El vacuno de leche, próximo reto para reducir el consumo de antibióticos

El Plan Nacional de Resistencia a los Antibióticos ya ha logrado disminuir el uso de colistina en el porcino un 97%, así como el empleo de antimicrobianos en la avicultura un 71%. "Estamos ante una oportunidad para las granjas lácteas", valoran desde las cooperativas

El vacuno de leche, próximo reto para reducir el consumo de antibióticos

Jornada de Agaca en la que se abordó el uso de antibióticos con el técnico Victorio Collado (izquierda).

El Programa Nacional de Resistencias a los Antibióticos logró que en la sanidad animal se haya reducido un tercio el consumo de antimicrobianos entre los años 2014 y 2017. El esfuerzo se enfocó en un primer momento en los sectores más dimensionados y más estructurados alrededor de empresas y cooperativas, como son el porcino, la avicultura o la cunicultura. Desde este año, el reto se sitúa en mejorar también el empleo de antibióticos en el vacuno de leche. “Tenemos la oportunidad de cumplir de manera voluntaria con unas pautas de trabajo que en un futuro nos va a exigir la sociedad”, valoran desde la Asociación Galega de Cooperativas Agroalimentarias (Agaca), que está colaborando con el Programa Nacional de Resistencias.

En la actualidad, la aparición de las resistencias se produce a mayor velocidad que el desarrollo de nuevos antimicrobianos. El asunto es de tal calibre que la Organización Mundial de la Salud calcula que para el 2050 habrá diez millones anuales de muertes debidas a bacterias resistentes. Para atajar el problema, se hace precisa una reducción del uso de los antibióticos y una mejor administración de los mismos, tanto en salud humana como en la animal.

“El consumo de antibióticos en granjas de leche es bajo, pero se necesita un esfuerzo adicional” (Victorio Collado, Cooperativas Agro-alimentarias)

“La reducción de las resistencias necesita poner en marcha medidas de forma activa en diferentes campos. En el caso de la producción ganadera, nos obliga, entre otras cuestiones, a realizar algunos cambios en el manejo” -subraya Victorio Collado, técnico de Cooperativas Agro-alimentarias de España que está coordinando la participación de las cooperativas en el Programa de Resistencias a los Antibióticos-. “El volumen de antibióticos prescrito y consumido en las granjas de leche es bajo. Sin embargo, es necesario realizar un esfuerzo adicional en el uso de antibióticos críticos y en los tratamientos de las mastitis “, destaca Victorio.

Los objetivos marcados por el Programa de Resistencias en vacuno de leche se sitúan en reducir el consumo de quinolonas y fluoroquinolonas en el periodo 2019-2021 y el de cefalosporinas de tercera y cuarta generación en el periodo 2022-2025. “Son antibióticos que forman parte de los denominados como ‘de último recurso’, es decir, aquellos que conviene reservar porque son de gran utilidad en la sanidad humana cuando otros antibióticos no son eficaces. Su uso en la ganadería será cada vez más limitado y sólo podrán utilizarse tras demostrar que se usaron previamente otros antibióticos y que estos no fueron eficaces “, explica Victorio.

Al tratarse el Programa de Reducción de Antibióticos de un sistema voluntario, la adhesión de veterinarios y ganaderos es libre. Desde Agaca confirman que algunas de las principales cooperativas gallegas están valorando su participación en el programa, un paso que se prevé que se produzca en breve.

Compromisos

Los principales compromisos asumidos por las ganaderías y veterinarios participantes en el Programa son los siguientes:

– La granja designará a un veterinario o equipo de veterinarios que será el responsable de las prescripciones en la ganadería.

– Se impulsará una estrategia de prevención de enfermedades a partir de vacunaciones y mejora de la higiene y bioseguridad.

– Se establecerán pautas de tratamiento selectivas en el secado de los animales, minimizando el empleo de antimicrobianos.

– Se hará una prescripción adecuada de antibióticos y la ganadería se comprometerá a administrarlos en las dosis y periodos correctos.

– En el diagnóstico, se fomentará la toma de muestras que permitan acreditar en laboratorio la necesidad de antibióticos.

– Farmacovigilancia: el veterinario le trasladará a las autoridades sanitarias cualquier incidencia relacionada con la ausencia de resultados de un producto, una práctica que hasta ahora estaba escasamente extendida.

Vacuno de carne
Capítulo aparte merecen los terneros de recría que van a salir de la granja con destino a un cebadero. “El estado de salud de los becerros a la entrada del cebadero es un aspecto crucial, ya que un buen estatus sanitario va a reducir significativamente la necesidad de realizar tratamientos veterinarios durante todo el cebo, especialmente en las primeras semanas”, explica Victorio Collado.

“Por tanto, una buena estrategia debería pasar por mejorar el manejo de estos terneros en las granjas de leche previamente a su salida, por ejemplo, mediante un correcto encalostramiento o por el uso de vacunas. Lógicamente, ese esfuerzo adicional del ganadero debe ser compensado en un aumento del valor de los animales que comercializa” , concluye el técnico de Cooperativas Agro-Alimentarias.

El sistema de control de las prescripciones veterinarias detecta irregularidades

Los datos publicados por el programa europeo de vigilancia de consumo de antimicrobianos posicionan a España como uno de los países de mayor uso de antibióticos en la UE, tanto por su consumo en medicina humana como veterinaria. En el 2016, el consumo estatal de antibióticos en la ganadería era del triple del promedio europeo y sólo Chipre presentaba en aquel momento un consumo mayor. Sin embargo, se espera que en los próximos informes se visualice el esfuerzo que se ha realizado en los últimos años en España dentro del Programa de Resistencias a los Antibióticos.

El 99% de las granjas cerró el primer trimestre con menos de 50 antibióticos recetados, pero unas 630 superan ese umbral, en algún caso con picos altos

Con el doble objetivo de hacer una cuantificación real del consumo de antibióticos y de mejorar el control de las prescripciones veterinarias, entró en vigor a comienzos de este año el Real Decreto 191/2018, por el que se establece la obligación de transmitir los datos de las prescripciones veterinarias de antibióticos. Con la aprobación de esta normativa, todos los veterinarios están obligados a comunicar las recetas de antimicrobianos expedidas, indicando entre otros elementos la granja, el antibiótico prescrito y la especie. Para recoger esta información el Ministerio de Agricultura desarrolló la base de datos PresVet .

Este sistema permite conocer en tiempo real el volumen de prescripciones de cada veterinario y el volumen de consumo de cada granja. De este modo, las autoridades tienen una información detallada de lo que ocurre en campo, que podrán utilizar en el marco de sus competencias.

Hasta el momento, se ha publicado un análisis general de la información, analizando el número de prescripciones por veterinario y por granja. Durante el primer trimestre, el 99% de las granjas habían generado menos de 50 notificaciones, si bien existían alrededor de 630 explotaciones con más de 50 notificaciones, en algún caso con picos destacados. En cuanto a los veterinarios, un 94% cerró el primer trimestre con menos de 500 recetas prescritas de antibióticos, lo que representa unas cuatro al día, pero unos 180 superaron esas 500 recetas y en algún caso de forma amplia.

El sector espera que los próximos informes del sistema sean más consistentes, con datos por especies y con una depuración de los problemas iniciales, asociados a la puesta en marcha de las bases de datos.

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