Posibilidades productivas de la sequoia en Galicia

Este árbol, endémico del oeste norteamericano, estuvo presente en el pasado de manera natural en Galicia, donde encontraría un suelo y clima propicios para su cultivo. El secretario general de Asefoga, Jacobo Feijoo, aborda en este artículo las potencialidades de la especie

Publicidade
Posibilidades productivas de la sequoia en Galicia

Bosque de sequoias en California. / Wikimedia.

El presente artículo se dedicará a divulgar las posibilidades productivas en nuestra tierra de la secoia roja o ‘Sequoia sempervirens’. En primer lugar, hay que señalar que aunque en la actualidad es una especie exótica en Europa, estuvo muy distribuida por el hemisferio Norte, Galicia incluida, como muestra el polen encontrado en turberas de As Pontes de García Rodríguez.

En cualquier caso, el hecho de optar por una especie exótica a la hora de hacer una repoblación forestal que sea a la vez productiva no tiene porque estar reñido con consideraciones medioambientales. Por ejemplo, aun hoy se discute entre los especialistas si árboles tan habituales entre nosotros como el castaño o el nogal son autóctonos o fueron introducidos en Galicia por los romanos. De hecho, los impactos ambientales negativos de las especies exóticas no tienen que ver tanto con la especie en sí como con una inadecuada localización o forma en que son aprovechadas, influyendo especialmente el turno o edad de tala.

En todo caso que, en lo que ataña a la sequoia roja, es una polémica superada, sobre todo si tenemos en cuenta que en Galicia hay sitio para todos los árboles, autóctonos o exóticos, en terrenos de vocación protectora, conservacionista o productiva.
Estamos hablando de esas miles de hectáreas abandonadas a matorral que es posible reforestar en nuestra tierra con especies que, estando adaptadas a las condiciones del medio y teniendo un impacto ambiental positivo, son a la vez generadoras de riqueza y fijadoras de población rural, al iniciar toda una cadena productiva alrededor de la madera, materia prima natural y renovable, que hace de sumidero de CO2 , consume en su transformación bajas cantidades de energía y no presenta problemas de reciclaje.

Características
Centrándonos pues en la sequoia roja o ‘Sequoia sempervirens’, diremos que es una especie conífera de la familia ‘Taxodiaceae’, endémica de la costa oeste de los Estados Unidos, donde ocupa una franja alargada que va desde el Estado de California hasta el sur del Estado de Oregón. Recordemos también que, como ya indicamos, en el Cuaternario, antes de las glaciaciones que provocaron extinciones masivas, estuvo ampliamente presente en Europa.

Es un árbol de aspecto majestuoso, con el porte piramidal característico de las coníferas, con gran valor ornamental. Presenta conos de fructificación similares a pequeñas piñas. Las hojas recuerdan a las del tejo y la corteza es muy característica por su color rojizo y por ser de textura fibrosa, cediendo al presionar el tronco con la mano. A partir de los 20 años de edad, la corteza es tan gruesa que protege al árbol de los efectos del fuego de una manera muy eficaz, que recuerda a la capacidad del corcho del alcornoque para resistir a las llamas.

El temperamento de la especie es tolerante, por lo que soporta la sombra en los primeros años de desarrollo, pudiendo regenerar bajo cubierta de árboles maduros. A diferencia de la mayoría de las coníferas, brota de cepa tras la tala, lo que da flexibilidad para tratamientos en monte bajo o alto, turnos de tala largos o cortos, e incluso en aprovechamientos de biomasa.

Las sequoias tienen fama de ser los mayores seres vivos del planeta. También por ser los árboles más altos, aunque no es este un aspecto muy claro, habiendo quien argumenta que esta distinción corresponde a ciertas especies del género ‘Eucalyptus’. En California hay pies de más de 100 metros de altura, pero lo normal en las masas son pies dominantes de 50 m. Son también árboles de gran longevidad, pudiendo vivir hasta 2.200 años.

Madera
La sequoia produce una madera de samo claro y albura parda rojiza. Tiene fibra recta y textura fina, es ligera y duradera y se trabaja bien. Admite bien el acabado en pintura. Se utiliza en ebanistería, carpintería y con finalidad estructural en construccíón, a manera de viguetas de forjados, tabiquería, cerchas, o incluso piezas de gran escuadría, como vigas y pilares.

Estos usos originan un interesante mercado de madera de sierra en los Estados Unidos. Por sus características de resistencia a la podredumbre, que recuerda a la del ciprés, es muy utilizada en exteriores como revestimiento y a manera de tejas en tejados de madera, aprovechándose por ese motivo los pies de las claras para postes y estacas en cierres.

Repoblación y selvicultura

Las condiciones ambientales adecuadas en nuestra tierra a la sequoia serían las de la Galicia de clima con influencias oceánicas, que corresponden a las siguientes regiones fitoclimáticas de la clasificación de Allué: Mediterránea subhúmeda de tendencia atlántica y Atlántica centroeuropea. En la Galicia continental, existen pies de sequoia notables en pazos y jardines como árboles ornamentales, que atestiguan que pueden resistir condiciones bastante rigurosas.

En cuanto a las condiciones edáficas, la sequoia precisa suelos profundos, húmedos todo el año pero bien drenados, y pH de neutro a ácido. Admite pendientes, siempre que haya suelo profundo. Prefiere el sombrío más que la solana, es decir, mejor exposiciones en laderas al norte que en laderas al sur, más expuestas al sol de mediodía y, por tanto, con suelos más secos. En todo caso, siempre se plantará en lugares protegidos de fríos extremos y de fuertes vientos.

En las buenas localizaciones, puede conseguir crecimientos de hasta 30 m3 por hectárea y año, crecimiento que recuerda al del eucalipto en buenas estaciones, no siendo en ningún caso inferior a otras especies forestales como el pino del país, el pino insigne o el pino de Oregón.

Marcos de plantación y destinos
A la hora de la plantación, se recomiendan densidades altas no inferiores a 1.100 pies/ hectárea. Es muy importante emplear planta de vivero, debidamente seleccionada y con todas las garantías fitosanitarias. En los tratamientos en monte alto, se harían claras sucesivas a lo largo del turno hasta dejar 150-200 pies/ hectárea para la corta final.

La madera de las claras se podría destinar a la industria de trituración o bien al citado uso de postes y estacas. Como siempre, habrá que controlar el desarrollo de hierba y matorral los primeros años de la plantación, evitando que compitan por el agua y nutrientes y ahoguen las pequeñas plantas. Dado que la sequoia tiene temperamento tolerante, se podría introducir a la sombra de pies adultos, ya que una vez cortados la permitirían crecer sin problemas de adaptación.

Dado que la poda natural es mala, conviene podar los pies mejor conformados, que se aprovecharán en la tala final. Con una gestión idónea del matorral, podrá resistir el paso del fuego, recuperándose la copa tras el avance de las llamas.

image_print

*Jacobo Feijoo

Jacobo Feijoo es secretario general de la Asociación Sectorial Forestal Galega (Asefoga) y responsable de Desarrollo Rural de Unións Agrarias.

2 ideas sobre “Posibilidades productivas de la sequoia en Galicia

  1. Alberto Pereiro Blanco

    Hola,necesito informacion para realizar una plantacion de secuoya.gracias.

    Contestar
  2. Fernando Pena Gacía

    Buenos dias, yo vengo del sector maderero y me dedico a la plantación y gestión forestal, entre otras hacemos plantaciones de secuoyas.
    te envío mis datos

    Contestar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información