Crisis láctea en el campo, negocio en el supermercado?

Las cadenas de distribución han mantenido en 2015 la facturación en productos lácteos, en tanto el precio de la leche cayó en las granjas un 14,3 % de promedio. El consumo interno permanece estable

Crisis láctea en el campo, negocio en el supermercado?

Acción de los ganaderos ante el centro logístico de Dia en diciembre pasado. / Archivo.

Los números revelan que algo marcha mal en la cadena de valor de la leche. En tanto las granjas atravesaban en 2015 la peor crisis de los últimos años, con una caída de precios del 14,3 %, los supermercados han mantenido en el mismo periodo una facturación y unos volúmenes de venta estables en productos lácteos.

El sector ganadero no encuentra explicación para la diferencia, más allá de que alguien se esté quedando con el dinero entre el supermercado y la granja. Los ganaderos cobraron la leche en el campo en el 2014 a 36,2 céntimos de media. En el 2015, la cotización media del año se situó en los 31 céntimos, lo que supone una caída superior al 14%, sin que hubiese bajadas paralelas en las cadenas de distribución.

El decreto de cesión de precios permite identificar a los supermercados o industrias que presionen los precios a la baja en el campo

La leche líquida, que mueve 3,2 millones de toneladas en España, bajó de precio en el supemercado en el 2015 un 1,4%. Si se tiene en cuenta que las ventas cayeron un 0,5%, la facturación de la distribución en leche líquida se redujo en total un 1,9 por ciento. Sin embargo, esa ligera bajada se compensa con las buenas cifras de los derivados lácteos. En volumen, las ventas de derivados lácteos subieron un 1%, en tanto en facturación aumentaron un 0,6%.

Conviene precisar que en las cuentas de la distribución relativas a derivados lácteos también se tienen en cuenta los derivados de leche de oveja y de cabra, si bien se da la circunstancia de que el precio de la leche de cabra bajó en el campo en 2015 incluso más que la leche de vaca.

Balance
En definitiva, haciendo el cálculo total, la facturación de las cadenas de distribución en productos lácteos bajó un 0,1% en el último ejercicio, según se deduce del ‘Informe del consumo de alimentación en España en 2015’ (Ministerio de Agricultura). La facturación de los ganaderos cayó en el mismo periodo en torno a un 11%, descontando de la caída de precios los aumentos que hubo en producción.

Ante esta situación, las organizaciones agrarias se preguntan quién se lleva el beneficio del diferencial. Cadenas de distribución e industrias están en el punto de mira. El Ministerio de Agricultura aprobó recientemente el decreto sobre precios de cesión de la leche, que permitirá clarificar cuáles son los precios de venta de la industria a la distribución.

De este modo, Agricultura dispone ya de instrumentos para identificar ‘con nombres y apellidos’ a las partes de la cadena que presionan a la baja los precios en el campo. La pregunta que se hacen las organizaciones agrarias ahora es si hay voluntad y capacidad política y legislativa para modificar ese panorama.

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