CIAM_XURRO_PLATO_2

Decreto de purines: Las ganaderías de vacuno pagan por el exceso de amoníaco del sector porcino

El Ministerio de Agricultura reconoce que el decreto de purines, que obliga a enterrarlos y prohíbe que se esparzan mediante sistema de plato o abanico, se debe a los excesos del sector porcino español. Sin embargo, el resto de explotaciones ganaderas, y en especial las de vacuno de leche, tendrán que pagar estos “platos rotos” de las granjas de cerdos y cumplir estas nuevas exigencias si quieren percibir las ayudas de la PAC a partir de este 1 de enero de 2018.

Así se reconoce en la respuesta del secretario general de Agricultura y Ganadería del Ministerio, Carlos Cabanas, al director general de Cooperativas Agroalimentarias de España, Agustín Herrero. En la respuesta, con fecha del 21 de diciembre, y a la que ha tenido acceso Campo Galego, el responsable del MAPAMA responde a dos solicitudes que le habían sido trasladadas por el representante de las cooperativas españolas: un Plan de adaptación de cinco años de duración para el cumplimiento de estas exigencias e incentivar mediante ayudas la adaptación y modernización de la maquinaria actual.

El sector vacuno paga que España supere en un 34% el límite de las emisiones de amoníaco debido al sector porcino

En este sentido, la respuesta del Ministerio sobre el motivo de estas restricciones es clara: “España en 2015 superó en un 34% el límite de emisiones de amoníaco establecidas en la Directiva 2001/81/CE. Estas emisiones proceden sobre todo de la gestión de purines. Teniendo en cuenta además la evolución que ha mantenido el censo del sector porcino, es de esperar que esta situación empeore con la publicación del inventario de 2016”.
De hecho, el censo del sector porcino español, especialmente concentrado en Aragón y en Cataluña, ha experimentado un boom en los últimos años hasta convertirse en el primer productor de la Unión Europea, una tendencia que contrasta con la del sector vacuno, que ha permanecido estancado, pero incrementando su producción.

Ante esta situación, Carlos Cabanas recuerda que “la Comisión europea mantiene abierto a España un procedimiento de infracción por no cumplir la normativa sobre límites máximos de emisiones de efectos contaminantes, y esto puede tener consecuencias económicas para nuestro país”.

Además, el secretario de Agricultura y Ganadería advierte de que “la publicación de la Directiva 2016/2284 obligará a España a reducir su techo de emisiones un 16% en el año 2030, de manera que nos encontramos en un difícil punto de partida para su cumplimento”.

Por todos estos motivos, desde el Ministerio defienden que “la aplicación localizada de purines es una de las medidas cuya relación coste/beneficio resulta más eficaz, pues la inversión requerida no es cuantiosa y permite reducir las emisiones hasta en un 30%”.

Las Comunidades podrán establecer en 2018 excepciones pero la norma deberá cumplirse en los próximos años

Por lo que respecta a las excepciones que pueden establecer las Comunidades Autónomas este decreto, y que Galicia o Cantabria ya han anunciado que aplicarán, Carlos Cabanas reconoce que “esta flexibilidad es necesaria teniendo en cuenta que 2018 es el primer año de aplicación de esta norma”.

Sin embargo, subraya que “esta flexibilidad no puede dejar de ser una excepción, de manera que en años sucesivos su aplicación tiene que ir siendo más restrictiva”.

Por último, y en lo relativo a las ayudas específicas que reclamaban desde Cooperativas de España el Ministerio de Agricultura aseguran que las ayudas serán las del ya existente Plan Renove de maquinaria agrícola, “sin perjuicio de los incentivos que puedan establecer las Comunidades Autónomas”.