Selección de la abeja negra ibérica, la importancia de la raza local

Uno de los mayores apicultores de Galicia, Benigno Basteiro, se decantó por la selección y mejora genética de la abeja negra ibérica tras experimentar con razas y orígenes de todo el mundo. Os explicamos su proceso de trabajo, que contó en las jornadas de la Feria Apícola Rías Baixas

Selección de la abeja negra ibérica, la importancia de la raza local

Uno de los colmenares de Benigno Basteiro.

Benigno Basteiro, un apicultor de Viana do Bolo (Ourense), es un caso singular en Galicia. Es uno de los mayores productores, con más de dos mil colmenas, y desde sus inicios se preocupó por formarse e intercambiar experiencias con apicultores de otros países y del resto de España. Estuvo visitando y trabajando en colmenares de sitios tan distantes como México, Argentina, Hungría, Turquía o Eslovenia. Su ilusión por mejorar lo llevó a probar en sus colmenas razas y orígenes de abejas de todos los lugares que visitaba. Con esas pruebas, las expectativas que tenía eran grandes, aunque los resultados no lo fueron tanto.

“Toda abeja que conocí tenía cualidades mejores y peores que las mías” -valora Benigno-. “Cuando vas a visitar otros lugares, te encuentras con buenos profesionales que hacen un buen manejo, y normalmente en zonas de campos con mucha flor. Entonces te parece que esas abejas son mejores que las tuyas y por eso yo, de cada país que visitaba, siempre llevaba dos reinas”, cuenta Benigno, que este fin de semana intervino como ponente en la jornada técnica de la Feria Apícola Rías Baixas.

“La abeja local es la más adaptada a trabajar con nuestras flores, nuestro clima y el manejo que hacemos aquí”

“De algunas abejas tenía grandes ilusiones, como de las abejas de Hungría, que estaban acostumbradas a soportar muchos grados bajo cero durante el invierno, por lo que pensé que se adaptarían bien a la zona de montaña de Viana do Bolo. El problema fue que no me subían ningún alza, ya que era una abeja que no estaba adaptada a trabajar en nuestra zona”, explica. “Después de probar muchos orígenes y varias razas, todas ellas abejas que venían seleccionadas, llegué a la conclusión de que ninguna superaba a las mías. Por tanto, lo que decidí fue seleccionar nuestra propia abeja, que era la más adaptada a trabajar en nuestra zona, con nuestras flores y nuestro clima”.

Con las abejas que traía de fuera para probar, Benigno siempre había tomado precauciones para evitar la hibridación, colocando rejillas excluidoras en las colmenas que impedían la salida de los zánganos, por lo que mantenía sus colmenares sin hibridaciones. De todas las maneras, el apicultor desconocía las características de raza de las abejas de sus colmenares, así que una vez que se decidió a desarrollar con ellas una selección, comenzó por mandar muestras a analizar, para saber con qué trabajaba.

La feira congregó a numeroso público durante la jornada del sábado.

La feira congregó a numeroso público durante la jornada del sábado.

Proceso de selección y mejora
La sorpresa le llegó cuando el laboratorio le comunicó que sus abejas tenían más de un 90% de pureza de abeja negra ibérica, un resultado “excepcional”. Sobre esa base, Benigno se enfocó a corregir defectos, principalmente la enjambrazón y la agresividad. “El tema de la enjambrazón es genético. Cuando venía un buen año de floración y tenía las colmenas pobladas, se producía un descontrol”, recuerda Benigno. Para seleccionar abejas que no enjambreasen, Benigno se decidió a introducir lotes de 50 colmenas en zonas de brezo durante la floración. “La mitad de las colmenas no enjambreaba y a esas las seleccionaba como madres para criar después”, cuenta.

En cuanto a las colmenas que enjambreaban y que recogía, siempre les cambiaba la reina. Con el aspecto de la agresividad, Benigno ya no tenía expeciales problemas, pues siempre había seleccionado abejas mansas, hasta el punto de que algunos días trabaja sin careta con ellas.

Otras características a las que atiende el apicultor, “aparte de que produzcan mucha miel y mucho polen, que es lo que todos pedimos”, son la preparación invernal de los enjambres y su higiene. “Estamos en una zona de montaña, así que necesitamos abejas que se preparen bien para el invierno, con reservas de miel y polen. Si son muy productivas pero no preparan bien el invierno, quedan descartadas. De esas no criaremos”, explica. El estudio de la higiene de la colmena, para lo cual Benigno hace un test con celdillas que congela y vuelve a introducir en un panal, es otra cuestión importante a nivel de sanidad. “De las que mejor limpian, selecciono a las futuras madres”, señala.

Asistentes a la ponencia de Benigno.

Asistentes a la ponencia de Benigno.

Proceso de cría
En las colmenas seleccionadas para criar, Benigno hace un trasvase de larvas con alrededor de 3 días, cebando bien las cúpulas con jalea real para evitar daños y cuidando que no se deshidraten. Esas larvas se introducen en colmenas criadoras, que se busca que estén fuertes para que alimenten bien las larvas. Como alimentación suplementaria, el apicultor utiliza un jarabe muy líquido con agua y azúcar, “que es lo que mejor resultado me da”.

A los 11 días se sacan las celdas para observarlas y valorarlas. Se busca que sean de buena calidad, grandes y sin defectos. Las seleccionadas se introducen en núcleos huérfanos de 24 – 48 horas, constatándose en general una buena aceptación. “Cuando viene muy mal tiempo, también empleo una incubadora, pero la aceptación de las reinas nacidas en incubadora tiene poco éxito”, valora.

Benigno Basteiro, en la charla ofrecida en la Feria Apícola Rías Baixas.

Benigno Basteiro, en la charla ofrecida en la Feria Apícola Rías Baixas.

Otra vía de mejora genética en la que trabaja Benigno es en la selección de los padres por medio de la inseminación artificial, para lo cual cuenta con un pequeño laboratorio propio. “Si además de seleccionar reinas, corregimos defectos por el padre, agilizaremos mucho la mejora en cuestiones como la enjambrazón o la mansedumbre”, explica.

Tras la charla, algunos de los apicultores presentes en la jornada le preguntaron a Benigno por su opinión sobre razas como la italiana o la buckfast, con las que él también trabajó. “Hace 20 o 30 años hubo un pequeño boom con la raza italiana, aquello todo se olvidó y ahora parece que vuelve a haber un interés por otras razas” -recuerda el apicultor-. “Yo de la busckfast probé dos en el 2017, que fue un mal año por la sequía y por las heladas de primavera, y tengo que decir que si tuviera que alimentar a todas mis colmenas como tenía que alimentar a las dos de buckfast, me habría arruinado”, concluye.

Feria apícola, degustación y talleres

Puestos de venta de miel y artesanía en la Feira Rías Baixas.

Puestos de venta de miel y artesanía en la Feira Rías Baixas.

La Feria Apícola Rías Baixas, que se desarrolló en Porriño (Pontevedra) el pasado fin de semana, contó con una jornada técnica dirigida a apicultores, así como con una degustación y con una feria de miel y productos artesanales orientada al público en general.

El evento, organizado por la Agrupación Apícola de Galicia y la Asociación de Apicultores de la Provincia de Pontevedra, programó también un taller de arpas para la protección de las colmenas contra la vespa velutina. Las ponencias de la jornada abordaron asímismo cuestiones como la lucha contra la varroa o la fiscalidad en la apicultura.

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