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Armas gallegas contra la avispa asiática

Un investigador gallego, Xesús Feás, sintetiza un atrayente de los machos de la vespa velutina, pero el descubrimiento duerme en un cajón, a la espera de apoyos para lanzarlo al mercado

El investigador gallego Xesús Feás acaba de dar un nuevo paso en la lucha contra la expansión de la vespa velutina, al conseguir sintetizar un atrayente de los machos de esta especie. Se trata de un producto elaborado a base de feromonas sexuales con el que se logra atraer a los machos. Así se impide o limita la fecundación, lo que condiciona la expansión y supervivencia de la velutina.

“Las feromonas sexuales en control de insectos se tienen empleado para controlar otras especies por lo eficientes que resultan, además de no ser tóxicas”, concreta Feás, que es académico de la Academia de Ciencia Veterinarias de Galicia (ACVG). Esta es la primera vez que se logra un dispensador que contiene la feromona sexual liberada por las hembras reproductoras vírgenes de la vespa velutina, como indica el experto.

Es la primera vez que se logra emplear feromonas para atraer a los machos de vespa velutina

Diferentes estrategias de uso

Los dispensadores de feromonas pueden emplearse para controlar diferentes fases de la vida de la vespa velutina con el fin de evitar la reproducción. Para eso, Feás propone una serie de estrategias con las que obtener tanto resultados directos como más información sobre la vespa velutina, de cara a emplear otras herramientas de captura de manera más eficaz.

Monitorizar la especie.
Colocar los dispensadores en el campo es una vía para averiguar cuándo comienza la época de reproducción de la especie. Esto permite colocar, en ese momento y zonas, trampas para limitar la reproducción.

Capturas en masa.
El atrayente sirve como un método de captura masivo de los reproductores, en este caso de los machos, con lo que se consigue reducir o eliminar la posibilidad de fecundación. Además, como indica Feás, las vespas velutinas suelen aparearse con 3 o 4 machos.

Interrumpir el apareamiento.
Estas trampas con feromonas pueden emplearse también para impedir el encuentro del macho y la hembra, creando una atmósfera saturada. “Las feromonas sexuales funcionan a modo de mensajeros para atraer a los adultos del sexo contrario, si existen muchos mensajes el macho no consigue identificar a la hembra y no se llega a producir la fecundación”, explica Feás.

Los dispensadores de feromonas deben emplearse a finales del verano, cuando comienza la fase reproductiva de la vespa velutina

En base al ciclo biológico de la vespa velutina, el uso de los dispensadores de feromonas podría emplearse en el comienzo de la fase reproductiva, justo antes de que aparezcan los primeros reproductores. “A finales del verano, la reina comienza a producir machos y nuevas reinas, ese es el momento de emplear las feromonas sexuales”, concreta el investigador.

Resultados favorables guardados en un cajón

La obtención de estos dispensadores de feromonas es el resultado de una larga investigación que se desarrolló en la Universidad de Santiago (USC, Campus Terra de Lugo) y fruto de un convenio con la Deputación de A Coruña y la USC. De hecho, en un trabajo en el que también participó el grupo de Nuevas Metodologías Sintéticas de los profesores Julio Seijas y Pilar Vázquez, del departamento de Química Orgánica, fue cuando consiguieron sintetizar los compuestos para desarrollar los dispensadores.

“Todo lo conseguido hasta ahora lleva meses sin emplearse. Ni siquiera se están utilizando los dispensadores que tenemos ya disponibles”

Ahora, con el convenio finalizado desde noviembre del pasado año, y los resultados favorables de la investigación, Feás se encuentra sin poder aplicar en el campo el trabajo. “Todo lo conseguido hasta ahora lleva meses sin emplearse pese a que se comprobó su eficacia para controlar la expansión de la vespa velutina. Ni siquiera se están utilizando los dispensadores que tenemos ya disponibles”, reivindica el investigador.

Feás denuncia que después de años de investigación y de conseguir un producto efectivo en la lucha contra la vespa velutina se limite su aplicación en el campo, al no encontrar continuidad.

Una herramienta de control a largo plazo

El investigador incide en que este sistema es una herramienta a largo plazo y que es necesaria una implicación de la administración para garantizar una mayor eficacia. Así, es preciso que su aplicación no se limite a áreas concretas reducidas, puesto que este control de plagas mediante sistemas biológicos se ve condicionada. “Si aplicas feromonas en una zona muy reducida, los machos pueden no llegar a detectarla y continuar reproduciéndose”, concreta Feás.

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Dispensadores de feromonas de vespa velutina.

Es preciso también que el tratamiento se prolongue en el tiempo, puesto que se trata de un método de control a largo plazo. De esta manera, si se alterna o interrumpe, los resultados pueden verse condicionados.

Interés internacional

Ante la falta de respuesta de la Administración, Feás intentó poner a disposición de los apicultores gallegos al menos los dispensadores de feromonas que tiene disponibles. “Mi intención es que se pueda poner en marcha esta herramienta, pero es cierto que los apicultores ya hicieron un gran esfuerzo en la lucha contra la velutina en el empleo de trampeo y de incorporar nuevos métodos para frenar su avance, por lo que el uso de una herramienta biológica tiene que implicar a las administraciones”, reconoce.

Aun así, ya contactó con la Asociación Gallega de Apicultores para exponerle los resultados de la investigación. “Desde AGA estamos interesados en colaborar con propuestas como el uso de feromonas u otras, como el empleo del halcón abejero, porque pueden ser herramientas a largo plazo, ya que por ahora solo tenemos métodos que ofrecen resultados de control a corto plazo, como es el trampeo, las arpas eléctricas o la destrucción de nidos”, indica Xesús Asorey, portavoz de AGA.

También desde la Agrupación Apícola de Galicia siguen con atención la investigación de Feás, al valorar la lucha biológica como una alternativa para combatir la vespa velutina. De hecho, el colectivo participa también en el proyecto internacional consorcio Atlantic-Positive, que implica a universidades y centros de investigación de varios países europeos.

En estos meses, la investigación y los resultados obtenidos por Feás suscitaron el interés de varias empresas, tanto gallegas como inglesas, que están interesadas en comercializar los dispensadores. Aunque por el momento no hay nada cerrado al respeto, Feás incluso recibió propuestas para llevar a cabo pruebas con los dispensadores en espacios acotados, como algunas islas del Canal de Inglaterra, que podrían ser susceptibles de obtener resultados concluyentes. “Al igual que se puede hacer en esas islas, en Galicia hay zonas con presencia de velutina en las que se podría comenzar a evaluar y frenar el avance de la plaga”, concluye.

Capturas de velutina en esta campaña

Mientras, en esta campaña la evolución de la vespa velutina en Galicia está siendo muy dispar de unas zonas a otras, según indican desde distintos colectivos apícolas. “El comportamiento de la vespa asiática está muy vinculado a los diferentes microclimas que se identifican en Galicia y de unas zonas a otras está habiendo mucha diferencia”, comenta Jesús Asorey, portavoz de Aga.

De este modo, en unas zonas de Galicia parece que el ciclo biológico de la vespa se tuviera retrasado y aún comiencen ahora a hacer los nidos secundarios. Sin embargo, en otras áreas, como el sur de Pontevedra, ya se están constatando ataques a los colmenares, como apuntan desde la Agrupación Apícola de Galicia.

También se está notando una posible reducción de la presencia de vespa velutina en algunas áreas. Pero, mientras algunos colectivos de apicultores se muestran esperanzados en que se produzca una merma de la especie por la incidencia de los trampeos, desde otros sectores se muestran más cautos, ya que habían constatado reducciones en el 2017 en algunas áreas y ese mismo verano resultó ser una campaña con mucha presencia de velutina en esas zonas.