La saturación del mercado de castaña destapa problemas de calidad en Galicia

El sector registra dificultades en la exportación. Los operadores de la comunidad destacan que el producto gallego es organolépticamente “bueno con mayúsculas”, pero advierten de que se descuida la selección de frutos en el campo

La saturación del mercado de castaña destapa problemas de calidad en Galicia

El sector apuesta por cuidar la calidad de la castaña.

La campaña de castaña 2015 está siendo en Galicia la peor con diferencia de los últimos años. Hubo buena cosecha en toda Europa y de castaña de calidad, un escenario que redujo la demanda de la producción gallega y que llevó al desplome de precios. Del entorno de 1,50 euros por kilo en los que comenzó a pagarse la castaña a comienzos de la campaña, el producto cayó en Galicia en la actualidad hasta alrededor de 60-70 céntimos. Parte de los comercializadores achacan la caída de las cotizaciones a la falta de calidad de los frutos.

“Hubo una gran especulación y muchos productores, con excepciones, se despreocuparon de producir bien” (Miguel Areán)

Los operadores consideran que en el mercado de la castaña de Galicia “pasó lo que tenía que pasar”. “Venimos de unos años en los que se desencadenó una gran especulación con la castaña y muchos productores, con honrosas excepciones, se despreocuparon de producir bien” -valora Miguel Areán, industrial de la castaña de Chantada y uno de los principales operadores de la comunidad-. “En la provincia de Lugo, vemos que muchos productores en zonas como Sarria, Samos, Baralla o Becerreá, toda castaña que cae del árbol la meten en el saco, lo que lleva a altos porcentajes de frutos con daños de insectos, podredumbres y otros problemas”, advierte.

La apreciación de una falta de cuidado en la selección de castañas es compartida en el sector. “En nuestro caso, optamos por cerrar la campaña ya hace 15 días porque no responden ni la castaña ni el mercado” -explica María Pilar Silva, comercializadora de Rios (Ourense)- “Antes había una tradición de selección de las castañas, pero en los últimos años algunos compradores acostumbraron a la gente a vender el producto sin seleccionar, con lo cual nos encontramos con que muchos productores meten castañas con insectos, abiertas o casi vacías. Ese producto no sirve para exportar, no da la calidad”, subraya Pilar Silva.

“Antes había una tradición de selección del fruto. Ahora mucha gente coge castañas con insecto, abiertas o vacías” (Pilar Silva)

Competencia de la castaña gallega
La competencia de la castaña gallega, sin embargo, parece estar a otra altura, según la visión de los operadores. “Seis años atrás, más o menos, cuando se habían registrado también problemas de comercialización como este año, otras zonas de España comenzaron a producir en fincas ordenadas, cuidadas y con un producto monovarietal. Extremadura, por poner un caso, produce bien, barato y con calidad”, destaca Miguel Areán.

“Tampoco hay que ir tan lejos. En Portugal, aquí al lado, tenemos el ejemplo de un buen trabajo agronómico” -añade Areán-. “Ayer mismo le compré a un agricultor portugués castaña con menos de un 5% de daños y con 60-65 piezas por kilo a 2,20 euros. Podría estar comprando castaña en Galicia a 65 céntimos, pero no quiero ese producto, que puede tener hasta un 30% de daños” -señala-. “En Galicia tenemos la mejor castaña del mercado, pero también la peor. El producto es organolépticamente bueno con mayúsculas; sólo precisamos que el productor trabaje bien. Si la castaña vale, nosotros la pagamos bien”, concluye.

“En Portugal pago 2,20 euros por castaña de calidad. Podría comprar en Galicia a 0,65 euros, pero no quiero ese producto” (Miguel Areán)

En años anteriores, uno de los principales países productores de castaña, Italia, sufrió serias caídas de producción por el impacto de la avispilla de la castaña, una situación que disparó la demanda y los precios en Galicia. Sin embargo, la vuelta a la normalidad de la producción italiana y la buena cosecha del 2015 en el conjunto de Europa cambiaron las tornas. “Parecía que la gente tenía la gallina de los huevos de oro y este año muchos tienen que vender a 70 céntimos el kilo si no quieren que les quede en casa” -cuenta Pilar Silva-. “Entiendo que la gente esté descontenta con los precios, pero la situación es la que es. Si la castaña no responde, no tiene salida”, concluye.

Mejoras
¿Qué se precisa para mejorar la calidad de la castaña gallega? “Hay que hacer tratamientos fitosanitarios en los sotos y labores culturales que mejoren el fruto, como podas y limpiezas. Se debe invertir para después recoger” -señala Miguel Areán-. “En la parte industrial, todos somos capaces de hacer un buen trabajo, pero precisamos que se actúe rápido y bien en la parte de la producción”.

“En Galicia tenemos la mejor castaña del mercado, pero también la peor. Hay que invertir para recoger” (Miguel Areán)

La separación de la cosecha por variedades es otra de las demandas tradicionales entre los comercializadores, una cuestión en la que se fue avanzando en los últimos años.

Problema general del mercado
Sobre la situación de la campaña 2015, hay también una parte de los operadores de Galicia que destaca los problemas generales del mercado, pero que no cuestiona la castaña que se les entrega, de la que aseguran que, en general, presentó buena calidad este año, superior a campañas precedentes. Es el caso de Castañas Rafael, en O Barco (Ourense), o de Rudecas, en Larouco (Ourense). “La campaña fue muy complicada por factores como el aumento de la producción en Europa o la bajada del consumo. Las altas temperaturas del otoño no animan al consumo de castañas”, señalan desde Rudecas.

“El aumento de la producción en Europa y la bajada del consumo complicaron el mercado. ¿El futuro? Difícil” (Marina, Rudecas)

El producto competitivo que presentan otros mercados es visto además como un obstáculo para la exportación gallega. “Italia o Francia tienen buena castaña, que pela bien, y también está entrando castaña de otros países, como Albania o Turquia, que compiten en precios y que tienen frutos con muy buena conservación. Habrá que ver qué sucede en próximas campañas, pero el futuro se presenta complicado” -valora Marina, de Rudecas-. “Hay gente que se queja del bajo precio de la castaña, pero yo este año tuve que vender parte de la castaña a un precio más bajo del que pagué por ella”, revela. “Los precios no son bajos por capricho”, advierte.

“La campaña llegó muy adelantada y se juntó toda la cosecha en el mercado a la vez” (Castañas Rafael)

El adelanto de la cosecha es otro factor que también afectó a las cotizaciones, al entender de Castañas Rafael: “La campaña llegó muy adelantada y se juntó toda la castaña en el mercado en la misma época, tanto la nuestra como la de otras zonas, lo que llevó a que se cerraran mercados. Al principio se pagó bien, pero al final la única preocupación era sacar la castaña, sin precio. Este año además fue un año de mucha castaña. En la anterior campaña, hubo zonas como Verín o Viana con poca producción, pero en 2015 hubo castaña en todas las zonas”.

Hacer marca y posicionarse en el mercado a través de la IGP Castaña de Galicia, algunos de los retos del sector

Indicación Geográfica
Entre las necesidades del sector, los operadores inciden en la importancia de hacer marca para posicionarse en el mercado, una cuestión para la que resulta clave la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Castaña de Galicia. “Este año estamos comercializando castaña de la IGP a través de Alcampo, en bolsas de medio kilo, con un buen producto, bien seleccionado, que está teniendo éxito y que está transmitiendo una buena imagen de la castaña gallega. Ese es el camino” -destaca Miguel Areán-. “En nuestra empresa, ante niveles de calidad similares, primamos la compra a productores que están inscritos en la IGP, que obtienen además un mayor precio”.

Para la elaboración de este reportaje, no fue posible obtener ayer la opinión del presidente de la IGP, Jesús Quintá, también industrial del sector.

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Una idea sobre “La saturación del mercado de castaña destapa problemas de calidad en Galicia

  1. María del Carmen Rabuñal Barrientos

    Me he encontrado con este artículo y me alegro de leerlo, no soy productora, soy consumidora o más bien, usuaria, ya que la compro para mi marido.
    Hace años me gustaban las castañas, pero de unos tres o cuatro años nos la venden carísima y, para colmo, de muy mala calidad.
    Este mes he comprado 2 Kg. de castaña en una frutería de confianza y seguí sus indicaciones. Debían tener tanta humedad por dentro, que enseguida empezaron a estropearse y a verse los agujeros de los bichos. Tuvimos que tirar más de la mitad.
    No vuelvo a comprarlas, no tienen calidad y el precio está disparado.
    Estoy haciendo un trabajo sobre el Magosto, lo que yo vivía cuando era pequeña. Me da vergüenza promocionar nuestras castañas, y el pasado no siempre fue mejor.
    Saludos,
    Carmen

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