¿Cómo conseguir una cera de calidad en la colmena?

Ahondamos con Gonzalo Calvo, veterinario de AGA, sobre los aspectos claves a tener en cuenta para lograr una cera excelente en la colmena a base de controlar los factores que afectan tanto a su calidad como a la salud de la abeja

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¿Cómo conseguir una cera de calidad en la colmena?

Los pesticidas se acumulan en la cera y afectan directamente al desarrollo de la cría.

Conseguir una cera de calidad y que no rechacen las abejas en la colmena está siendo cada vez más complicado para los apicultores. Muchas de las láminas de cera o panales que se venden a día de hoy son luego descartados por las abejas por distintos motivos.

La cera influye directamente en la salud de las abejas, de ahí la importancia de prestar atención a proporcionarle cera de calidad a la colmena. Aunque las propias abejas se encarguen de producir la cera, este proceso les supone un elevado coste energético y repercute directamente en la producción de miel.

Las abejas consumen entre 4 y 12 kilos de miel por kilo de cera producido

Así, tal y como apunta el veterinario de la Asociación Gallega de Apicultura (AGA), Gonzalo Calvo, las abejas consumen entre 4 y 12 kilos de miel por kilo de cera producido. Además, no siempre se dan las condiciones idóneas dentro de la colmena para que las abejas elaboren la cera.

Por otra parte, la falta de renovación de la cera puede suponer un riesgo para la colmena al funcionar como un reservorio para enfermedades y contaminantes que afectan directamente a las abejas. Así, es preciso renovar periódicamente la cera de la colmena.

El alto coste de la producción de cera

Durante años se pensaba que la cera tenía un origen vegetal, pero ya a mediados de 1740 se averiguó que la cera procedía del cuerpo de las abejas. Ellas elaboran la cera a partir de los nutrientes presentes en la miel y algunos componentes del polen, que consumen y que absorben a nivel intestinal.

Las abejas jóvenes producen la cera en su abdomen.

Las abejas jóvenes producen la cera en su abdomen.

La cera procede de un producto segregado por las abejas jóvenes, de 10-15 días de edad, elaborado por las llamadas glándulas cereras, que se sitúan en el abdomen. La cera se secreta líquida y aparece en el cuerpo de la abeja en forma de pequeñas escamas.

“Una vez secretada, con el tercer par de patas, la llevan a la boca y la moldean añadiéndole un pegamento especial para construir los panales”, explica el veterinario.

Para que en la colmena se produzca cera tienen que darse una serie de circunstancias. La principal es que haya una gran cantidad de abejas jóvenes que son las que pueden realizar la cera. También es preciso que haya mucho alimento, tanta miel como polen, ya que ambos son fundamentales para poder producir la cera.

Para que se produzca cera tiene que haber gran cantidad de abejas jóvenes, mucho alimento y una elevada temperatura

Asimismo, en la colmena debe conseguirse una temperatura de entre 33 y 36 grados, que facilite a la abeja el proceso de moldeado de la cera.

La importancia de renovar la cera

Los expertos inciden en que es fundamental renovar los cuadros de la colmena dado el deterioro que van presentando los panales y los riesgos que implican. En este sentido, Gonzalo Calvo apunta a que, como mínimo, es necesario que se renueve el 30% de los cuadros de la colmena cada año.

En concreto, Calvo explica que hay distintas formas para renovar las ceras. Una de ellas, práctica que se hace rutinaruiamente, es retirar dos o tres ceras por la derecha, correr todolos cuadros hacia la derecha e introducir las ceras nuevas por la izquierda. Los panales nuevos deben colocarse entre la cría y el alimento. “Por lo general, nunca se puede romper el nido de cría para meter nuevos panales”, detalla el veterinario. De localizarse cría, otra posibilidad, segundo indica Calvo, es situar la cría en el centro de un alza o colmena ya dedicada a eso.

Como mínimo es preciso renovar el 30% de los cuadros de la colmena cada año

Para Calvo, renovar la cera se vuelve fundamental para mejorar la salud de la colmena ya que con el paso del tiempo, la cera se va oscureciendo cuando la abeja cría en la celda, debido a los capullos que quedan adheridos en la pared. Así, las celdas se van engrosando y esto provoca, entre otros problemas, que sea más difícil conseguir la temperatura idónea para que la cría se desarrolle, que debe ser de entre 35 y 36 grados. La cera sirve como aislante y el calor que generan las abejas en los pasillos no llega a las celdas.

La cera vieja también dificulta la limpieza y 2siempre hay más enfermedades en colmenas con cuadros viejos. Además, la polilla de la cera se siente más atraída por este tipo de cera”, comenta Calvo.

Factores que afectan a la calidad de la cera

A la hora de llevar a cabo a renovación de la cera en la colmena, Calvo incide en la importancia de tener en cuenta distintos factores que afectan a la calidad de la cera. Están detectándose alteraciones, adulteraciones y contaminación de la cera que pueden resultar determinantes para la vida de la colmena.

Es fundamental evitar la alteración de la cera, es decir, evitar que varíen las características físico-químicas. Para eso, segundo explica Calvo, se deben evitar las altas y prolongadas temperaturas cuando se funde la cera. El veterinario también recomienda emplear recipientes de acero inoxidable, ya que otros como el hierro o el cobre rematan por oscurecer la cera.

La cera es uno de los productos empleados para estudiar la contaminación medioambiental dado que por su naturaleza es un reservorio de sustancias tanto del medio ambiente como del propio apicultor, como pueden ser los acaricidas que se emplean en la colmena.

La presencia de pesticida en la cera merma la fecundidad y la cría de la colmena

Debido a esta característica de la cera es habitual que se acumulen en ella los pesticidas trayendo consecuencias para la colmena. Así, cuando se detecta un elevado nivel de este tipo de contaminantes en la cera la cría se resiente y mucha de ella muere. Lo mismo ocurre cuando los pesticidas se depositan en el polen almacenado.

La presencia de los pesticidas en la colmena amenaza directamente la supervivencia de la colmena y también merma la fertilidad de los zánganos y provoca que el 20% de las reinas criadas en cera contaminada termine muriendo. “Cuando se detectan pesticidas, además de estos problemas en la reproducción de la colmena debemos preguntarnos en qué estado se encuentran las abejas que sobreviven”, reflexiona el veterinario.

La adulteración de la cera, uno de los principales problemas

Pese a ser un producto originalmente puro, en los últimos tiempos se está viendo adulterado al añadirle substancias de escaso o nulo valor, como alerta el veterinario. Las principales adulteraciones que se detectan tienen que ver con la parafina, las grasas animales o vegetales.

La presencia de parafina en la cera ocasiona un debilitamento estructural del panal y que las obreras rechacen la cera y construyan paralelamente sus propios panales. Además, provoca inquietud y estrés en las abejas debido a los olores extraños y una merma de la cría.

Las ceras se ven adulteradas con parafina que afectan a la salud de la colmena y provocan que las obreras rechacen los panales

A parte de estas consecuencias directas en la salud de la colmena, estos tipos de aditivos en la cera hacen que el apicultor pague un elevado coste por un producto de menor calidad.

Frente a esta problemática, Calvo recomienda a los apicultores contar con un proveedor de confianza o laminar la propia cera de la colmena, echando mano de un fundidor y de una laminadora. De escoger tratar la cera, el veterinario incide en la importancia que tiene hacer un enfriado de las láminas muy lento, para que la cera sea flexible y no rompa.

La buena calidad de la cera facilita que la cría salga adelante.

La buena calidad de la cera facilita que la cría salga adelante.

Medidas para mantener la calidad de la cera en la colmena

El veterinario incide en la importancia de una serie de medidas a tener en cuenta por los apicultores para mantener la calidad de las ceras y favorecer el funcionamiento de la colmena. Recogemos a continuación sus indicaciones:

-Evitar tener los acaricidas en la colmena más tiempo del estrictamente necesario y nunca dejarlos olvidados.

-Utilizar productos orgánicos para el tratamiento contra la varroa, para reducir la presencia de contaminantes en la colmena.

-No sobrecalentar la cera para garantizar que las propiedades no se vean afectadas.

-No mezclar la cera de opérculos, aquella que recubre las celdas de los panales, con ceras de peor calidad, que contenga impurezas.

-Conservar las ceras cerradas para que no se sequen

-Sustituir un 30% de las ceras anualmente utilizando ceras de opérculos o ecológicas. Aunque Calvo reconoce que las ceras totalmente ecológicas no existen ya que siempre hay una mínima presencia de pesticidas en ellas. El veterinario recomienda optar siempre por la cera de opérculos, ya que es la de mejor calidad.

Junto con estas recomendaciones, Calvo también incide en la necesidad de elaborar una norma de calidad para la cera estampada, de manera que se proporcionen unas mínimas garantías en este producto clave para las colmenas.

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