La amenaza de la peste porcina africana coloca al jabalí en la diana

Los productores en intensivo extreman las medidas de bioseguridad en las granjas y reclaman más control sobre las poblaciones de jabalí, que pueden resultar un vector de contagio para esta enfermedad. Los cazadores también piden mayor implicación para reducir riesgos

La amenaza de la peste porcina africana coloca al jabalí en la diana

Una granja gallega de porcino en intensivo. / Archivo.

Los brotes de Peste Porcina Africana (PPA) detectados en los últimos meses en China, Rusia o en países del este de Europa, como Rumanía, y más recientemente en Bélgica, hicieron saltar las alarmas en Europa ante la expansión de esta enfermedad. Las consecuencias que la afección puede traer al sector porcino son graves, pues la enfermedad tiene una tasa de mortandad próxima al 90% y es muy contagiosa. En Galicia, se extreman las precauciones, se mira hacia las acciones que el gobierno estatal impulsa y se exige mayor concreción y contundencia a la Administración frente a esta amenaza.

Desde el sector se extreman las precauciones y se exige mayor concreción y contundencia frente a la amenaza de la peste

La peste porcina africana es una enfermedad hemorrágica originada por un virus que afecta tanto al cerdo doméstico como a los jabalís, y para la que actualmente no existe vacuna. Esto provoca que también se esté mirando hacia estas poblaciones de fauna salvaje por el riesgo que pueden implicar en la propagación de la enfermedad.

Los productores de cerdo en intensivo, preocupados por la situación, están incrementando las medidas de bioseguridad en sus instalaciones, para intentar reducir los riesgos de contagio.

Centrados en la bioseguridad

Las granjas de porcino en intensivo afrontan la situación “con preocupación máxima porque no está en nuestras manos evitar la expansión de la enfermedad y las consecuencias pueden ser muy importantes”, valora José Antonio Vidal, presidente de la Federación Galega de Porcino (Fegapor), que agrupa al 80% de las granjas en intensivo de Galicia.

“La situación actual es ciertamente compleja, pues el mercado mundial de la carne de cerdo está muy globalizado. Si no se controla adecuadamente existe el riesgo de que la peste llegue a España y podrían paralizarse las exportaciones, lo que ocasionaría una drástica caída de los precios de la carne de cerdo”, indican desde el Grupo Coren, uno de los principales productores de Galicia.

Recomiendan no traer cerdos de fuera de España para reducir el riesgo de que lleguen a las granjas animales contagiados

Ante el riesgo de expansión de la peste, las granjas están extremando las medidas de bioseguridad. “Se están tomando todas las precauciones para evitar que la PPA pueda entrar en las granjas, sobre todo, incrementando los niveles de bioseguridad y recomendando que no se traigan animales de fuera de España”, explica Beatriz Toimil, veterinaria de la ADS de porcino del Deza (Pontevedra).

Así, por ejemplo, desde la ADS dezana, en las granjas cuyas integradoras traen lechones de otros países comunitarios, se están haciendo pruebas lo más pronto posible y revisan que ningún cerdo tenga signos clínicos de la enfermedad, como indica la veterinaria.

Entre tanto, otras empresas optan directamente por evitar traer animales de otros países. “En Coren tenemos un exhaustivo control del origen de los cerdos. El 100% de los lechones son producidos en nuestras granjas en Galicia”, reivindica la integradora.

Medidas preventivas

La nueva normativa que regulará el sector porcino, y que sustituirá a la actual -en vigor desde el año 2000-, incide en medidas preventivas en las granjas para minimizar los riesgos de contagios de la enfermedad. Se incluye, por ejemplo, la obligatoriedad de contar con un cierre perimetral para evitar las incursiones de la fauna salvaje en las instalaciones. Desde el sector apuntan que la práctica totalidad de las granja ya cuenta con esta valla que, además, revisan periódicamente.

Junto con esta medida, se están llevando a cabo otras acciones concretas para incrementar la bioseguridad. “Somos muy conscientes de lo que nos jugamos. Si se llega a dar un brote de peste, para ese productor sería la ruina y todos nosotros nos veríamos afectados”, apunta Vidal.

Recogemos algunas de las medidas sobre las que más inciden desde Coren o la ADS del Deza, además de las ya referidas.

– Desinfección de los camiones antes de entrar en las granjas.

– Evitar o reducir al máximo las visitas a las instalaciones. Es preciso realizar un registro de control de estas visitas y que las personas que accedan a la granja se cambien de ropa y de calzado e incluso se duchen antes de acceder a las zonas de los animales.

– Control del personal que entra en la granja y de las últimas ganaderías que hayan visitado.

Es preciso controlar los alimentos cárnicos que entran en las granjas, ya que el virus puede aguantar hasta 2 años en un embutido

– Es preciso controlar todos los alimentos que entran en las granjas, especialmente los productos cárnicos procedentes de países del este de Europa, ya que el virus de la peste porcina puede aguantar hasta 2 años en un embutido. Aunque esta enfermedad no afecta a las personas, tener estos alimentos en la granja puede provocar que los animales acaben infectados.

– Contar con arcos y vallas sanitarias y supervisar los vehículos que accedan a las instalaciones.

– Revisar los equipos de mantenimiento o reparación que se llevan a cabo en las granjas.

– Contar con zonas específicas de carga y descarga de animales con cumplimiento de medidas de bioseguridad.

– Proporcionar formación e información a los ganaderos para que conozcan los síntomas de la enfermedad.

Los jabalís, una de las mayores preocupaciones

Después de que el brite detectado en Bélgica, en enero de este mismo año, tuviese su origen en jabalíes, se está a poner el foco, aun más, sobre estas poblaciones de fauna salvaje. Los productores reclaman mayor control de estos animales.

“Lo más preocupante es que la peste entre a través de los jabalíes, por lo que el Ministerio debería de hacer lo antes posible un censo de estos animales, ya que hoy por hoy no lo hay”, incide Toimil.

Los productores de porcino reclaman que se haga un censo de jabalíes y que se controle la población

“Se precisa un control de la población de jabalíes, ya que actualmente es uno de los grandes riesgos para el sector”, apuntan desde Coren. “En otros países como Bélgica no dudaron en actuar e incluso sacaron al ejército para controlar la población de jabalíes, y aquí no se están tomando medidas. Sólo se vuelve de nuevo a echar la responsabilidad sobre los granjeros, que somos los que tenemos que adoptar medidas de bioseguridad, pero desde las administraciones no están cumpliendo con lo que les corresponde”, recrimina Vidal.

Junto con el jabalí, también están en el punto de mira las ganaderías en extensivo, puesto que pueden estar más expuestas a un contagio directo con el jabalí. “Resulta difícil de comprender cómo a las granjas de intensivo se nos está exigiendo una valla perimetral en perfectas condiciones y, en días pasados, se anunciaba que para las ganaderías en extensivo de cerdo ibérico bastará con que cuenten con un vallado eléctrico”, apunta Vidal.

Controles a las explotaciones cinegéticas comerciales

Precisamente en ese intento por abordar los riesgos que la población de jabalí puede traer para la expansión de la peste porcina, el Ministerio de Agricultura mantuvo varios encuentros con la Federación Española de Caza para tratar el asunto. Por el momento, las acciones con este colectivo se centran en incidir en la difusión de pautas de bioseguridad que los cazadores deben seguir cuando realizan cacerías en países donde se ha detectado alguno de estos brotes.

Desde la Federación propusieron al Ministerio formar a los cazadores para actuar en el control del jabalí de detectarse focos de peste

Desde la Federación también le trasladaron al Ministerio una propuesta para impartir formación especializada a los cazadores sobre el control de poblaciones de jabalí, para que puedan actuar, de manera inmediata, de detectarse algún foco. Una medida que, por el momento, aun está por concretar, según indican desde la Federación.

Sin embargo a nivel autonómico, entidades de cazadores como la Unión de Tecores de Galicia (Unitega) afean que la Administración gallega no llegara a reunirse con ellos para abordar la problemática. “Lo lógico sería que ante un problema grave, como el que puede suponer la peste porcina africana, la Xunta se sentara con todos los implicados e intentara abordarlo, pero con nosotros no hubo ningún tipo de contacto, pese a que hemos ofrecido nuestra colaboración”, comenta Antonio Mota, secretario de Unitega.

Reclaman mayor control sobre los traslados de jabalíes que se puedan dar en las explotaciones cinegéticas comerciales

Desde el colectivo de tecores también inciden en la necesidad de que la administración extreme el control de los traslados cinegéticos que puedan realizar las explotaciones cinegéticas comerciales. Estas entidades, que no abundan en Galicia -apenas se contabiliza una decena de ellas- están orientadas a una caza comercial. Esta actividad motiva que se hayan producido traslados de jabalíes desde distintos países de Europa con el fin de contar con ejemplares de mejor calidad genética para las cacerías que se organizan.

Una oportunidad para el sector

Por otra parte, si la peste no llega a extenderse a España, esta situación puede convertirse en una oportunidad para el propio sector, como reconocen desde distintas empresas, puesto que actualmente China, que lidera la producción mundial de carne de cerdo, está atravesando una grave situación por esta enfermedad.

“Si hacemos las cosas bien entre todos, deberíamos poder impedir que la peste porcina africana entre en España, y estaríamos ante una buena oportunidad para el sector porcino gallego y español”, concluyen desde Coren.

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