¿Como detectar si la máquina de ordeño está dañando la salud de la ubre?

Resumen de la ponencia de Demetrio Herrera, de Q-llet, en el último congreso de Anembe. En “La máquina de ordeño: un paso más allá de la revisión estática y dinámica” analiza como evitar problemas de mamitis y de lesiones en los pezones.

¿Como detectar si la máquina de ordeño está dañando la salud de la ubre?

Foto: José Luis Míguez Vázquez

La mamitis sigue siendo el principal problema de salud en la gran mayoría de las granjas de vacuno de leche, provocando una importante pérdida de rentabilidad para los ganaderos. En este sentido, la máquina de ordeño juega un papel fundamental en el contagio de infecciones intramamarias.

¿De que manera la máquina de ordeño puede predisponer a las vacas a sufrir mamitis?

Problemas de mantenimiento

Es vital el reemplazo de las pezoneras siguiendo las recomendaciones del fabricante si queremos mantener la salud de la ubre. Como norma general, las pezoneras de caucho deberían cambiarse cada 2.500 ordeños y las de silicona cada 5.000.

Y es que debido a la acción corrosiva de la soluciones empleadas en el lavado de la máquina de ordeño y al efecto mecánico de apertura y cierre producido por la pulsación, las pezoneras van perdiendo elasticidad a la vez que se aplanan lateralmente, modificando la fuerza de compresión en la fase de masaje sobre la punta del pezón y alargando el tiempo de ordeño.

“Las pezoneras de caucho deberían cambiarse cada 2.500 ordeños”

Como resultado se incrementa el riesgo de hiperkeratosis. Además, con el envejecimiento, se van formando poros o grietas microscópicas en la pared de la pezonera en contacto con el pezón, difíciles de higienizar con los ciclos de lavado y que son colonizadas por bacterias, incrementando así la exposición de los pezones y el riesgo de nuevas infecciones intramamarias.

Además de las pezoneras, es fundamental para un funcionamiento óptimo mantener en buen estado las partes básicas, como pulsadores, reguladores, colectores, tubos cortos de pulsación y de leche.

Problemas de reflujo de leche hacia los pezones

Los problemas de reflujo de leche hacia los pezones o impactos de leche, que pueden transportar bacterias y colonizar la ubre, penetrando a través del canal del pezón. Se trata de una de las principales causas de nuevas infecciones intramamarias.

La principal razón son los desplazamientos de las pezoneras durante el ordeño, debido fundamentalmente a un vacío de ordeño demasiado bajo o a un déficit de reserva de vacío del sistema, que conduce a inestabilidad de vacío durante el ordeño. La correcta alineación y aplomo de la unidad de ordeño sobre los pezones juega también un papel fundamental para prevenir los resbalamientos.

Este problema sucede sobre todo al principio del ordeño, si no hay una estimulación adecuada, o al final del ordeño, en la fase de bajo flujo o sobreodeño. Esto se debe a que a medida que deja de fluir leche desde la cisterna, el pezón se estira y pierde contacto con las paredes de la pezonera, favoreciendo así los resbalamientos.

Otros factores que influyen en los resbalamientos son el sobreuso y el diseño de las mismas.

Daños en los pezones debido a un mal estado de las máquinas de ordeño: 

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Problemas relacionados con la salud de los pezones

Evaluar la salud de los pezones nos da una idea de si realmente tenemos un problema con la máquina de ordeño, siendo el grado de hiperkeratosis de la punta del pezón el método de evaluación más utilizado.

Para medir si las pezoneras están provocando un problema en la salud de la ubre podemos chequear los pezones durante el primer minuto después del ordeño en 80 vacas o en el 20% de la granja, lo que sea mayor, y debemos hacerlo en diferentes estados de lactación para asegurarnos una población significativa.

El objetivo que nos debemos marcar es tener menos de un 20% de los pezones rugosos o muy rugosos y menos del 10% como muy rugosos.

A corto plazo, también podemos determinar el grado de salud del pezón y de confort de la vaca durante el ordeño evaluando el grado de congestión (pezones azules) y los anillos en la base del pezón.

 “Debemos marcarnos tener menos de un 20% de los pezones rugosos o muy rugosos”

Y es que la congestión de las paredes y de la punta del pezón disminuye el flujo de ordeño y retrasa el cierre del canal entre ordeños.

Por otro lado, los anillos en la base del pezón son un síntoma claro de falta de bienestar animal durante el ordeño y lleva a la congestión de las paredes del pezón. Esto provoca que se ocluya el paso de la leche desde la cisterna de la ubre al pezón, dificultando así un correcto vaciado de la ubre.

¿Que esperamos entonces de un buen funcionamiento de la máquina de ordeño?

El principio básico es ordeñar la leche disponible en la ubre de forma rápida, completa y minimizando el daño a los pezones y el discomfort animal. Pero es cierto que no todo se puede conseguir y que priorizar un objetivo puede llevar a perjudicar otro. Por tanto, tenemos que encontrar un punto de equilibrio entre salud del pezón y velocidad de ordeño para cada granja en particular, y según sus prioridades.

En este sentido, en el siguiente cuadro se resumen los principales factores que afectan al bienestar del animal durante el ordeño y a la salud del pezón, por una parte, y a la velocidad o flujo de ordeño por otra parte, de mayor a menor importancia:

SALUD DEL PEZÓN Y CONFORT DURANTE EL ORDEÑO

VELOCIDAD DE ORDEÑO O FLUJO DE LECHE

Encaje de la pezonera o dimensiones de la pezonera respecto a los pezones de la granja. Vacío medio en el colector.
Vacío medio del colector Configuración de los pulsadores
Duración del ordeño Fuerza de comprensión de la pezonera.
Fuerza de compresión de la pezonera
Configuración de los pulsadores (duración fase B y D).

Próximo artículo: Como regular la máquina de ordeño y tendencias de futuro

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