado de la leche líquida sólo da beneficios cuando mueves muchos volúmenes porque el margen es pequeño. Y al haber aquí mucha leche disponible puedes hacer grandes empresas de leche líquida y los empresarios aquí pueden lograr una rentabilidad con la leche líquida, un producto efectivamente de poco valor añadido. Y como obtienen así beneficios no les es necesario ir a otros productos. Y más aún cuando no hay ninguna empresa de la competencia que te venga subir los precios en origen, porque cómo nadie se dedica a productos de alto valor añadido, nadie tiene margen para pagar más por la leche. Es la pescadilla que se muerde la cola.

Por ejemplo, Lence basa su estrategia empresarial en poner en el mercado grandes cantidades de leche líquida. Y si gana dinero así, que es su objetivo como empresario, ¿por que va a cambiar? ¿Que incentivo tiene Leche Río para cambiar su negocio? Ninguno, porque nadie le mueve a dar ese otro paso. Si el mercado fuera más competitivo y hubiera industrias de productos innovadores, que día a día te sacan del mercado, tendría que moverse, pero no es el caso.

Anuncio do queixo Larsa en 1953

“Hoy las industrias que envasan leche líquida fijan el precio a los ganaderos a la baja porque no tienen competencia y hacen productos de poco valor añadido”

Únicamente podríamos hablar de las queserías como competencia a la leche líquida….
Sí, pero las tres más grandes (Entrepinares, Macán y Pambre) están ligadas a grandes cadenas de distribución o a grandes marcas estatales. Luego están las pequeñas queserías de las denominaciones de origen, tres en la provincia de Lugo (San Simón, Cebreiro y Arzúa-Ulloa) a las que les veo futuro y posibilidades de crecimiento en la medida en que se profesionalicen y trabajen en conjunto. Hay queserías en la zona de San Simón, algunas de ellas ligadas a explotaciones, que están funcionando muy bien.

También el queso del Cebreiro tiene mucho reconocimiento, a pesar de ser la denominación de origen más pequeña, pero tiene un problema de pequeño tamaño de las queserías unido a las necesidades de refrigeración y menor durabilidad del producto. Es un queso fresco y no hay operadores logísticos que les garantice enviar a precios competitivos pocas cantidades de queso a muchos clientes manteniendo la cadena de frío. Si fueran más ambiciosos, crearan una gran marca y vendieran en conjunto y mayores cantidades tendrían más fácil resolver este handicap.

“La producción intensiva en Galicia tiene mucho futuro si se aprovecha la tierra”

Sobre el modelo de explotaciones que tenemos en Galicia, ¿que futuro le ves a las explotaciones intensivas y cual a las que apuestan por el ecológico?
La producción intensiva en Galicia tiene mucho futuro solo con una condición: que se aproveche la tierra. No puede estar abandonada o a eucaliptos como está a día de hoy si queremos seguir siendo productores en intensivo. Para que los precios de los cereales no marquen la rentabilidad de las explotaciones hay que tener mucha base territorial para poder producir los propios forrajes. Si se apuesta por ampliar la base territorial de las explotaciones no habría problema en que Galicia mantuviera un modelo intensivo como tiene. No sé si de cara al futuro ese modelo será sostenible si no se hace eso, si no se aprovecha mejor la tierra va a ser difícil que sea sostenible un modelo así.

Y en relación al otro modelo, producir en extensivo sin ser en ecológico no tiene sentido, porque si no es así tú vas producir en extensivo pero tu leche te la van a pagar al precio al que se la pagan a una granja en intensivo. Si no se vincula extensivo con ecológico, esas explotaciones pueden ser viables para subsistir si ya están montadas, pero desde luego no para ganar dinero.

¿Y que opinas de nuevos proyectos como los de Leite Noso o el de Clun?
Leite Noso no es un proyecto nacido en la provincia de Lugo, es un proyecto de ganaderos con sede en Santiago y que simplemente fabrica en Outeiro de Rei. Tienen un contrato con la antigua fábrica de Pascual para envasar su propia leche. No tienen la propiedad de las instalaciones, fabrican con contratos de maquila, lo que quiere decir que la fábrica dentro de un año puede subirles el precio de manufactura y ellos podrían buscar otra fábrica que les envasara la leche. Yo en el primer momento pensé que se iban a estrellar a los dos días, que les iba a pasar lo mismo que a Alimentos Lácteos.

“Mi sensación es que a Leite Noso les va a ir bien, pero es una incógnita cómo va a funcionar la marca Muu”

Pero después vi lo que empezaron a hacer y que tenían muy claros los objetivos, que eran en el primer momento recuperar el mercado gallego, tuvieron acuerdos con las grandes distribuidoras, menos Gadis, e hicieron un buen trabajo de promoción. Mi sensación ahora es que les va a ir bien. Con Deleite les fue muy bien y apoyándose mucho en el consumidor. Supieron diferenciarse y poner el acento en la mejora de las condiciones para el ganadero porque es una empresa formada por ganaderos. Así que es leche líquida igual pero con un plus.

Ahora la incógnita es ver como va a funcionar la marca Muu que acaban de lanzar para el mercado español. Alimentos Lácteos llegó a tener bastante presencia a nivel estatal por con unas campañas muy agresivas que hicieron (llegaron a salir en el Sálvame) y les funcionó muy bien a nivel de marketing, pero claro, vendían a pérdidas. Y el problema de vender a pérdidas es que cuanto más vendes más pierdes y ese fue el gran problema que tuvieron. Pienso que no supieron enfocar bien el proyecto.

En cuanto a Clun, es una pregunta difícil. La solidez de Feiraco en los últimos años mejoró mucho y a corto plazo pienso que no está en peligro. Pero el mercado de la leche líquida está en retroceso y tenía que buscar una salida, pero no sé si esa salida es Clun. En los últimos años trató de diversificar y le veo más sentido a Clesa, en la que también están las otras cooperativas, o a Arquega, dedicada al queso fresco.

Clun pienso que va a ser muy bueno para mejorar la eficiencia de cara a los servicios a los socios. ¿Que a partir de ahí se consiga un proyecto industrial grande para colocar la leche de esos socios en el mercado? Yo pienso que eso aun va a tardar en verse, más aún cuando hay otro proyecto de base cooperativo en Melide, el impulsado por ICOS, Codeira y Aira, y que parece que tiene mucho más apoyo de la Xunta, para separar la leche en componentes y hacer subproductos para alimentos infantiles. Yo pienso que llegado el tiempo esos dos proyectos de base cooperativa se deberían poner de acuerdo.

 “Llegado el momento Clun y Aira se deberían poner de acuerdo”

Al contrario que en los años 20, en los que se duplicó el consumo de leche, parece que a nivel europeo ese consumo está en retroceso. ¿Que opinas de la moda actual de no tomar leche?
Pienso que detrás de esa moda hay grandes empresas que quieren vender como leche cosas que no son leche intentando influir en la gente a través de los medios de comunicación con teorías como las de que la leche es dañina para el ser humano adulto para que la leche se vaya sustituyendo por otros productos. Habría que ver si donde se produce la soja y la almendra con la que se hacen esos derivados hay potencial para producir leche de vaca, mi sospecha es que no. Es por eso que hay empresas interesadas en sustituir la leche en nuestra dieta por esos productos.

Lo que cuesta entender es que eso acabe calando en una sociedad tan vinculada a la leche históricamente como es la gallega. Pero hoy a las urbes gallegas ya poco les queda de esa conexión con el mundo agrario y con el mundo de las vacas. Hay niños de Coruña o de Vigo para los que las vacas son tan extrañas como para un niño de Madrid.

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