granxa alemá paneis solares

10 claves para instalar energías renovables en las explotaciones ganaderas

Las energías renovables van estar cada día más presentes en las instalaciones ganaderas. Una jornada organizada por la empresa Voltfer y por la Asociación Gallega de Cooperativas Agrarias (AGACA) analizó las distintas alternativas presentes en el mercado. He aquí las conclusiones

Las energías renovables están cada día más presentes en las explotaciones ganaderas españolas, de momento para abaratar notablemente la factura eléctrica, pero en un futuro próximo, cuando puedan vender a la red los excedentes de la electricidad que producen, como una importante fuente de ingresos, algo de lo que ya se aprovechan desde hace años miles de ganaderos en Alemania, Francia o Dinamarca.

En este sentido, y tras un incomprensible “impuesto al sol” que penalizaba el autoconsumo de estas energías, el Gobierno central corrigió el pasado 6 de octubre esta situación al retirar las trabas a las pequeñas instalaciones de energías renovables para autoconsumo, con lo que pueden ahorrar hasta el 40% del gasto en la factura eléctrica.

El siguiente paso, por el que espera con ansia el sector, es regular tanto el balance neto -la diferencia entre la electricidad que una ganadería vierte a la red y la que consume- como la venta directa a la red, lo que incrementará notablemente los ingresos y reducirá los plazos de amortización de las instalaciones de energías renovables.

Para analizar el nuevo escenario de oportunidades que se abre para las explotaciones ganaderas, la Asociación Gallega de Cooperativas Agrarias (AGACA) y la empresa VOLTFER organizaron el pasado jueves en Santiago de Compostela una jornada bajo el título “Genera tu propia energía: Energías renovables en el sector agroalimentario”, en el que expertos de diferentes empresas del sector (fotovoltaica, biomasa o biogás) expusieron las tendencias de futuro en energías renovables.

Participaron como ponentes en esta jornada Mario Fernández, técnico de AGACA; José María Fariña, director de VOLTFER; Mónica Figueroa, responsable del centro tecnológico EnergyLab; José Otero, gerente de ISEMPA, y Joaquín Pampillón, del departamento de prescripción de ECOFOREST.

10 claves para la instalación de energías renovables en el sector agroganadero:

Resumimos a continuación 10 de las principales conclusiones a las que se llegó en esta jornada:

-1) Las energías renovables llegan para quedarse. La Comisión Europea ha establecido que el 32% de la energía producida en la Unión Europea en 2030 proceda de fuentes renovables, como la fotovoltaica, la eólica, la geotermia o la biomasa. En caso de incumplimiento de estos objetivos los estados miembros se podrían ver sometidos a sanciones.

-2) Antes de realizar la instalación es necesario estudiar cada granja: El punto de partida debe ser un análisis detallado de cada explotación agroganadera o agroalimentaria -al igual que cualquier otro tipo de instalación- para determinar en que franjas horarias se producen los picos de demanda de energía, sea de electricidad, calor o frío o de ambas. Con los resultados se decidirá que sistemas de energías renovables instalar.

En este sentido, la tendencia es ir hacia un mix de fuentes de energías renovables. Por ejemplo solar fotovoltaica y biomasa, solar fotovoltaica y eólica e incluso solar fotovoltaica, biomasa y eólica. De esta forma, la fotovoltaica produce durante el día y durante los meses de más luz solar; la biomasa para los meses de invierno, mientras que la la eólica garantiza un subministro prácticamente continuo.

-3) La solar fotovoltaica es hoy en día la fuente de energía más barata en el mercado. Esto ha sido posible gracias a una notable mejora en la eficiencia y a la importante bajada de los precios de los paneles solares: Si hace 3 años estaban a entre 3 y 4 euros el vatio hoy se compran a 40 céntimos.

Según destacaron desde VOLTFER, una instalación fotovoltaica de entre 30 y 40 kw cuesta en torno a 50.000 euros, que se quedaría en la mitad si recibe ayudas de la Xunta de Galicia. De esta forma, cubriría el 40% de la demanda eléctrica de una explotación ganadera, con un plazo de amortización de 5 años, y una vida útil de alrededor de 30 años. La clave es un diseño profesional de la instalación y adaptado a cada caso para que el período de retorno sea más corto.

Fuente: VOLTFER

Fuente: VOLTFER

-4) En 2019 habrá ayudas específicas del INEGA para la instalación de energías fotovoltaica en el sector primario. Estas ayudas, al igual que ya sucede actualmente, cubrirán de media el 50% del coste de la instalación. Este año el INEGA destinó 4,38 millones de euros a empresas del sector de la industria, servicios y agrícola primario para la instalación de energías renovables, una cantidad se espera se mantenga en 2019 y que se mejoren los plazos administrativos para la solicitud y justificación de las ayudas.

-5) ¿Compensa instalar baterías? La instalación de sistemas de baterías que almacenen el excedente de electricidad producido y guardarlo para los momentos de más demanda encarece sensiblemente la instalación y sube el plazo medio de amortización. Por ejemplo, si hablamos de combinarlas con paneles fotovoltaicos para de los 5 a los 10 años.

Como norma general, se aconseja instalar baterías cuando la explotación está en un lugar aislado que encarezca llevar hasta allí la electricidad, cuando la factura eléctrica sea muy elevada o cuando el consumo principal se produzca fuera de las horas solares.

Las baterías de plomo y ácido suelen tener una vida útil garantizada de 8 años y las de litio de hasta 15 años, pudiendo en ambos casos almacenar electricidad por un tiempo limitado. La previsión es que su precio baje en el futuro.

Otro aspecto a tener en cuenta es que cuando el Gobierno regule la venta de electricidad a la red así como el balance neto las baterías dejarán en buena medida de tener sentido, ya que la electricidad se “almacenará” en la red eléctrica, equilibrándose oferta y demanda con las distintas fuentes de energía.

-6) Biogás: una alternativa de interés para la explotaciones ganaderas pero que no es rentable de momento. El biogás -la producción de gas metano a partir los purines ganaderos- es una alternativa interesante para las explotaciones ganaderas y está ya ampliamente implantada en Alemania, con más de 10.000 plantas de biogás.

El principal freno a su expansión en España -existen 300 plantas, de las que la mitad están en plantas de tratamiento de residuos urbanos- es el elevado coste de las instalaciones y el reducido tamaño de las explotaciones ganaderas, sobre todo en Galicia. Así, para vacuno se necesita un mínimo de 250 vacas adultas y 5.000 cerdos en el caso del porcino.

Por otra parte, la producción de biogás será más eficiente cuanto menos agua contenga el purín y cuando mayor porcentaje de metano tenga el gas que se extrae del mismo, siendo lo óptimo llegar a un 65%.

El residuo orgánico resultante, llamado digestato, se puede separar en fracción líquida y sólida, y mantiene todo el nitrógeno del purín e incluso mejora sus propiedades fertilizantes.

-7) Biomasa: La astilla es más competitiva que el pellet. El combustible ideal en biomasa es la astilla, puesto que genera menos deterioro en las calderas que los pellet y es más barata. Eso si, el inconveniente es su mayor volumen, por lo que precisa de silos de mayor tamaño. En la mayor parte de Europa la astilla es la biomasa más consumida, especialmente en instalaciones comunitarias o industriales.

Para medir el potencial energético tanto del pellet como de la astilla la clave es el grado de humedad que presenta. El nivel recomendado es de un 10% para el pellet y del 18% para la astilla. Otra gran ventaja de la biomasa es que su precio permanece estable desde hace 10 años y sin perspectivas de que cambie. El plazo de amortización de una instalación de este tipo se sitúa de media entre los 5 y los 6 años.

-8) Más eficiente si la energía renovable abastece a la granja y a la vivienda y más aún si es para varias explotaciones o viviendas. Una instalación de energía renovable es mucho más eficiente si trabaja muchas horas y si abastece a varias viviendas y/o instalaciones ganaderas. De esta forma, creando una red de calor o de consumo de energía eléctrica, existen distintos puntos de consumo y a diferentes horas con lo que se pierde mucha menos energía sobrante.

-9) La bomba de calor o depósitos de inercia: la opción más barata de almacenar energía. La bomba de calor modulante y los depósitos de inercia están implantándose cada vez más. Estos depósitos contienen agua que es calentada por la energía renovable (fotovoltaica, biomasa, eólica…etc) y liberan esta energía cuando se demanda en forma de calor o frío, algo especialmente útil para granjas avícolas, de porcino, pero también para viviendas…etc.

Los expertos calculan que esta tecnología consigue ahorros del 70% frente a los tradicionales sistemas de combustión o campanas eléctricas.

-10) Instalación de sistemas gestores energéticos. Cada vez más se implantarán sistemas informáticos inteligentes que gestionarán la energía que produzcamos con las energías renovables para optimizar su uso. Por ejemplo, si la temperatura de la granja avícola alcanza los 23 grados, considerada la óptima para los animales en ese momento, automáticamente el gestor enviará la energía que producen los paneles fotovoltaicos o la biomasa a la bomba de calor para su almacenamiento.